Los partidos ya piden
descaradamente el voto de cara al 9-M, después de hacerlo entre líneas
durante los últimos cuatro años, y con actos sucesivos y más pasión durante
la larga precampaña previa. Las ciudades, desde la medianoche del viernes
22, vuelven a ser un escaparate donde colgar carteles, banderolas y
pancartas con las maquilladas caras y sonrisas de los líderes y los
estudiados eslóganes de los partidos. Millones y millones de euros gastados
en una campaña que se alargará oficialmente durante los próximos 15 días. El
8 de marzo será jornada de reflexión, y el domingo 9 las urnas servirán para
elegir al próximo Gobierno de la Nación y al Gobierno andaluz.
Según los sondeos previos, no
habrá demasiadas sorpresas, y PSOE y PP volverán a polarizar el gran
porcentaje del voto. En las elecciones Generales la victoria se vende cara,
y dependerá de la abstención. Una alta participación beneficia a los
socialistas. Lo contrario, podría hacer que los populares volvieran a la
Moncloa. De momento, Rodríguez Zapatero parece que sacará algunos escaños
más que Mariano Rajoy. Mientras, en los comicios Andaluces, el PSOE, según
la mayoría de encuestas, volverá a revalidar la mayoría absoluta, perdiendo
algunos votos, al tiempo que el PP de Javier Arenas, otra vez, sumará los
parlamentarios que perderían los andalucistas –ahora Coalición Andalucista-
que se sospecha que van en picado hacia su desaparición –o fusión con el PP-.
El jueves, las horas previas al
pistoletazo de salida de la campaña electoral oficial pusieron a la ciudad
de Cádiz en el epicentro mediático, ya que tanto el PP nacional y regional
elegían la capital para darse un baño de masas, con la visita de sus líderes
en Madrid y Sevilla, Mariano Rajoy y Javier Arenas, respectivamente;
mientras los socialistas andaluces se arropaban de su candidato a la Junta,
por sexta vez consecutiva, Manuel Chaves, junto con el cabeza de lista por
Cádiz al Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, para pedir el voto por primera
vez. DIARIO Bahía de Cádiz
Tanto PP como PSOE programaron
dos actos en Cádiz, muy distintos, pero con mensajes parecidos: Los
populares tachan a los socialistas de embusteros, y el PSOE no duda en
afirmar que el PP miente.
Los populares dividieron su
estancia en la capital en dos actos: un mitin que buscaba ser una
demostración de poder de convocatoria, en el Pabellón Fernando Portillo –un
lugar “talismán” para el partido de derechas, según la ronca alcaldesa
Teófila Martínez-, por la tarde; y la pegada de carteles virtual, que se
pasaba de San Juan de Dios al Palacio de Congresos, al filo de la
medianoche. Un momento más intimo, después del baño de masas de unas horas
antes: más de 2.000 personas, muchas banderas azules del PP, andaluzas y
algunas españolas, estratégicas, autobuses desde distintos puntos de la
provincia, y caos de tráfico, fuera y dentro del pabellón. “Esta es la
fuerza del PP y la que le va a llevar a la Moncloa”, pronunciaba en un
primer momento de éxtasis el presidente provincial popular, José Loaiza.
Por su parte, el PSOE convocaba
un acto medio festivo, casi en familia –la familia socialista, claro,
alrededor de 300 personas- sobre las diez de la noche en el Parador Hotel
Atlántico, con cantautores de preludio, y croqueteo de colofón. Y vaya cómo
come la familia. Y cómo bebe. Nada de banderas –tampoco españolas- ni
agitamientos compulsivos.
“VÓTAME A MI,
NO VAYA A SER QUE GANÉ EL PP”
Entre los mensajes que dejaron
unos y otros, Javier Arenas, presidenciable del PP-A a la Junta de Andalucía
apuntaba paradójicamente que “si queremos futuro, tenemos que dejar el
pasado. Hace falta savia nueva y honestidad después de tantas corruptelas”.
Lo dice alguien que se presenta como candidato por tercera vez. Un Arenas
que ofrece un “cambio” desde el “andalucismo español”, un cambio de rumbo,
de ritmo y de estilo.
