La vendimia 2026 en el Marco de Jerez se ha puesto en marcha esta última semana de julio, sin esperar a la llegada de agosto. Y tras la excepcionalmente corta registrada el pasado año, todo indica que en la presente campaña se volverá a niveles de producción más normales, en el entorno de los 55 millones de kilos de uva: en 2025 se dio por cerrada con apenas 35 millones.
El adelanto general en el estado fenológico del viñedo, sumado a las altas temperaturas registradas en las últimas semanas, ha provocado que en viñas en concretas situadas en pagos del interior se hayan alcanzado ya niveles de maduración aconsejables para el comienzo de la vendimia. No es el caso de la generalidad de los viñedos de la denominación de origen, que aún esperarán unos días e incluso algunas semanas para alcanzar el nivel óptimo para su recogida.
El año agrícola 2025-26 se ha cerrado con una pluviosidad entre normal y alta para lo que son los niveles habituales en el Marco de Jerez, por encima de los 650 litros por metro cuadrado en casi todos los pagos.
La campaña precedente también fue particularmente lluviosa; ahora bien, en esta ocasión las lluvias se han concentrado en invierno, mientras que en la 2024-25 la mayor parte de las precipitaciones se registraron durante el otoño y la primavera, lo que ha hecho del año 2025 uno de los más lluviosos que se recuerdan.
En muchos casos estas circunstancias han dificultado el acceso al viñedo, retrasando las labores de poda en el invierno e incluso los tratamientos fitosanitarios de la primavera, como consecuencia de la excesiva humedad del suelo, explican desde el Consejo Regulador en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Además, el arranque de la brotación del viñedo se produjo entre mediados y finales de marzo, en un ambiente extremadamente húmedo, debido a esa intensidad de las precipitaciones invernales. Tras la negativa experiencia del año precedente, el temor de los viticultores era que las lluvias continuaran y que el encharcamiento del terreno impidiera realizar los necesarios tratamientos fitosanitarios. Pero escampó, y cada día las calles del viñedo se volvieron más transitables para la entrada de la maquinaria y para la realización de las múltiples y diversas faenas que requiere el viñedo antes de la recogida de la uva.
ESTADO SANITARIO MAGNÍFICO
Los racimos este año se han conformado grandes y largos; de los tres cuajados que se han producido en la viña el último ha sido el que ha presentado algo más de corrimiento, por lo que finalmente los racimos presentan un aspecto menos apretado de lo habitual, una circunstancia muy favorable para evitar los problemas de Botrytis que puntualmente pueden producirse en la época estival.
El conteo de racimos este año ha sido muy parecido 2025, si bien, como consecuencia de las medidas preventivas adoptadas y de haber disfrutado de unas condiciones más benignas durante la primavera, no se han perdido los racimos afectados por las enfermedades, pues la incidencia tanto de mildiu como de oidio ha sido escasísima. Algunas plagas habituales en el Marco como la lobesia botrana, la araña amarilla común, la altica y el mosquito verde han tenido igualmente una incidencia menor de lo que es habitual.
En este punto, subrayan desde el Consejo Regulador, la viña presenta un estado sanitario magnífico, por encima de la media de las campañas precedentes.
Las condiciones meteorológicas favorables permitieron también que los estados fenológicos en primavera avanzaran a un ritmo mayor de lo habitual, resultando en un adelanto general de aproximadamente 10-15 días con respecto a las condiciones en el año anterior.
En todo caso, la diversidad de pagos en esta denominación de origen da lugar a que en la actualidad hayaviñedos más adelantados y otros en los que faltan aún algunas semanas para que se alcancen los niveles de maduración óptimos. La graduación mínima exigida por los pliegos de condiciones de las denominaciones de origen es de 10,5º Baumé, aunque lo habitual es vendimiar con niveles superiores de maduración.
En definitiva, ha comenzado ya una vendimia 2026 que “claramente viene caracterizada por un alto nivel de sanidad y por unas expectativas de producción superiores a las de la pasada campaña”.
Este Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda aglutina a alrededor de 1.700 viticultores (con explotaciones desde Sanlúcar a Chiclana) y unas cien bodegas situadas en el llamado Marco de Jerez. Se trata de vinos de una extraordinaria variedad y un carácter genuino, con una larguísima tradición exportadora y con marcas que representan auténticos iconos españoles en todo el mundo.
NUEVO CONVENIO DE VITICULTURA
Por otro lado, días atrás trabajadores del sector vitivinícola de la provincia respaldaban de forma unánime el preacuerdo de convenio (convertido a partir de ahí en acuerdo) alcanzado entre CCOO y UGT con la patronal ASEVI, beneficiando a más de 1.200 profesionales fijos y fijos discontinuos y a más de 6.000 personas temporeras durante la vendimia.
Entre lo negociado, se destaca la revisión salarial vinculada al IPC (este año fijado en el 2,5%) con la garantía en relación al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), aplicándose la subida que resulte más ventajosa; entre diversas mejoras en materia de complementos, cláusulas sociales y permisos retribuidos.














