Se cumplen más de tres semanas, 23 días, desde que la desesperación llevó a dos soldadores, Manuel Balber y Jesús Galván, a subirse a una grúa de Navantia San Fernando para denunciar su situación y a su vez la existencia de “listas negras” en las contratas del metal gaditanas, que trabajan principalmente para los astilleros públicos y Dragados Offshore en la Bahía, vetos que aseguran sufrir como represalia a su activismo sindical.
Y tras una marcha celebrada en la capital gaditana en la tarde del miércoles, convocada por la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) para apoyar la lucha de sus compañeros a 25 metros de altura, e incidir en que no bajarán hasta lograr un trabajo en su tierra, en base a su experiencia y a la importante carga de trabajo existente y demanda de su perfil, ha sorprendido el comunicado difundido por el comité de empresa de Navantia San Fernando (presidido hoy día por CSIF), harto de la situación que se vive en la factoría isleña motivada por esta protesta con eco más allá de Cádiz y Andalucía, tras estar siendo “muy paciente y prudente”.
“Rechazamos el ataque sistemático que sindical, mediática y políticamente se lleva a cabo contra este centro y al comité de empresa, sin que exista ninguna prueba o evidencia de la existencia de listas negras por parte de Navantia”, manifiesta la representación sindical de la antigua Bazán, que además condena la “supuesta demanda” que la CTM ha llegado a anunciar a través de sus redes sociales contra el presidente del propio comité (y contra Navantia San Fernando), porque “consideramos que denuncia a toda la plantilla”.
“Sí a la demanda de un puesto de trabajo para los desempleados del sector. No al ataque desproporcionado contra nuestro centro”, sentencia el comité en el comunicado recogido por DIARIO Bahía de Cádiz, donde considera que la prolongación de dicha movilización requiere la intervención de administraciones y autoridades políticas competentes “con capacidad real para facilitar soluciones” que pongan fin a un conflicto que “está causando un perjuicio creciente a la plantilla, al centro de trabajo y a la ciudad de San Fernando”.
Al respecto, no hay que obviar que la alcaldesa isleña, la socialista Patricia Cavada, curiosamente, rechazó reunirse con la CTM antes de que esta problemática llegara a la situación límite actual (el atrincheramiento en una grúa). Sus homólogos en Cádiz, el popular Bruno García, y en Puerto Real, la izquierdista Aurora Salvador, sí vieron oportuno al menos escuchar las demandas de estos dos soldadores y su sindicato, que también han podido trasladar a parlamentarios y diputados de Adelante Andalucía, Podemos o Sumar.
“RECHAZAMOS LA FORMA ELEGIDA PARA TRASLADAR SU PROBLEMÁTICA LABORAL”
En su escrito, la representación de la plantilla de la factoría isleña rechaza “la difamación, las mentiras y la infamia” a la que entiende que la CTM está sometiendo a Navantia San Fernando y al comité: “desde el inicio de sus reivindicaciones en la grúa, hemos exigido a la dirección que se preserve las condiciones necesarias para estas dos personas: la vigilancia y asistencia médica necesaria, alimentación y bebida, un medio adecuado para comunicarse con sus familias y una iluminación necesaria”.
“Entendemos la reivindicación por parte de las personas que llevan años sin ser contratados por ningún empresario de la Bahía, pero rechazamos claramente la forma que han elegido para trasladar su problemática laboral dentro de nuestras instalaciones, generando un daño desproporcionado tanto en la imagen como en los programas en curso”, sostiene además el comité, que incide en que a quien se exige empleo es a las contratas, no a la tractora.
De este modo, se reitera la queja de que estos soldadores ajenos a la plantilla de Navantia “solo vean como una vía de solución a esta situación, la permanente paralización de la actividad en nuestro centro, cuando la solución está en manos de los empresarios de la industria auxiliar”.
“Nos preocupa que se siga dañando la imagen y los contratos en nuestro centro, cuando nos consta -se añade- que hay una empresa que está en espera de confirmar si se le adjudica un nuevo paquete de trabajo en un tiempo de un mes o mes y medio, y que incluiría a las dos personas que están en la grúa”.
Por otro lado, en este comunicado, el comité de Navantia San Fernando ratifica íntegramente lo apuntado días atrás por el comité intercentros, aseverando no tener constancia ni pruebas de prácticas discriminatorias en Navantia contra personas que desarrollan o hayan desarrollado labores sindicales. Y al tiempo, se muestra máximo rechazo “a cualquier lista negra que pudiera existir por parte de los empresarios de la Bahía o de Navantia hacia ningún trabajador”.
“SI NO HAY VETOS, ¿POR QUÉ NO SON CONTRATADOS?”
Precisamente, respondiendo al pasado escrito interno del comité intercentros, la CTM ya manifestó que “como trabajadores de subcontratas, tenemos claro que la acción sindical de los comités es nula para los que trabajamos en Navantia pero no somos de Navantia. Y en este caso de clara represión, nos consta que no sólo no se ponen al lado de los trabajadores sino que además, no reconocen las listas negras porque son parte del problema y cómplices de qué Manolo y Jesús no estén trabajando en Navantia”.
Este sindicato alternativo también afeó entonces que el comité de Navantia San Fernando “no sé ha molestado en reunirse con los afectados, a pesar de que se llevaron una semana acampados en los aparcamientos. Y ni mucho menos iniciaron una investigación al respecto. Es más fácil escribir un comunicado a favor de la patronal que ponerse a investigar”.
“Si no hay vetos ni listas negras, ¿por qué nuestros compañeros no son contratados, teniendo las cualificaciones y experiencia más que necesaria? ¿Por qué se va a contratar en origen antes que a ellos? o ¿a qué se debe el gasto público en formación de profesionales y no sé contrata a ambos que ya están formados?”, se preguntan insistentemente desde la Coordinadora de Trabajadores del Metal.
















