Siendo andalucista y de izquierdas, no sé por quién votar. Aunque me he sentido así en otras épocas en las que he optado por la abstención consciente, ahora, en mayo de 2026, con unas elecciones convocadas, escuchando las declaraciones de quienes ejercen los liderazgos mediáticos, siguiendo por redes a diferentes partidos, parlamentarios y extraparlamentarios, grandes y pequeños, a diciembre de 2025, me planteo:
1. Si el objetivo principal es la unidad (como sea) para que no gobierne la derecha (PP-Vox o PP-PP, que es lo mismo), tendría que votar al PSOE… no me convence, la experiencia de gestión que aporta no ofrece ningún tipo de fiabilidad.
2. Si el objetivo es que haya un par de parlamentarios con su camarilla de liberados supuestamente andalucistas que chillen pero no consigan nada desde su sectarismo, tendría que votar Adelante Andalucía… no me convence, no tienen experiencia de gestión, su trayectoria es centrífuga, cerrada, autoritaria, no muestran un programa claro y coherente, más allá de medidas-estrella de recorrido incierto y hay quien dice que se orientan según los dictados de Anticapitalistas desde Madrid.
3. Si el objetivo es que haya una voz andalucista que pudiera ser el clavo soberanista del partido gobernante, una especie de bisagra positiva, que vele por los intereses de Andalucía sin una clara definición izquierda-derecha, tendría que votar Andalucistas (Andalucía Por Sí)… no me convence, por el peligro que se una al PP, para defender un puñado de medidas andalucistas, por posibilismo, como en algunos ayuntamientos, pero fortaleciendo a la derecha.
4. Si el objetivo es dar un voto testimonial sabiendo que no servirá para nada, por más que me guste el discurso, tendría que votar Nación Andaluza… no me convence, ni tienen experiencia de gestión ni parlamentaria ni casi mediática y es hasta dudoso su interés en participar en la política institucional.
5. Si el objetivo es tratar de defender derechos, aunque desde el españolismo de izquierdas, dejando para otro rato el andalucismo, tendría que votar Por Andalucía, con su IU organicista, su Podemos fragmentado, su Sumar inexistente aquí y su IPA arrinconado… no me convence, la experiencia en la Junta no fue mala pero insuficiente para frenar las ansias neoliberales del PSOE en el hipotético caso de poder formar gobierno, como en el Estado español.
¿Qué hace un andalucista como yo en unas elecciones como éstas?
Por Andalucía, Adelante, el PSOE,… todos los partidos y plataformas (hasta las de derecha) llaman a la unidad, pero ésta sólo se puede pedir desde un andalucismo abierto, inclusivo, crítico, autocrítico y participativo. Excluyendo y centrifugando a unos y otros, creyéndose dueño del andalucismo, con sectarismo y autoritarismo interno, no se puede creer en el llamado a la unidad, es más bien un engaño al seguidismo. Llaman a la unidad pero sólo para ir detrás (o debajo) de ellos y así es imposible, te lo crees unos meses hasta que te van excluyendo si eres crítico y no formas parte de la camarilla.
Hace falta un espacio de trabajo horizontal, colaborativo y transparente para impulsar el debate andalucista, abierto a todo el mundo para avanzar y aprender, cuyo fin sea la concienciación, el intercambio de documentos y convocatorias, organización de foros de debate y actos públicos, lanzar posicionamientos y manifiestos, etc. para animar la participación política construyendo conciencia de pueblo y de clase.
Hay muchas formas de incidir políticamente fuera de un partido, y en la actualidad, con un tablero polarizado de enfrentamientos e intereses partidistas, el asociacionismo se vuelve la herramienta más fuerte del pueblo para poder seguir marcando su destino sin tutelas.
llaman a la unidad pero sólo para ir detrás (o debajo) de ellos y así es imposible, te lo crees unos meses hasta que te van excluyendo si eres crítico y no formas parte de la camarilla
Ya que no encuentro la respuesta a la pregunta inicial, he pensado en una síntesis de ocho (como la estrella andalusí) propuestas programáticas desde una óptica andalucista, para estudiar qué candidaturas las incorporan, si así lo consideran oportuno, indicando las medidas concretas que pondrían en marcha para solventarlas y para potenciar un perfil soberanista y progresista, llegando al máximo de lo contemplado en el Estatuto de Autonomía, al menos en esta legislatura 2026-2030 o, quizás, en la siguiente:
1. Defensa de la identidad, los símbolos y la cultura de Andalucía, protegiendo y fomentando el andaluz en señalética, medios y educación, estableciendo como asignatura obligatoria Cultura e Historia de Andalucía, creando cátedras de andalucismo en las universidades y apoyando las artes, el cine, las redes digitales que promocionan el andalucismo, el internacionalismo solidario y la representación de Andalucía en el exterior.
