Tras un ¿verano? muy corto y a la vez eterno, ya está a flote el nuevo DIARIO Bahía de Cádiz (el Bahía o el DBC, como más guste). Meses de desarrollo, indecisiones, probaturas, detallitos obsesivos, y carreras de última hora junto al equipo externo de Orwall & Agar Cloud que nos acompaña en el proceso (gracias por la paciencia sobre todo a Leo, Aitor, Cristina, Antonio y Eric) pero ya está aquí, emergiendo, la reluciente web de nuestro periódico (tuyo también), junto a una imagen corporativa que refresca aquel logo identitario que no actualizábamos desde hace más de doce añitos. Tocaba ya una manita de pintura.
Con ocasión de nuestro 22 aniversario, el pasado 7 de julio, ya avanzamos este pasito hacia lo desconocido (hasta ahora siempre hemos funcionado en modo autogestión artesanal, sin delegar casi nada), este necesario y costoso “reestreno” de DIARIO Bahía de Cádiz para tratar de huir de la atonía mental y profesional (y de los servidores renqueantes perjudiciales para la salud), y así recargar ilusiones para continuar con esta aventura sin flotadores a algún lugar, con esta cabezonería insondable, con este proyecto independiente demasiado dependiente de sí mismo.
Y no es fácil decir adiós a una web (la cuarta y quinta versión en la intrahistoria DBC), nuestro refugio y escaparate desde allá por 2014. Han sido muchas, muchas jornadas informando, contando Cádiz y su Bahía a través de ella, forzando sus limitaciones.
Demasiados ratos de satisfacción cuando nos hemos sentido arropados al otro lado, y también de rabia, impotencia y frustración cuando no hemos sabido conectar, bien al publicar contenido sin el interés general que sospechábamos, o bien por los achaques técnicos de una página self-built que lleva meses navegando por los interneses a trompicones. Desfasada, lenta, coja y hasta fea, sí, pero despedirse de ella (y del logo-cabecera con su horizonte mirando al mar y su solecito…) cuesta.
Estaba obsoleta y pedía un relevo a gritos. Vale. Y cambiamos, sí. Pero sin cambiar. Mudamos de piel y nos mudamos a servidores en condiciones, pero seguimos siendo los mismos. Para lo malo, y lo regulero. Y para lo bueno.
Bajo la línea de flotación, la nueva web (en estas primeras semanas en modo rodaje, disculpad eventuales fallos) trae mejoras técnicas lógicas. Es un sitio simplificado, mejor ordenado y estructurado, más rápido, que se adapta con soltura a los móviles y ofrece una lectura mucho más limpia y directa, sin ruidos molestos. Porque cuidamos la publicidad, pero tratamos de que no lo invada todo. Al tiempo, conservamos una hemeroteca (desde 2015) de la que no muchos medios supralocales pueden presumir.
Y en el casco, una renovada identidad más sencilla y estandarizada, y a la vez más madura y robusta. Donde damos protagonismo a los tonos azules sin olvidar el amarillo (como desde nuestros orígenes), y gana más presencia nuestra DBC; y al tiempo, adaptamos la nueva imagen, con sus propios colores, a los cuatro suplementos que caminan junto a la información del día a día: BahíaCultural, Carnaval366Días, somos del Cádiz CF y Elecciones.
Con los pies en el suelo, y reconociendo nuestras costuras, en la madrugada de este 30 de septiembre de 2026 (cruzamos los dedos) clavamos un nuevo hito en la trayectoria, sorteando baches, de DIARIO Bahía de Cádiz. Renacemos con otra piel, otro portal, y más ganas que ayer de llegar más lejos contigo (lector y anunciante), y de contar(nos) Cádiz y su Bahía: con mirada propia, sin servidumbres, sin churros.
Soltamos amarras. ¿Te subes?
Este 30 de septiembre de 2026 (cruzamos los dedos) clavamos un nuevo hito en la intrahistoria de DIARIO Bahía de Cádiz. Renacemos con otra piel, otro portal, y más ganas que ayer de crecer contigo (lector y anunciante), y de contar(nos) Cádiz y su Bahía: con mirada propia, sin servidumbres, sin churros.
Soltamos amarras. ¿Te subes?








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