CARTA AL DIRECTOR enviada por: Martín Martínez Martínez, de Barcelona
Las comparaciones son muy útiles. Las usamos para aclarar ideas. Con frecuencia recuerdo una, que oí hace años: con los alimentos nutrimos el cuerpo, y con las informaciones el pensamiento. Es decir, nuestra estructura cognitiva. Con alimentos deteriorados nuestro organismo funcionará mal y con informaciones deformadas tendremos pensamientos desajustados. A veces se desinforma exagerando.
El otro día oí lo siguiente: “Zapatero tenía guardadas unas 200 joyas, valoradas en 3 millones de euros”. Yo sé que ni eran tantas, ni tenían tanto valor. A veces se desinforma mintiendo: el gobierno no devuelve a los menores de Ceuta porque no quiere. Abascal ha impulsado la creación de “milicias urbanas” para atacar a los migrantes. Resumiendo, la desinformación dificulta el razonamiento.
Vivimos en una sociedad con dos bandos atrincherados. Más que opinar, se “escupe”. O se “dispara”. La verdad es la víctima. Las ocultaciones, las exageraciones y las mentiras se imponen.
Dicho esto, me viene a la mente este refrán: “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Ganan los pescadores oportunistas, los que se aprovechan de la situación. Vamos, que, cuando las aguas están revueltas, los peces se desorientan, y atraparlos es más fácil. DIARIO Bahía de Cádiz













