|

¿Quiénes hacen los proyectos del Ave de Barcelona o del metro de Sevilla?
¿Quiénes llevan a cabo las prospecciones previas antes de empezar las obras?
¿Los becarios de las empresas beneficiadas con la concesión? ¿Los hijos de los
directivos enchufados que aún no han acabado la carrera? Porque no es normal que
aparezcan estos socavones tan a menudo y tan enormes. En Barcelona hace meses y
ahora, en Sevilla cuando empezaban las obras de la primera línea del metro. Es
que si yo taladro en varios lugares o en uno y compruebo de qué va el terreno,
supongo que puedo saber si al taladrar para la obra definitiva se me va a venir
abajo el tinglado por otra parte o por ahí mismo. Es que el Estado tiene
obligación de supervisar aquello y no darle un cheque en blanco a las empresas
que, por cierto, se las suelen ingeniar (esto viene de ingeniería) para decir
que ha habido que meter más tornillos de los necesarios y que la factura ha
aumentado y además hay que tardar más tiempo porque han aparecido imprevistos.
Lo
siento por ella porque me la venden de maravilla pero a la iniciativa privada no
se la puede dejar sola porque te mete gato por liebre en cuanto das la vuelta,
sucede lo mismo que cuando van a casa los albañiles o el fontanero. El ser
humano es chorizo por naturaleza y todos sabemos que, si fuera posible, por la
vida había que ir con un abogado, un notario y un guadaespaldas y aún así te
traicionarían cuando les fuera posible. Todos los días te das cuenta de que te
la están dando con queso pero callas porque de lo contrario irías de bronca
continuamente o de tribunales y quiere uno vivir lo más tranquilo posible. Donde
mejor funciona ahora el mercado es en China porque lo vigila el partido
comunista y al final hay doble y triple corrupción: la que lleva el mercado
dentro de toda la vida, la que lleva el partido y la connivencia entre ambos.
Pobres chinos y pobre planeta entero porque nos están jodiendo con tanta
producción de producto basura a costa de que los amarillos trabajen como negros
para hacer felices a los blancos. Pero, eso sí, el mercado funciona.
El
otro día el Dalai Lama fue a tomarse un café con Bush. ¿A qué fue? Supongo que a
pedirle un estipendio y a decirle una vez más que los jodidos chinos siguen
ocupando el Tibet y no los dejan meditar. Y supongo que Bush le daría dinero
para una sotana nueva y le diría que tomaría medidas radicales contra los
chinos: una durísima nota de prensa condenando la violación de los derechos
humanos. ¡Toma ya! Bush llamaría a los chinos y les diría: “Mirad, que voy a
lanzar una nota de prensa muy dura contra vosotros porque es que el monje me
tiene hasta los mismísimos”. Y los chinos le dirían: “Entonces hacemos lo de
siemple, ¿no? Nosotlos dilemos que tú eles el malo polque mucha glan potencia
pelo tienes cualenta millones de pobles y mucha tecnología en la guela pelo
cuando se te quema el sul de Califolnia intentas apagar el fuego con manguelas,
como en Sli Lanka o en Malí. ¿Hecho?”. “Hecho, qué le vamos a hacer, mil y pico
de millones de consumidores potenciales son muchas bocas para comer hamburguesas
y muchas mentes para lavar con nuestras series audiovisuales y demás pamplinas”.
“Pues si me quieles vendel Dallas y Falcon Clest como a los rusos,
tlaga con el budista”.
El
budista se va meditando y al mismo tiempo trastocado y le dice al chófer que lo
lleve a Hollywood, a casa de Richard Gere, que el actor tiene que pagarle la
cuota de afiliación al tantra, eso del tantra debe ser maravilloso, creo que te
enseñan a eyacular a voluntad. Debe ser maravilloso cuando uno de los azotes de
la Humanidad es la eyaculación prematura. La cosa de los espermas está fatal,
tenemos un gran hoyo ahí también, dicen que están como hastiados, que son muy
huevones y han perdido calidad con tanto estrés aunque no sé qué extraño es que
sean huevones, procediendo de donde proceden. Sé de un médico de mi edad,
talludito, por tanto, que dice que él ya no tiene espermatozoides, que lo que
tiene son espermatosaurios y, claro, en extinción.
