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El Palacio de Congresos de Cádiz hasta la bandera
–y con cientos de personas a las puertas- recibió en la tarde noche del lunes 10
de diciembre la visita partidista del actual presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, en calidad de secretario general del PSOE y candidato a la
presidencia en las elecciones de 2008. Un Zapatero, que al final no se hizo la
foto junto a las recién iniciadas obras del Segundo Puente en la orilla de la
capital, vino a arropar la presentación de Alfredo Pérez Rubalcaba como cabeza
de lista socialista por la provincia gaditana, en sustitución del que hasta
ahora ocupaba esta posición delantera, el fallecido hace ya casi un año Alfonso
Perales.
Rubalcaba, hoy día Ministro del Interior, abandona
su lista ‘natural’, la del PSOE por Cantabria, para encabezar de
manera ciertamente postiza la de Cádiz, donde curiosamente se ‘peleará’ con otra
cántabra, la alcaldesa de la capital, Teófila Martínez, posible candidata de la
lista del PP por Cádiz al Congreso de los Diputados.
El contenido del acto lo pusieron sobre todo el
ministro y el jefe del Ejecutivo, que participaron para cerrar un mitin que
abría el secretario general del PSOE en la provincia y presidente de la
Diputación, Francisco González Cabaña, y su homólogo a nivel provincial y
presidente de la Junta, Manuel Chaves.
Pérez Rubalcaba, que hizo girar su discurso sobre
la palabra “excepcional”, dejó claro que este acto era precisamente
“excepcional” para él, porque estaba ante dos presidentes –Zapatero y Chaves,
olvidó a González Cabaña, que también lo es-; porque decía sí a encabezar la
candidatura del PSOE por Cádiz; por el cariño recibido; y por suceder a Alfonso
Perales, su amigo: “una parte de la responsabilidad de que esté aquí es de él
que me trajo hace 20 años a Conil… sucediéndole a él le continúo”.
El ministro, demostrando ser un gran orador,
señaló además que acepta encabezar la candidatura “porque creo que puedo hacer
cosas por Cádiz, por los gaditanos, puedo arrimar el hombro, por los gaditanos…
he venido para quedarme”, sentenció ante la euforia de militantes y
simpatizantes.
A partir de aquí, y asumiendo la proximidad de las
elecciones, la perorata del ahora gaditano de adopción –que se declaró
madridista, y no del Cádiz, y en este sentido, dijo que como socialista venir a
Andalucía, era como para un madridista ir al Bernabeu-, pasó al discurso más
político, haciendo referencias al PP y a la “cara de pena” de Mariano Rajoy,
“porque sabe que es un perdedor”-.
Así, hizo un repaso a la legislatura “excepcional”
en todos los sentidos, incluso desde su inicio –días después del atentado del
11-M-, unos cuatro años que “le han ido bien a mucha gente” y en los que el PP
lo único que ha hecho es “insultarnos”. Para Rubalcaba, “tenemos una España
mejor, a pesar de las continuas profecías de Rajoy. Y todo lo ha hecho el PSOE
solo, porque el PP no ha colaborado, ni siquiera se ha abstenido, se han
dedicado a entorpecer”. Igualmente, el titular de la cartera de Interior, antes
de ceder la palabra a Rodríguez Zapatero, manifestó que como para España,
“también ha sido una legislatura excepcional para Cádiz”.
“ESTANDO EN CÁDIZ SOY AÚN MÁS OPTIMISTA”
El secretario general del PSOE y candidato a La
Moncloa en las elecciones de 2008, el actual presidente, José Luis Rodríguez
Zapatero, arrancó su alocución, muy sonriente y ganándose a los fieles: “los
mítines más amenos que se dan en España, se dan en Cádiz”, señaló quien asegura
que “estando en Cádiz soy aún más optimista... porque en marzo vamos a ganar las
elecciones… y vamos a tener una mayoría más amplia”. Pero a la vez, el líder
socialista pidió que paralelamente puedan contar con “una oposición que arrime
un poco el hombro”.
Si Rubalcaba construía su mitin en torno a la
palabra “excepcional”, Zapatero recurrió al “decente”, para ilustrar como es
Espa ña
ahora, cuatro años después: “hemos hecho un país más decente”.
El presidente del Gobierno hizo repaso a la
legislatura, por supuesto sin peros, jugando constantemente a las comparaciones
entre los socialistas, y los populares –fijándose especialmente en personajes
como Acebes, Zaplana y Arias Cañete-, y retando veladamente a Rajoy a participar
en un debate previo a las elecciones “y comparar equipos”, el mismo desafío que
descartó antes de los pasados comicios de 2004.
Entre otros apuntes, Zapatero abundó en que el
PSOE es “el partido de la gente que no tiene de todo”; respondió a los populares
el porqué siempre pierden en Andalucía –“porque nunca han hecho nada. Tiene que
gobernar el ha creído en Andalucía, que ha sido el PSOE, el PP no cree en los
andaluces”-; y antes de acabar pidiendo una vez más “una mayoría más amplia”,
recordó que los españoles quieren un gobierno “que respete, que tolere, que
escuche”, y ese no parece ser un gobierno popular.
