Entre el pleno extraordinario celebrado el martes (el llamado Debate sobre el Estado de la Ciudad, en el que el PP vendió que Cádiz progresa y que si no, es culpa de ‘Kichi’, mientras PSOE y AIG lamentaron que la derecha se dedique a “hacer oposición a la oposición”, y a “mirar al pasado” ya que “no tiene nada relevante que ofrecer”), y el pleno ordinario de julio convocado para el jueves; este miércoles el Ayuntamiento, en otra sesión plenaria extraordinaria, ha dado un nuevo paso pensando en renovar y dignificar de una vez el servicio de autobús urbano… en unos años.
Así, con los votos a favor de PP y PSOE y la abstención de Adelante Izquierda Gaditana, se ha aprobado de forma definitiva la estructura de costes (los populares decidieron tirar a la basura la ya planteada en 2022 por el anterior gobierno izquierdista, y elaborar otra no muy distinta, retrasando todavía más toda la tramitación previa), la fórmula de revisión de precios y el expediente de contratación.
Por lo que ya no hay obstáculos para sacar a licitación por fin este servicio público. Y será además por primera vez, y es que desde tiempos del franquismo está explotado por la misma empresa, Tranvía de Cádiz a San Fernando y Carraca.
Igualmente será de los contratos más costosos para la ciudad tras la limpieza y recogida de basuras: el gasto total durante 12 años rondará los 212 millones de euros, casi 17,7 millones anuales. En su momento, una vez que logre adjudicarse a medio plazo, implicará numerosas mejoras en las líneas, las frecuencias de paso y sobre todo la renovación y ampliación de la flota.
Hoy día, y desde hace ya unos años, el servicio se presta en precario (y con todo, mueve al año a unos 12 millones de viajeros), con autobuses envejecidos que sufren averías constantes, usuarios que no encuentran dónde recargar el bonobús o marquesinas muy mejorables.
Además, según la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, este pleno también ha dado luz verde (con la abstención de la oposición) al sobreseimiento de la revisión de oficio para los seis autobuses híbridos que se adscribieron al servicio en el año 2022, adquiridos por el anterior equipo de gobierno.
“UN PASO FUNDAMENTAL PARA LA CIUDAD”
A colación, el alcalde Bruno García ha insistido en que “estamos avanzando para tener un servicio de autobuses como la ciudad se merece”. Y ha agradecido la labor los miembros de su Gobierno para que se apruebe un pliego que hacía décadas que no salía a licitación, así como a los técnicos municipales y a los vecinos.
“Este pliego trae numerosas mejoras y novedades en cuanto al número de autobuses, las líneas, las mejoras de frecuencia entre otros muchos asuntos con el objetivo de que tengamos un servicio que esté a la altura de lo que necesita la ciudad y mucho más sostenible y eficiente”, ha repetido estos días el primer edil del PP.
En este pleno, el pliego ha sido defendido por el concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, y por la concejala de Hacienda y portavoz del PP, Maite González, que han coincidido en recalcar que su aprobación es un “paso necesario y fundamental para la ciudad”, según la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz.
Al otro lado, desde la bancada de la oposición, el PSOE ha puesto el acento en que el pliego defendido ahora por la derecha es “la versión empeorada del anteproyecto” del anterior equipo de gobierno izquierdista, que tanto cuestionó el PP.
Mientras, AIG ha repetido que el servicio en 2027 “será peor” que el que se prestaba en 2023, cuando ellos salieron del gobierno municipal, y ha reclamado mejoras transitorias sin esperar a la adjudicación del contrato, ya que los nuevos buses “tardarán años en estar operativos” en la ciudad.

EL FUTURO BUS URBANO DE CÁDIZ
En cuanto al pliego listo ya para su próxima licitación, por un lado contempla la renovación de toda la flota en un plazo máximo de cuatro años, pasando todos los vehículos de diésel a híbridos. Se requerirán 60 buses, frente a los 48 actuales, la mayoría obsoletos. Todos deberán tener el sistema adaptado para el pago con tarjeta, una validadora de tickets y tarjetas en la zona central, y localización GPS.
Al ampliarse la flota total, se podrá mejorar la frecuencia de paso en todas las líneas, sobre todo en las barriadas que tienen una mayor carencia.
Asimismo, el pliego prevé un aumento de la plantilla y todo el personal estará adscrito a Cádiz, algo que no ocurre ahora (la actual empresa, Tranvía, también explota el servicio en San Fernando, y la mitad de la línea interurbana entre ambas localidades). Así, se pasará de los 115 conductores a unos 150.
Por otro lado, introduce como novedad una línea circular rodeando el casco histórico con una frecuencia de cinco minutos en hora punta. Y otra línea circular por extramuros, pero sólo en verano, del 15 de junio al 15 de septiembre.
También plantea la fusión de las líneas 2 y 3 en una nueva que complementa los accesos desde las barriadas de Puntales y Loreto. Y habrá un servicio de autobús nocturno en las líneas 1 y 5 durante los viernes y los sábados.
En el pliego se recogen igualmente servicios extraordinarios para los grandes eventos, y el número de horas del servicio se aumenta en un 25%, pasando las actuales 160.000 horas a 207.000 horas.
Y se exigirá contar con una App que informe en tiempo real del servicio, la puesta en marcha de un bonobús digital y se creará un puesto de control en la propia concejalía de Movilidad.
Una vez que llegue la nueva concesionaria no se plantea una subida de las tarifas “inmediata”, aunque se contemplan dos incrementos a lo largo de todo el contrato.













