CARTA AL DIRECTOR enviada por: José Enrique Centén Martín, de San Fernando
Al leer en prensa que la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, plantea como prioridad “seguir transformando la ciudad”, me pregunto qué lugar ocupan en ese propósito la protección de nuestro patrimonio y la seguridad de quienes vivimos en ella.
Desde marzo de 2026 vengo solicitando al Ayuntamiento que intervenga y paralice unas obras en la conocida popularmente como calle Ancha. Hablamos de una vía emblemática de La Isla, ligada históricamente al acceso a la población y al paso de las procesiones de Semana Santa.
Mis escritos constan en las dependencias municipales y han sido leídos, pero por la falta de personal, por jubilaciones, impide actuar diligentemente. Mientras tanto las obras continúan y también nuestra preocupación, porque el silencio de la Administración ha dado alas a la constructora al no recibir, ni ella ni yo, como afectado, la resolución y si nos atenemos a la licencia de obras, está a punto de caducar.
El inicio previsto era para el 1 de octubre de 2025, pero los trabajos comenzaron en febrero de 2026, con las grandes lluvias y alerta naranja para los vecinos en general. Mi primera reclamación llegó al mes siguiente. Desde entonces sigo esperando una intervención que se dilucide lo ocurrido, incluso envié y registré nuevas anomalías posteriormente.
Me preocupa especialmente la medianería junto mi vivienda, las han quitado y utilizan la mía para empotrar canalizaciones de agua y electricidad o ganar espacio. También para empotrar vigas en mi linde.
¿Se han comprobado las consecuencias para la seguridad de los inmuebles? ¿Cómo puede afectar esta actuación a futuras reformas con fachada protegida? Si deseo reformar toda la casa, debo respetar la fachada al ser casco histórico, y al tirar el resto, la finca adjunta se queda sin la pared desde la fachada hasta el fondo, porque la quitaron para ganar espacio. Son cuestiones que requieren una inspección técnica a fondo y una respuesta clara.
A ello se suma un incidente reciente que afectó a otra vecina, de edad avanzada, y requirió la intervención de la Policía Local y de los Bomberos. No sé el motivo, pero los bomberos precintaron una habitación, cuya pared da a la misma finca donde la constructora está trabajando, situada entre ambas viviendas.
Señora alcaldesa: le pido con urgencia, así como información con las medidas que correspondan, incluida la paralización de las obras, si se comprueban motivos para ello. La falta de personal requiere soluciones; los vecinos necesitamos seguridad para que nuestras reclamaciones sean atendidas antes del plazo de un año, y ya quedan pocos días para ello.
Transformar San Fernando también significa conservar su historia, cuidar sus calles y proteger a las personas que las habitan. DIARIO Bahía de Cádiz












