Día 17. La vida sigue…. Como el
Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas 2008, que en la noche y
madrugada del martes y miércoles, 29 y 30 de enero, reiniciaba una nueva
fase, la Semifinal, la que nos llevará irremediablemente a la Gran Final del
viernes… Pero y después qué… ¿hay vida más allá del Falla…?
Una jornada marcada por una
muerte… quéfuerte quéfuerte, la defunción anunciada del ‘Aquí hay tomate’, que no es una
chirigota al borde del bastinaso –de tomate canario- ni una comparsa con
purpurina –de tomate en rama, que tiene la piel más fina y delicada-. El
programa de Telesinco –tiene rima...- que naide ve porque todos estamos
enganchados a los documentales de lados… y que inspira tantos cuplés ajín
sobre Paquirrín, Lapantoja, Nuriabermúdez… y tó la familia. ¿Escribirán
ahora nuestros poetas sobre las infidelidades de los ornitorrincos de los
lagos de Tasmania?
Esperando respuestas,
disfrutamos de la primera Semifinal del COAC 2008, donde no hay nada que no
se pueda destacar… La inquina del coro de Julio Pardo con Kiko Zamora, la
excelente acogida a la chirigota de la carpa, la cierta mejora del Selu, las
maravillas cantadas de Quiñones y Luis Rivero, el tataratachín de la Viña,
la ultradefensa del Cheza, y los momentazos, en pasodobles y popurrís, de
los dentistas del Canijo, y de los Momo de los Carapapa. No fue una sesión
del montón, no…
Todo ello, de un tirón, que a
estas alturas ya nos conocemos todos, desde ya mismo. Dale al botón,
mondrigón. DIARIO Bahía de Cádiz
DING DONG DANG
El telón sube de nuevo. Show
must go on, dicen los guiris. Y las semifinales, embutidas en tres jornadas,
con lo mejón de lo mejón –todo en la vida es realitvo-, se ponen en marcha,
si parar –como esta crónica-, con el ‘Coro la Catedral’. Frailes que
aspiran a subirse a la batea para recaudar unos leuros pa la obra de la
catedral. Tango medio a capela, que es algo así como una peregrinación por
el santo carnaval y sus sagrados rincones, con su templo mayor en el Falla,
y el infierno entre coplas que llevan al cielo. Sin pesada introducción de
Manolocamacho como otros días, algo que se agradece. Ding dong dang. Y
cosqui a Kiko Zamora y su coro, crecidito… que acaba rematando que por
febrero no encontrará a ningún enemigo tan sincero como ellos… Y seguimos
con las pullitas entre copleros… si al final morirá alguien, que ya lo dijo
el pinturero Juanfernández. Ding dong dang. En los cupleses sí hay preludio
shistoso… Uno para un misionero que de padre pasa a monja gracias a un
mandingo… y otro con confesiones sesuales y de bolas chinas. El monaguillo,
en su sitio. El popurrí, en el suyo, con una vuelta al tipo para hacerlo más
febreril. Y la alcaldesa, en el palco, abonada a los tanguillos de
Juliopardo, que viene de vuelta de los madriles. No es el mejor coro del
mundo, sentencia el candidato, que no es el único presente en el Teatro…
Ding dong dang…, niño deja ya el dongdingdang que parece que estamos en la
estación, y la Aduana sobreviviendo… Ni el
mejón circo del mundo es el que
trae la chirigota ‘Los de la carpa’. Peor aún son los jugadores del
Cádi, eso sí que es un circo, sin leones. Un pasodoble entre mujeres, y allí
no me meto. En defensa de la mare. Otro de parados, parado anónimo… “su
empresa no se llama Delphi ni Astilleros… por él nadie ha movio un deo ni se
ha moviliazo… aunque se encuentre igual igual igual… parao”. Mu bueno,
aunque lo de estar parao sea mu shungo… Un cuplé, con musha mala suerte, que
se iba suicidando uno por que iba perdiendo el Cádiz, y cuando iba pá abajo
de cabeza por el sexto piso, remontó. Sólo faltó apuntar que los goles los
marcó Nano... Otro, de cama, jugando con agrupaciones de este concurso, que
la parienta tiene el show show caliente como el Momo, y el marido, un
pito-risa… Ingenioso. Carril reversible en el puente Carranza, como los
chaquetones, y es una pena, que los calcetines de rayas se están perdiendo.
El candidato muere por el león, el mismo del punteao, que se sale en un
pupurrí fresquito, que sigue animando al Falla. Ding dong dang…, y dale,
niño, con la campanita… ahora no es de estación, ahora de supermercado, el
que entre
ensoñaciones crea la comparsa
‘El mercado de las maravillas’. Nada de fruta o pescado, te venden, sin
precio, la historia de Cádi, su carnaval, y sus postales…El pryca quiñonesco.
