Número 5.629 – Año XXIII 21 de octubre de 2026

El Puerto

De salina abandonada a laboratorio climático en la Bahía de Cádiz: la apuesta de Aponiente en El Puerto

El proyecto de renaturalización de la Salina San José liderado desde la iniciativa privada, la llamada huerta marina del cocinero Ángel León, suma la colaboración de la Diputación y la UCA para medir la capacidad de esta marisma de capturar y almacenar carbono azul, y contribuir así a mitigar el cambio climático.

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  • Investigadores a pie de marisma -
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Aponiente, el proyecto del chef jerezano Ángel León en El Puerto de Santa María, continúa con los trabajos de restauración de la salina artesanal, los esteros experimentales y los senderos de uso público con sus equipamientos. 

A esos trabajos iniciales para la renaturalización activa de 7,8 hectáreas en parte de la Salina San José, suma ahora el estudio de la captura y el almacenamiento de carbono azul. La iniciativa, desarrollada en colaboración con la Diputación y la Universidad de Cádiz, permitirá investigar la capacidad de una marisma recuperada en la Bahía de Cádiz para contribuir a la mitigación del cambio climático.

El proyecto parte de un diseño previo de la marisma, elaborado por el equipo de I+D de Aponiente junto con investigadores de la UCA durante cerca de un año. El trabajo científico se desarrolló antes y durante los movimientos de tierra necesarios para recuperar el funcionamiento del ecosistema. 

La evaluación científica previa y la ejecución íntegra de los trabajos de renaturalización de la marisma convierten así esta “huerta marina” en “una de las pocas iniciativas integrales en Andalucía para conocer qué puede aportar una marisma recuperada en un entorno metropolitano frente al cambio climático”, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.

LISTA PARA LA CAPTURA Y ALMACENAMIENTO DE CARBONO AZUL

La Salina San José ocupa unas 20 hectáreas y alberga distintos ambientes, desde láminas de agua permanentes y lagunas temporales de agua dulce, hasta superficies vegetadas, un huerto marino y una marisma natural. Los trabajos realizados han incluido la adecuación del terreno y la recuperación de la circulación del agua con las mareas, un elemento esencial para el funcionamiento del ecosistema. 

La restauración busca recuperar las funciones ecológicas de la marisma y favorecer su biodiversidad. Entre ellas figuran servir de refugio y zona de cría para peces y otros organismos acuáticos, aportar alimento a aves y fauna marina, contribuyendo a aumentar la producción biológica del ecosistema y mejorar la capacidad del entorno para retener agua ante episodios de lluvia intensa. 

El seguimiento de la vegetación y los sedimentos permitirá evaluar también su papel en la captura y el almacenamiento de carbono azul. Una primera estimación, basada en tasas de referencia publicadas para otras marismas, sitúa el potencial del conjunto de esta huerta marina de Ángel León en torno a 150 toneladas de CO2 equivalente al año, una cifra que deberá validar la UCA mediante mediciones in situ. 

El carbono azul es el CO2 que capturan los ecosistemas costeros como las marismas, retirándolo así de la atmosfera. Este carbono se almacena en la vegetación y a más largo plazo en los sedimentos. Recuperar el funcionamiento de estos espacios mareales puede favorecer ese almacenamiento y, a la vez mejorar las condiciones ecológicas, aumentando la biodiversidad y favoreciendo otras funciones y servicios ecosistémicos, como el reciclado de nutrientes y la protección frente a la subida del nivel del mar, etc.

“UN EQUIPO MULTIDISCIPLINAR INÉDITO”

La fijación de carbono azul ya figuraba entre los objetivos cuando Aponiente y Ecologistas en Acción presentaron públicamente esta huerta marina en mayo. 

Juan Martín, ambientólogo de Aponiente, se muestra “muy agradecido por la enorme implicación los investigadores de la UCA, que han creado un equipo multidisciplinar inédito para hacer realidad este proyecto (privado) pionero en España, integrando a varios grupos de investigación que trabajan en contacto permanente con los biólogos, pescadores y tecnólogos de Aponiente”.

Tras varios meses de trabajo de campo y toma de muestras de sedimento antes de las intervenciones con maquinaria, el siguiente paso consiste en el análisis del carbono azul presente en el sedimento, así como en la vegetación halófila. Las mediciones permitirán establecer una línea de base y estudiar la evolución del carbono almacenado para determinar la capacidad real de la marisma para capturarlo y retenerlo. 