Las
grandes obras no son sólo los metros de Sevilla y el Ave de Barcelona, son los
ideales que un tiempo sembraron de ilusiones a la humanidad y ahora tienen
socavones por todas partes. Le piden a Zapatero que largue a la ministra
Magdalena Álvarez, responsable del asunto de las infraestructuras. No la va a
largar a unos meses de las elecciones y si la larga debe hacerlo ya para que se
pase el efecto pronto entre la llamada opinión pública que, por otra parte, en
gran medida, suele opinar en función de lo que se le dice y de lo que le dictan
sus traumas. Magdalena no se irá, es ambiciosa y orgullosa e imita al hombre de
forma maravillosa. Le tengo manía, lo confieso. Cuando llegó a Sevilla
procedente de Madrid me cayó bien porque era una gran profesional de la economía
y no era del PSOE. Entonces hasta le declaré mi amor en un artículo porque le
gustaba enseñar las piernas en las fotos de los periódicos y revistas y me
gustaron sus extremidades inferiores. Me llamó y me invitó a desayunar porque le
agradó mi iniciativa pero no me quería como pareja. Menos mal, ¿cómo aguantar a
una mujer así? Una mujer de cuota que te tomó gusto al poder, ya echaron a
Carmen Calvo, no me extrañó. A mí las mujeres cuota me caen gordas porque eso es
como si decimos que siempre tiene que haber en un gobierno una cuota de
filósofos o de poetas. Platón diría que qué coño una cuota, que los gobernantes
todos deben ser sabios, es decir, filósofos. Pues, Platón, hijo, con los hoyos
que tiene hoy el conocimiento, olvídate de eso, es al revés, mientras menos
piensen, antes llegarán a ministros o consejeros. Además, te diré una cosa,
Platón: los filósofos en el poder no sé yo si la joderían mucho más pero te
comprendo, todo, menos que sean los becarios quienes lleven el cotarro.
DIARIO Bahía de Cádiz
ARTÍCULOS ANTERIORES
-
Zapeando con la especie
-
Raza y propinas
-
La inseguridad permanente
-
Los aretes de Elena
-
Llanto por América Latina
-
Balada de otoño
-
La tortura publicitaria
-
Nos va a dar algo
-
¿Qué hacemos
con los viejos?
-
Más oxígeno para
los putrefactos
-
Una de nostalgia estival
-
Lavar los cerebros
-
Juegan con ventaja
-
Bin Laden y los GRAPO
-
Padres protectores, jóvenes aniñados
-
El Mercado
que todo lo pudre
-
Señores y señoras,
pasen y vean
-
El tío Antonio
-
Treinta años de votaciones
-
Linchar a Chávez
-
Volvieron los rocieros
-
Toros sí,
gracias, muuuuh
-
Fin
de la mediocridad
-
Pasa
la vida
-
Síndrome
de Estocolmo
-
Penurias
-
Tertulianos
a medio pelo
-
Los
tranvías
-
Semana
trágica
-
Mujeres,
mujeres
-
Pasta
gansa
-
Explotadores,
masa, pueblo
-
Coherencias
incoherentes
-
Delphi
y la lógica aplastante
-
Aquellas
pequeñas cosas
-
De
amores y desamores
-
La
calentura
-
Los
guardias se sublevan
-
Qué
fisnos se han vuelto
-
Entregados
al poder
-
Amor,
caca y pasta
-
Navidades,
etcétera
-
Nacionalismos
y vascos
-
Cádiz indolente,
mundo indolente
-
Generación
botellón
-
Nombres para
pasatiempos
-
Ladrones
pardillos
-
Endogamias
-
Contrastes
-
El pescao,
vendío
-
“Lopera,
vete ya”
-
900 tomates
-
La
cortinilla
-
Quiero
y requiero
-
Asco
de periodismo
-
Cerocahui
-
Nacionalismos
-
¿Matará
Alatriste a Polanco?
-
El
código del código da Vinci
-
Nos
cortan las raíces
-
¡No
le dejan a uno!
-
¡Qué
veranito!
-
Morir
es el progreso
-
Cuando
calienta el sol
-
Dejad
que el niño crezca libre
-
Santidades
-
Nuevos
muros
-
Trapitos
-
Ráscate,
muchacho
-
Okey,
makey
-
¿Para
qué escribir?
-
De
joven a niño
-
Pililas
y guerras
-
El
orden de ellos
-
¿Adiós
al conocimiento?
-
Cádiz,
la Pepa, y el PP
-
Memoria
histórica
-
Adiós,
1 de Mayo
-
Elogio
de las papas
-
Banqueros
-
Amo
a Los del Río
-
San
Juan Pablo II
-
La
náusea
-
Semana
Santa
-
Papanatismo
absoluto
-
¡Dichoso
oscar!
-
El
pelotazo
-
El
quintacolumnismo
-
¡Claro que no!
-
Submarinos
-
El
Carnaval
-
Religión
y doctrina
-
Referéndum
-
Tontaes
i mariconaes
-
Jerez y el andalucismo
-
Libertad
de expresión
-
¡Qué
políticos!
-
El
periodista digital
-
Ex
comunistas en el PP
-
Internacionalismo
-
Astilleros
y Europa
-
Deslocalizaciones
-
Curas y curas
-
Bush, Bum
|