CARTA AL DIRECTOR enviada por: Jesús Sánchez-Ajofrín, de Albacete
Este conflicto, avivado por la soberbia y las pretensiones anexionistas de la dinastía alauí sobre dos ciudades que España ha defendido durante siglos, trasciende las siglas políticas. No necesita avales de izquierdas ni de derechas: la historia está de nuestra parte.
Ceuta, valiosa por su trayectoria estratégica, geopolítica y su rico cruce de culturas, merece acciones contundentes e institucionales que respeten a sus ciudadanos.
Ni Sánchez, ni Aznar, ni Marlaska, ni el director de la Policía Nacional, ni Perico de los Palotes tienen la legitimidad para decidir el destino de los ceutíes. Mucho menos ante un asalto auspiciado por intereses ajenos que solo buscan el control materialista del mundo.
La soberanía de Ceuta bien vale una misa. DIARIO Bahía de Cádiz