El testamento de dios Momo, el mismo autor, “para cuando creas que estoy
quemao”, en un primer pasodoble que lega las letras a todos los aficionados,
hasta a los que lo tachan de tristón, como es el inicio de la otra letra:
“Un pañuelo delataba en su cabeza… que se estaba peleando con la muerte…”,
pero gracias a la medicina, a sus ganas, y al cariño de la familia, que eso
va sin receta, logra curarse. Y no muere naide… Sorprendiendo Quiñones… El
Ikea ¿divino?, ya sólo hace falta que cuando entres te den un hacha para
cortar el pino. Y cuando haya embarazo de por medio, asegúrate que el niño
es tuyo. Cuplés… más o menos… Voces más que menos… Venden bien el popurrí, y
mejor no despertar. El candidato, lo echa al carro, embelesado por el
envoltorio. Y hablando de la
Petroleo, es un tío. Es ‘El Código la Viñi’, barrio con santos por
todas sus esquinas, rincones donde se vive como en el cielo. Mesas
traicioneras, como la de la última cena de Jesús con sus apóstoles, siguen
existiendo dos mil años después, mesas donde se firman contratos, donde se
negocian convenios… cuidadín con las invitaciones… Y otro pasodoble a los
nudillos, a los redobles, inseparables de una chirigota clásica, que “hace
poco tuve un sueño”, Cádiz sin musiquita, que naide podía cantar… sólo había
poesía…, y no es lo mismo. En la tanda de cupleses, una negligensia en
residencia y se traen otro bebé, y cuando vino su linda mamá a buscarlo “pa
que no sufran… lo mejón es cambiar de madre”; y otro solidario, que en
findeaño se subieron a un pobre a comer a casa, y la parienta en vez de doce
uvas sacó doce lentejas que dicen que dan suerte… “yo me conformo con que le
eches unas babetitas”… “Ha sío el camarero el que ma dao la puñalá”, quién
será, quién será… El pupurrí, de arte, viñero… “uuummm no… está la cosa
shunga…”, una de ensaladilla, una tapita, y ya Manolín, tú la multiplica…
naciendo al ritmo del tataratachín. Como el candidato, que se despierta
todas las mañanas escuchando
chúmpa chúmpa… a cubierto, que
ataca ‘El último escuadrón’, el de Nene Cheza, entregando todo el
corazón, y trasplante en el primer pasodoble, muere un niño y renace otro…
“y desde aquel momento vive en la tierra y en el cielo… como decirle que su
hijo hoy vive en el mío con su corazón”. Shentida letra, muy similar a la de
los pelones de ‘Los quintos’ de Cuartos, por cierto… sigue funcionando el
espionaje febreril o qué… Y original, el segundo, “un perro es el amigo más
leal… no miente nunca cuando habla… a la cara te mira de frente y jamás te
ataca por la espalda…” un ángel pa tus niños y un guerrero valiente, que
algunos hombres tratan como animales, cuando los salvajes perecen ser ellos.
Un tirito extensible a lo denunciado en la perrera de Puerto Real,
implícitamente. Un cuplé de esos jerezfóbicos. Al otro llego tarde, seguía
nadando en el primero, pero hay una picadura de araña, un cayetano tieso, y
una piba jugando a las anillas... Cádiz, indefensa pese a tus baluartes,
defiéndete… que no te roben la libertaaaaad. Apúntatelo candidato. Mientras
voy a por la espumadera para servir la paella… ¿con guisantes…? Y
descansamos la parrafada. Fuuuu…
TO PA MI
To pa ella, to pa ella, to pa
ella, que se me repite, como la chirigota en la presentación, ‘To pa
ella’. Y la hipoteca, pa mi. Pasodoble a la vida sin parienta, y ese
pollo que no se termina de cocinar, y esa lavadora que no pasa del tres…
Tengo hambre… tengo frío…, y al final acaban llamando de madrugada a la ex…
“en vez de comerte un pollo, por mi te puedes comé una… pera”. En el otro,
la evolución del matrimonio, desde el gordi te quiero, no me importan esas
entradas, hasta el gordo calvo y gorda no te quites la faja que explotas…
gorditos que engordan con los años… “y al final el gordito acaba en la calle
sin una gorda”. Ingeniosa obesidad. Un cuplé en el que sale que cuando
estaban con la mujé, hasta el GPS les decía eso de “tú pá casa”; y otro a la
moda de las operaciones de estética, y ellos con el pene tienen un complejo
horroroso… “que voy a tener que ir al final a cortarme un trozo”. Casho de
popurrí, estereotipado, para redondear el mejor pase de la agrupación del
Selu de la temporada, haciendo sonreír en Burgos, y aquí. Manolo, cásate…
pero no olvides comprarte la carpetita. Le ponen más ganas, pero sufren un
curioso telonaso, que al público no le da tiempo ni de aplaudir… los
aplausos, pa ella, también. Y la boda de Manolo, en ‘La
catedral del mar’.
