Persiste la “situación de abandono” que sufren en Cádiz los vecinos de las viviendas públicas ubicadas en el número 7 de la calle Nelson Mandela; un bloque de la Junta de Andalucía gestionado por la empresa municipal Procasa.
Adelante Izquierda Gaditana vuelve a poner el foco en la “situación límite” que viven sus residentes, agravada tras mes y medio sin luz en las zonas comunes y el ascensor fuera de servicio. Una situación que se suma a años de problemas de mantenimiento, accesibilidad y seguridad, “sin que las administraciones hayan ofrecido una solución definitiva”.
“Están cansados de llamar, presentar escritos y tener que ir detrás de las administraciones para que atiendan problemas que afectan a su vida cotidiana. Tienen la sensación de que nadie les escucha y de que nadie se hace responsable”, lamenta la portavoz municipal adjunta de AIG, Helena Fernández; quien subraya la “desesperación” de unas familias que ya han llamado a las puertas del Ayuntamiento, Procasa, la Junta de Andalucía, el Defensor del Pueblo y distintos organismos “sin obtener respuestas efectivas”.
La situación es especialmente grave para las personas con movilidad reducida. Entre ellas se encuentra un joven con un 85% de discapacidad y una enfermedad respiratoria grave que requiere oxígeno, y para quien subir y bajar las escaleras supone un enorme esfuerzo.
Pero no se trata únicamente de este caso, sino de las condiciones de vida de toda la comunidad. Actualmente, son tres vecinas, entre ellas la presidenta de la comunidad, quienes están intentando encontrar soluciones “por todos los medios”, mientras se acumulan las reclamaciones “sin resultados”, se resalta en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
PROBLEMAS DE SEGURIDAD Y CONVIVENCIA
A los cortes de luz y el ascensor fuera de servicio se suman las consecuencias del incendio registrado el pasado junio en una vivienda del bloque, que AIG ya denunció en su momento. Fue necesario presentar una denuncia ante Sanidad para que se retiraran los residuos. Y aunque finalmente se realizó la limpieza, el piso continúa cerrado y deteriorado.
Además, las placas del techo del portal que retiraron los bomberos durante su intervención siguen sin reponerse, dejando a la vista tuberías, cables y conexiones eléctricas, sin que los residentes tengan información sobre si se ha comprobado su seguridad.
El vecindario también alerta de la acumulación de muebles, bicicletas y otros objetos en escaleras y rellanos entre las plantas sexta y séptima, así como de muebles que bloquean el acceso al cuarto de contadores. Una situación que preocupa especialmente por las posibles dificultades para intervenir ante una avería o una emergencia.
Y para más inri, algunos vecinos han trasladado la existencia de amenazas graves y denuncias relacionadas con problemas de convivencia.
Actualmente, mantienen abierta una queja ante el Defensor del Pueblo Andaluz y han presentado reclamaciones ante el Defensor del Pueblo de España. El pasado 15 de octubre presentaron también una denuncia formal ante Urbanismo para solicitar una inspección urgente por posible incumplimiento del deber de conservación del edificio. Y la pasada semana volvieron a remitir al alcalde fotografías y vídeos de las diversas deficiencias.
“MEDIDAS CONCRETAS, PLAZOS DEFINIDOS E INFORMACIÓN TRANSPARENTE”
A colación, Fernández señala que “no se puede condenar a estas familias a vivir permanentemente en la incertidumbre. Han acudido a distintas instituciones, han documentado los problemas y han presentado reclamaciones, pero los meses pasan y siguen prácticamente igual”.
Por ello, esta formación de la oposición vuelve a exigir al Ayuntamiento, a través de Procasa, y a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), como titular del inmueble, una intervención urgente que restablezca el suministro eléctrico y el funcionamiento del ascensor, revise las instalaciones afectadas por el incendio, garantice la seguridad de las zonas comunes y resuelva las deficiencias de mantenimiento acumuladas.
Reclama, además, un plan integral de actuación con medidas concretas, plazos definidos e información transparente para el vecindario. Y es que, sentencia la coalición izquierdista, “Nelson Mandela, 7 no necesita más promesas ni nuevas gestiones que no se traduzcan en resultados. Necesita soluciones urgentes y que las administraciones asuman sus responsabilidades”.
