A mediados del pasado enero comenzó en Cádiz la obra de semipeatonalización de la avenida de Portugal. Una actuación planteada por el anterior gobierno local izquierdista que paralizó el PP cuando llegó a San Juan de Dios para volver retomar la idea meses después.
Esta actuación (contemplando la sustitución de la red de saneamiento y abastecimiento “con más de 60 años”, y para ello se ha encargado directamente a Aguas de Cádiz) busca en paralelo resolver problemas de accesibilidad (denunciados de forma reiterada por la asociación de peatones La Zancada), ya no solo por la estrechez de los acerados, sino por las pendientes propias generadas por los vados de entrada y salida a los garajes.
De este modo, la calzada de esta vía de extramuros pasará a ser de plataforma única (y en su día se permitirá sólo el acceso a residentes y servicios públicos autorizados); y se renovará el alumbrado, y se ampliará el arbolado y mobiliario urbano.
Actualmente se está finalizando la primera fase de los trabajos, para dar paso estos días al inicio de la segunda fase, según se detalla en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
El proyecto global, planificado en tres fases, avanza “con cierta dificultad debido a los numerosos servicios urbanos existentes y a la necesidad de coordinar con los usuarios de la vía los cortes para la entrada y salida de vehículos”, se reconoce desde el Ayuntamiento, ante las quejas de vecinos y comerciantes de la zona.
NUEVAS RESTRICCIONES EN EL TRÁFICO
Ante el avance a la segunda fase, se producirán nuevas modificaciones en el tráfico del entorno. Así, permanecerá cerrada a los coches el tramo comprendido desde la calle García de Sola hasta la intersección con la calle Sociedad. Asimismo, esta calle Sociedad modificará el sentido de circulación en su primer tramo, con el fin de garantizar la accesibilidad y la movilidad.
La duración prevista de esta segunda fase (de tres) es de seis meses simultaneándose con la terminación de la primera fase, que se culminará con la pavimentación y urbanización.
En este punto, Aguas de Cádiz ruega la máxima colaboración ciudadana y recomienda atender a la señalización provisional instalada, así como planificar los desplazamientos con antelación mientras duren las obras.
Los trabajos están adjudicados a Martín Casillas por más de 1,1 millones de euros. De esta cantidad, Aguas de Cádiz aporta casi 870.000 euros y el Ayuntamiento los 272.000 restantes.