Bodorrio con burgaíllos de testigos. Acusando de pesca inmoral a esos
“pulpos que actúan estando siempre escondidos…”, esos que “navegan por todo
el mundo buscando una presa…” y “sus redes se colapsan por segundos con
capturas indefensas”. Bocao a los pederastas atrincherados tras un ordenador
y “que publiquen sus nombres y sufran”. En el segundo pasodoble, con giro
brusco, un grito de liberación callado, de ese hombre que ama a otro hombre,
y que se replantea serle infiel a su mujer. Enchampelando cupleses.
Martínesares tiene preparado para su pregón mushos regalitos, y para los que
le han criticao –por ejemplo… ¿Juanfernández?-, una maleta “con un caraho de
los que hay en la Caleta”; y el Baldasano que una vez huido reclamaba lo que
se ha gastado en su fugaz paso al frente del Cádi, y en nombre de tó los
gaditanos, la alcalda le entregó una maleta, con aquello mismo. Popurrí, a
lo Custeau, “bajo el maaaaar…”. Cantan de categoría, y sin taparse la nariz
ni
ná. Y la boca bien abierta. Asín
te la dejan los dentistas de ‘Clínica dental Nuestra Señora de las
Angustias y de los Dolores de Boca’. La provincia de Cádiz pasa por la
consulta… “no sé qué me pasa, tengo problemas todos los días… no me quejo
pero me duele… y he perdido la fuerza que antes tenía… dientes mu separaos,
los chicos muy descuidados, y dos grandes mu picaos… ya tendría que haberse
hecho un segundo puente y grite cuando le hagan daño… que se sufre más
callado”. Letrón… que no es correspondido como debiera por el público… todos
con dentaduras postizas, apostilla el candidato con dos lagrimones. La
metáfora dentrífica, sigue en el siguiente pasodoble, donde “un diente, lo
mismo que un niño”. Un cuplé políticosesuá, una novia de derechas, un poco
estrecha… “en vez de una raja, lo que tiene es a Rajoy… por lo menos acaba
con Gallardón y le das una alegría a Esperanzaaguirré…”. Y otro gastronómico
fallido, con la novia en un restaurante japonés… sin entendé ná de ná… que
mejor unas pizzas en casa y que las traiga el de la moto, casamamillamamoto…
“Rubalcaba… tus muelas tus muelas tus muelas”. Operando en el popurrí y
sacando los billetes, Manolete… Con dos momentasos, “cuando opera Ramónperez
sólo se escuchan nombres de mujeres”, y las setentaycinco esdrújulas de la
cuarteta refinitiva, que acaba entre lágrimas. Como yo. Como el candidato.
Como la mare que le parió al
Canijo. Qué arte, pisha... En el otro extremo, la risa burlona, irónica, y
sin callarse nada, de ‘La comparsa de Momo’, dios desterrado del
Olimpo… a Cádi. Pasodoble en la mina, ese currante que se lleva todo el día
vivosinvivirenmi, por su familia: “Su nombre es Osvaldo vive en Ecuador, y
con sólo nueve años trabaja de sol a sol”. Impactante realidad. El otro
pasodoble, es un piropillo a Cádiz, pero sin el illo, de los grandes, con
los cinco sentido. “Si decides venir a Cádiz de turismo… prepárese a sentir…
si el olor a salitre entra por su nariz… que Cádiz suena a horquilla
carnaval y flamenco… sabe a marisco a sardinitas, papa aliñas y pescaítos…
con sus manos palparas que vayas por donde vayas es piera ostionera”… y ya
en la Caleta… “abra los ojos y contemple que es una puesta de sol”. Ooooo…
Problemas con los aeropuertos, y las maletas, cada una por su lao “pero eso
es mu complicao”… “pos la última vez es como me las habéis mandao”; y
problemas con las llamadas a teléfonos de información, que te hacen pasar
por catorce menús y operadores informáticos, que cuando te atiene la shavala…
“po te juro Míriam que no me acuerdo pá qué llamaba”. Y dicen que vivir en
Cádiz… “es un castigo divino. El pupurrí, hay que escucharlo, no me seas
babeta. Para nada son “ocho minutos diciendo sin decir ná que decir”, como
la mayoría. Haciendo un cruel repasito por el concurso y el carnaval en la
calle… y cuando ya no queda ropa tendía… “comentamos
bajito… vaya porquería…”.
Y esto “es lo que piensa el dios
de la farsa… y esta fue su comparsa”. Comparsón, la de los Carapapa, que
pone al gran parte del Falla de pie, como locos, partiéndose la camisa, la
camisita que tengo…Las 2.18 horas. Una hora medio decente, comparado con lo
que hemos sufrido días atrás… que el candidato está pidiendo un bis… otra
otra… No te pongas ajín, que ahora llegas a casita y te pones canalsú, que a
lo mejón están saliendo… en diresto, claro. O a lo mejón te salen cantando
los de penapenitapeeenapeeeena… Déjalo, mañana seguimos, que se me acaba la
tinta. Nos leemos, de un tirón…