2. Blindaje y reestructuración de servicios públicos esenciales como son Sanidad (incidiendo en la prevención y en la salud comunitaria), Educación (a todos los niveles, incluyendo educación en casa), Servicios Sociales (atención a colectivos desfavorecidos, asentamientos, inmigrantes, víctimas de violencia y discriminación,…), Seguridad (policía propia con carácter colaborativo, vecinal y social), Desarrollo Local (con especial atención a nuestras áreas rurales) y Abastecimiento (agua, electricidad, gas, saneamiento, comunicaciones), desde un enfoque propio, atendiendo las peculiaridades de Andalucía y sus comarcas, dando prioridad presupuestaria y tendiendo a la gestión pública y social.
3. Soberanía tributaria y financiera, con la creación de una Agencia Tributaria, que recaude y gestione todos los impuestos generados en Andalucía con la cesión negociada de un cupo por servicios prestados por el Estado, tendentes a una mejor redistribución de la carga fiscal, aportando más quien más tiene que revierta sus ganancias al pueblo andaluz, y una Banca Pública Andaluza que gestione los fondos de la Junta de Andalucía, las ayudas a pymes y autónomos/as andaluces/zas, canalice el ahorro andaluz hacia proyectos locales y luche contra la exclusión financiera en las zonas rurales.
4. Soberanía ecológica, con la gestión de todos los Parques Naturales de Andalucía, incluido Doñana y Sierra Nevada, las cuencas hidrográficas y las costas, limitando regadíos y trabajando en la adaptación al cambio climático tanto en el medio rural como urbano.
5. Soberanía energética, con la creación de una agencia andaluza de la energía, planificando desde un enfoque social, obligando a las energéticas que tengan sede fiscal y coticen en Andalucía, creando una tasa por ocupación de suelo para grandes parques e impulsando comunidades energéticas locales y el decrecimiento en el consumo.
6. Control de la turistificación: creando una tasa turística autonómica para financiar la vivienda pública, limitación de pisos turísticos en zonas tensionadas y protegiendo el comercio local frente a las grandes franquicias, tendiendo a una redefinición del turismo para eliminar la dependencia del sector.
7. Creación de una red pública andaluza de transporte público, con una red de trenes de cercanías, interprovincial e intercomarcal operada por la Junta de Andalucía, fundación de una empresa pública andaluza de transporte por carretera, apoyando el transporte colectivo (tranvía, autobuses, VAO,…), sostenible o de bajas emisiones (movilidad activa, bicicleta, eléctrico,…) y nuevas formas de transporte (fluvial, marítimo, aéreo-teleférico,…).
8. Reforma agraria, con planificación alimentaria en base a necesidades de Andalucía, apoyo a la agricultura, ganadería y silvicultura familiar y cooperativa, procesos de confiscación de tierras infrautilizadas de grandes latifundios, aplicando la ley, apoyo a la transformación y la comercialización del producto agroalimentario en origen y de cercanía.
¿Querrá algún partido o coalición que se presenta a estas elecciones de mayo de 2026 aceptar estas propuestas, total o parcialmente? ¿Será posible que haya candidaturas netamente andalucistas, que tengan como centro el pueblo andaluz desde una conciencia de pueblo y de clase? DIARIO Bahía de Cádiz
*ARTÍCULO DE: Vicente Álvarez Orozco (Bicente er de Adela)
(Maestro, historiador americanista y pedagogo. Ha trabajado como técnico en educación social, género, empleo, servicios sociales y, sobre todo, cooperación internacional al desarrollo en América del Sur, especialmente en Bolivia. Actualmente es activista del Colectivo Quejío Andalú, miembro de la ONG Equipo Tinku y técnico de planificación de derechos sociales, además de andalucista, de izquierdas, padre, idealista, soñador y optimista).