Pero además de la parte más densa y genérica del
discurso, el candidato del PSOE a la presidencia no olvidó en su ‘sermón’ las
referencias a Cádiz. Así, recordó que estaba allí por dos razones: para recordar
a Alfonso Perales, y para presentar a Rubalcaba: “si fuera un militante y me
preguntaran a quién quiero para que encabece la candidatura de mi provincia,
diría a Rubalcaba. Y si me ofrecieran otra provincia además de León, diría
Cádiz”.
Para el jefe del Ejecutivo, “en estos años hemos
puesto ganas, compromisos, y resultados con Cádiz. Y tenemos proyectos para los
próximos cuatro años”.
De este modo, pasó a nombrar tres cuestiones: el
desempleo –“parecía difícil pero vamos a derrotar el paro en Cádiz”-; las
infraestructuras –y entre otras, habló del “famoso puente… y alguno se lo quiere
adueñar, pero el puente será de los gaditanos”; y de 2012.
En este último punto, Zapatero remarcó que “de
aquí a 2012 tenemos que poner a Cádiz en la vanguardia”. Así, recordando además
la celebración de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado para entonces,
deseó que la ciudad “debe recuperar su imagen de puente entre América y España”.
Resumiendo, que para el actual presidente de
España, “lo que pase en Cádiz de 2008 a 2012 es una tarea de Estado”, y para
ello, “hay que contar con alguien que esté entre los mejores: Alfredo Pérez
Rubalcaba”.
CANTABRIA, LA NOVENA PROVINCIA ANDALUZA
Manuel Chaves, secretario general de los
socialistas andaluces, precedió los discursos de los pesos pesados del acto. El
también presidente de la Junta elogió al nuevo cabeza de lista del PSOE al
Congreso por Cádiz,
destacando
–además de sus méritos frente a la lucha terrorista- su “especial química” con
la gente, y ahondando en que “si en Cádiz hay un ciudadano con problemas, hay va
a estar Rubalcaba”.
Igualmente, Chaves reparó en las críticas
populares después de que el ministro dijera el domingo que ahora será candidato
por Cádiz, pero seguirá también trabajando por Cantabria. El presidente andaluz
le echó un capote al añadir que él también va a trabajar por Cantabria, como
todos los socialistas trabajan sin exclusiones.
Asimismo, y en el discurso inicial de Francisco
González Cabaña, secretario general del PSOE en Cádiz, este añadía que a partir
de ahora Andalucía sumaba una provincia, sus ocho, y Cantabria.
González Cabaña, con la voz muy cascada y una
disertación algo difusa, volvió a insistir en los “logros” del PSOE en estos
cuatro años, en España y particularmente en la provincia, y puso como paradigma
de los socialistas a Magdalena Álvarez y a Pedro Zerolo –ambos con z-, uno por
trabajar por las infraestructuras, y otro por la igualdad.
HASTA LA BANDERA…, Y MAYOR OREJA
El mitin preelectoral comenzaba más allá de las
ocho de la tarde, media hora después de lo previsto, con un público entregado
ante la entrada –triunfal- de González Cabaña, Chaves, Rubalcaba y Zapatero,
entre achuchones, banderas rojas en alto, y con la banda sonora del himno
socialista de fondo, e incluso algunos gritos de ‘presidente, presidente’. Como
mandan los cánones de todo mitin del PSOE, en este caso con cálculos fallidos,
ya que con tanto militante en las butacas –sin que faltaran consejeros y
delegados de la Junta y concejales socialistas de numerosos ayuntamientos- y
autobuses venidos de distintos puntos de la provincia, el salón –donde el atril,
como no, era la famosa Z de Zapatero, y de fondo, la cantera del partido- se
quedó pequeño, y centenares de simpatizantes tuvieron que quedarse a las puertas
-junto a una protesta de policías locales-. DIARIO Bahía
de Cádiz
Tanta gente en el acto, salpicado de algunos
momentos simpáticos debido a comentarios del respetable que hicieron sobre todo
a Rubalcaba y Zapatero no poder contener la sonrisa, que la mayoría de la
prensa, mucha de ella venida directamente desde más allá de Despeñaperros, tuvo
que seguir los discursos desde una sala anexa y por televisión.
Y mientras los fieles del PSOE tenían su ración en
este rincón de la ciudad, Cádiz albergaba también casi a la misma hora la visita
de un peso pesado del PP, Mayor Oreja, para saciar al sector popular. El
eurodiputado daba una conferencia en el Casino Gaditano, en el ciclo llamado
Foro de Cádiz, donde, como no, no faltaron las alusiones a ETA y a las presuntas
negociaciones con el Gobierno socialista, que, predice, tendrán una segunda
parte si el PSOE vuelve a ganar las elecciones.
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Las FOTOS del mitin |
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