En definitiva, esta Huerta Marina aúna restauración ecológica, recuperación de la actividad acuícola y salinera, uso público, y divulgación e investigación en un mismo espacio salinero del Parque Natural Bahía de Cádiz.

Aponiente, el proyecto del chef jerezano Ángel León en El Puerto de Santa María, continúa con los trabajos de restauración de la salina artesanal, los esteros experimentales y los senderos de uso público con sus equipamientos. 

A esos trabajos iniciales para la renaturalización activa de 7,8 hectáreas en parte de la Salina San José, suma ahora el estudio de la captura y el almacenamiento de carbono azul. La iniciativa, desarrollada en colaboración con la Diputación y la Universidad de Cádiz, permitirá investigar la capacidad de una marisma recuperada en la Bahía de Cádiz para contribuir a la mitigación del cambio climático.

El proyecto parte de un diseño previo de la marisma, elaborado por el equipo de I+D de Aponiente junto con investigadores de la UCA durante cerca de un año. El trabajo científico se desarrolló antes y durante los movimientos de tierra necesarios para recuperar el funcionamiento del ecosistema. 

La evaluación científica previa y la ejecución íntegra de los trabajos de renaturalización de la marisma convierten así esta “huerta marina” en “una de las pocas iniciativas integrales en Andalucía para conocer qué puede aportar una marisma recuperada en un entorno metropolitano frente al cambio climático”, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.

LISTA PARA LA CAPTURA Y ALMACENAMIENTO DE CARBONO AZUL

La Salina San José ocupa unas 20 hectáreas y alberga distintos ambientes, desde láminas de agua permanentes y lagunas temporales de agua dulce, hasta superficies vegetadas, un huerto marino y una marisma natural. Los trabajos realizados han incluido la adecuación del terreno y la recuperación de la circulación del agua con las mareas, un elemento esencial para el funcionamiento del ecosistema. 

La restauración busca recuperar las funciones ecológicas de la marisma y favorecer su biodiversidad. Entre ellas figuran servir de refugio y zona de cría para peces y otros organismos acuáticos, aportar alimento a aves y fauna marina, contribuyendo a aumentar la producción biológica del ecosistema y mejorar la capacidad del entorno para retener agua ante episodios de lluvia intensa. 

El seguimiento de la vegetación y los sedimentos permitirá evaluar también su papel en la captura y el almacenamiento de carbono azul. Una primera estimación, basada en tasas de referencia publicadas para otras marismas, sitúa el potencial del conjunto de esta huerta marina de Ángel León en torno a 150 toneladas de CO2 equivalente al año, una cifra que deberá validar la UCA mediante mediciones in situ. 

El carbono azul es el CO2 que capturan los ecosistemas costeros como las marismas, retirándolo así de la atmosfera. Este carbono se almacena en la vegetación y a más largo plazo en los sedimentos. Recuperar el funcionamiento de estos espacios mareales puede favorecer ese almacenamiento y, a la vez mejorar las condiciones ecológicas, aumentando la biodiversidad y favoreciendo otras funciones y servicios ecosistémicos, como el reciclado de nutrientes y la protección frente a la subida del nivel del mar, etc.

“UN EQUIPO MULTIDISCIPLINAR INÉDITO”

La fijación de carbono azul ya figuraba entre los objetivos cuando Aponiente y Ecologistas en Acción presentaron públicamente esta huerta marina en mayo. 

Juan Martín, ambientólogo de Aponiente, se muestra “muy agradecido por la enorme implicación los investigadores de la UCA, que han creado un equipo multidisciplinar inédito para hacer realidad este proyecto (privado) pionero en España, integrando a varios grupos de investigación que trabajan en contacto permanente con los biólogos, pescadores y tecnólogos de Aponiente”.

Tras varios meses de trabajo de campo y toma de muestras de sedimento antes de las intervenciones con maquinaria, el siguiente paso consiste en el análisis del carbono azul presente en el sedimento, así como en la vegetación halófila. Las mediciones permitirán establecer una línea de base y estudiar la evolución del carbono almacenado para determinar la capacidad real de la marisma para capturarlo y retenerlo. 

En definitiva, esta Huerta Marina aúna restauración ecológica, recuperación de la actividad acuícola y salinera, uso público, y divulgación e investigación en un mismo espacio salinero del Parque Natural Bahía de Cádiz.

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