Persiste la “situación de abandono” que sufren en Cádiz los vecinos de las viviendas públicas ubicadas en el número 7 de la calle Nelson Mandela; un bloque de la Junta de Andalucía gestionado por la empresa municipal Procasa.
Adelante Izquierda Gaditana vuelve a poner el foco en la “situación límite” que viven sus residentes, agravada tras mes y medio sin luz en las zonas comunes y el ascensor fuera de servicio. Una situación que se suma a años de problemas de mantenimiento, accesibilidad y seguridad, “sin que las administraciones hayan ofrecido una solución definitiva”.
“Están cansados de llamar, presentar escritos y tener que ir detrás de las administraciones para que atiendan problemas que afectan a su vida cotidiana. Tienen la sensación de que nadie les escucha y de que nadie se hace responsable”, lamenta la portavoz municipal adjunta de AIG, Helena Fernández; quien subraya la “desesperación” de unas familias que ya han llamado a las puertas del Ayuntamiento, Procasa, la Junta de Andalucía, el Defensor del Pueblo y distintos organismos “sin obtener respuestas efectivas”.
La situación es especialmente grave para las personas con movilidad reducida. Entre ellas se encuentra un joven con un 85% de discapacidad y una enfermedad respiratoria grave que requiere oxígeno, y para quien subir y bajar las escaleras supone un enorme esfuerzo.
Pero no se trata únicamente de este caso, sino de las condiciones de vida de toda la comunidad. Actualmente, son tres vecinas, entre ellas la presidenta de la comunidad, quienes están intentando encontrar soluciones “por todos los medios”, mientras se acumulan las reclamaciones “sin resultados”, se resalta en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
PROBLEMAS DE SEGURIDAD Y CONVIVENCIA
A los cortes de luz y el ascensor fuera de servicio se suman las consecuencias del incendio registrado el pasado junio en una vivienda del bloque, que AIG ya denunció en su momento. Fue necesario presentar una denuncia ante Sanidad para que se retiraran los residuos. Y aunque finalmente se realizó la limpieza, el piso continúa cerrado y deteriorado.
Además, las placas del techo del portal que retiraron los bomberos durante su intervención siguen sin reponerse, dejando a la vista tuberías, cables y conexiones eléctricas, sin que los residentes tengan información sobre si se ha comprobado su seguridad.
El vecindario también alerta de la acumulación de muebles, bicicletas y otros objetos en escaleras y rellanos entre las plantas sexta y séptima, así como de muebles que bloquean el acceso al cuarto de contadores. Una situación que preocupa especialmente por las posibles dificultades para intervenir ante una avería o una emergencia.
Y para más inri, algunos vecinos han trasladado la existencia de amenazas graves y denuncias relacionadas con problemas de convivencia.
Actualmente, mantienen abierta una queja ante el Defensor del Pueblo Andaluz y han presentado reclamaciones ante el Defensor del Pueblo de España. El pasado 15 de octubre presentaron también una denuncia formal ante Urbanismo para solicitar una inspección urgente por posible incumplimiento del deber de conservación del edificio. Y la pasada semana volvieron a remitir al alcalde fotografías y vídeos de las diversas deficiencias.
“MEDIDAS CONCRETAS, PLAZOS DEFINIDOS E INFORMACIÓN TRANSPARENTE”
A colación, Fernández señala que “no se puede condenar a estas familias a vivir permanentemente en la incertidumbre. Han acudido a distintas instituciones, han documentado los problemas y han presentado reclamaciones, pero los meses pasan y siguen prácticamente igual”.
Por ello, esta formación de la oposición vuelve a exigir al Ayuntamiento, a través de Procasa, y a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), como titular del inmueble, una intervención urgente que restablezca el suministro eléctrico y el funcionamiento del ascensor, revise las instalaciones afectadas por el incendio, garantice la seguridad de las zonas comunes y resuelva las deficiencias de mantenimiento acumuladas.
Reclama, además, un plan integral de actuación con medidas concretas, plazos definidos e información transparente para el vecindario. Y es que, sentencia la coalición izquierdista, “Nelson Mandela, 7 no necesita más promesas ni nuevas gestiones que no se traduzcan en resultados. Necesita soluciones urgentes y que las administraciones asuman sus responsabilidades”.
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