Por su parte, durante el mitin
de la tarde, el candidato al Gobierno central por los populares, Mariano
Rajoy, el sucesor de José María Aznar impuesto por este mismo y que perdía
las pasadas elecciones en 2004, que parecía más atento por momentos en
entrar en directo en los telediarios que a otra cosa, versó su perorata en
un “chiste” sobre Iñaki Gabilondo, y en hablar y dar soluciones a “los
problemas reales de los españoles”. A parte de incidir, también bastante
contradictoriamente en la “tensión” y “el talante perdido” de Zapatero –se
ve que es la consigna del partido en estos días-, concluyó que el programa
socialista se resume en “vótame a mi, no vaya a ser que gané el PP. No hay
balance, gestión, propuestas…”.
Sin embargo, Rajoy –y su
repetitivo “amigos y amigas”- dice comprometerse a pensar “en los que se
levantan a las siete de la mañana, no pensar en los planetas, desde la
luna”. En definitiva, el líder popular no olvidó recalcar que “he venido
aquí a divertirme -¿?-, que la gente voté tranquila, con la cabeza y el
corazón”.
“VAMOS A
GANARLE A ESTA GENTE”
Ya en el mitin socialista previo
a la diluida pegada de carteles, resaltó el ensañamiento hacia Teófila
Martínez del secretario general del PSOE gaditano, Francisco González
Cabaña, quien dedicó sus minutos a descalificarla, mujer “incrédula”,
“cabreada” y “sorprendida” estos días de precampaña que está visitando
distintos puntos de la provincia –“saliendo de su convento de San Juan de
Dios y de Onda Cádiz”- y comprobando la mejora de infraestructuras, gracias
al PSOE. El también presidente de la Diputación, campechano, cerraba su
discurso con un “vamos a ganarle a esta gente, ni tienen ni idea de lo que
quiere la gente de esta tierra”.
Posteriormente, el todavía
Ministro del Interior y candidato número uno del PSOE al Congreso por la
provincia gaditana, Alfredo Pérez Rubalcaba, insistió en la importancia del
voto “valen mucho, son nuestros votos los que cambian las cosas”. Además
abundó en que Rajoy en campaña “quiere que nos olvidemos de lo que hicieron
en sus ocho años de gobierno y en sus cuatro años de oposición”. Para
Rubalcaba, su labor en la oposición ha sido la de las tres emes: Mariano,
Miedo y Mentira. Y ahora se “avergüenzan”. En este sentido, dejó en el aire
una pregunta: “Dónde se meten ahora Acebes y Zaplana, los tienen
escondidos”.
Finalmente, Manuel Chaves,
candidato a la presidencia de la Junta, y cabeza de lista por Cádiz, que fue
el único político de la noche que recordó en sus palabras al histórico
Alfonso Perales, desgranó un discurso largo y cansino, donde quedó claro que
“el PSOE es un partido de gobierno, con compromisos de gobierno, tenemos el
aval de los compromisos cumplidos”. Pese a todo, Chaves se apropió la
crítica que muchos le hacen, de que el PSOE lleva muchos años gobernando en
Andalucía, para asegurar que llevan todo este tiempo “al servicio de todos
los andaluces”, mientras añade que “cómo van a creer los andaluces en la
derecha si la derecha nunca ha creído en los andaluces”.
Asimismo, el aspirante a
presidir por sexta legislatura consecutiva el barco andaluz, reconoció que
la región “todavía no es lo que soñamos, pero vamos por el camino correcto”.
Así, todavía hay paro, puntos de pobreza, “pero también ahora hay más
derecho y más igualdad”. De este modo, Manolo Chaves considera que “tenemos
que cuidar todo lo que hemos andado, lo que hemos conseguido. Y algo
importante será que el PSOE también siga en Madrid”. Según el socialista,
“ahora toca situarse en los puestos de arriba de la tabla, entre los
mejores, y para ello hay que seguir confiando en el PSOE, no podemos
permitirnos dar marcha atrás, que es lo que ocurriría con la derecha”. Y
para acabar, sobre las doce y cuarto de la madrugada, Chaves pidió “ir a
votar, no hacerlo es darle el respaldo a la derecha”. Y por supuesto, hay
que votar “progreso y futuro: al PSOE”. Amen.
Más allá de PP y PSOE,
también hay vida, y según tenían previsto, Izquierda Unida iniciaba en Cádiz
capital su campaña en el Hotel Spa Senador, cerca de la Plaza de San
Agustín. Y Coalición Andalucista pegaba sus primeros carteles en la Plaza
del Palillero.