Desde la Asociación ‘Memoria
Histórica de la II República y Represión Franquista’ (Amere) se lamenta el
reciente fallecimiento de Francisco García Ráez “como lo hacemos ante la
muerte de cualquier ser humano”, pero también se da el caso de que “este
señor participó activamente en el golpe de estado contra el régimen legítimo
de la II República, y por ende fue cómplice directo en la subsiguiente
represión en la que se conculcaron los más elementales Derechos Humanos y la
legalidad republicana vigente”, afirma el presidente de este colectivo, Juan
Luis Martínez Muñoz-Cruzado.
En concreto, Amere resalta la
complicidad de García Ráez en el golpe de estado de 1936, el cual
desencadenó una serie de asesinatos en San Fernando y en el resto de la
provincia gaditana –donde no hubo guerra, ya que los partidarios y
defensores de la entonces legalidad republicana vigente sólo pudieron
oponer, en el mejor de los casos, una resistencia testimonial-. “No es ésta
una afirmación gratuita –aduce Martínez Muñoz-Cruzado-. Basta con echar un
vistazo a las actas capitulares de la vecina localidad de Puerto Real, donde
se consigna lo siguiente: ‘(…) el acta anterior aparece sin la firma de los
Señores Gestores, por haber sido éstos detenidos de orden del Señor
Comandante Militar Don Juan Conforto Thómas, que con fuerzas de Infantería
de Marina, ha tomado ésta Casa Ayuntamiento, en la noche de éste día (20 de
julio de 1.936), antes de ser trasladada dicha acta al presente libro’. En
la página 39 de las Actas Capitulares puertorealeñas se dice también que el
citado Conforto Thomas –que cuenta a día de hoy con un paseo con su nombre
en San Fernando-, en flagrante violación de la legalidad entonces vigente,
se arrogó la autoridad de nombrar alcalde de la Villa a Antonio Blanco Paz,
a la sazón primer contramaestre con situación de retirado”.
Por otra parte, y volviendo a
García Ráez, por aquellos días teniente de las fuerzas de Infantería de
Marina que ocupaban, en unión de otros, la Casa Consistorial puertorealeña,
“no tuvo el más mínimo escrúpulo en suceder a Conforto como comandante
militar de Puerto real”. De hecho García Ráez presidió el 26 de julio de
1936 otra sesión extraordinaria en dicho Ayuntamiento, en la que junto con
unos ilegalmente nombrados “gestones interinos”, se ratificó de forma ilegal
a Antonio Blanco Paz -caballero de la Orden Militar de San Fernando- como
alcalde ilegítimo de dicha ciudad, tal como se recoge en la documentación
conocida por Amere..
A tenor de los hechos expuestos
–recogidos en las Actas Capitulares aprobadas con el consentimiento tanto de
García Ráez como de Conforto Thomas, de la obra ‘La Ciudad de San Fernando.
Historia y Espíritu’ (de Salvador Clavijo y Clavijo), de los libros de José
Casado Montado y de los datos obtenidos en el Archivo Histórico Municipal de
San Fernando- el presidente de Amere ha expresado en nombre de esa entidad
la exigencia de que “se retiren y anulen al señor García Ráez los
nombramientos de Hijo Adoptivo –otorgado curiosamente cuando aún ocupaba
ilegítimamente la Alcaldía-, así como los de “Alcalde Honorario y Perpetuo”
y la concesión de la “Medalla de Oro” de la ciudad de San Fernando,
–condecoraciones ambas otorgadas el 16 de febrero de 1968-.
La exigencia de Amere para que
se tomen esas medidas está motivada en la “incuestionable” condición de
golpista y partícipe en la represión franquista por parte del susodicho
García Ráez: “Él y otros compañeros suyos no tuvieron empacho alguno en
galardonarse los unos a los otros, tal como afirma don José Casado Montado
en su obra ‘Trigo Tronzado’ ”, comenta Martínez en una nota remitida a
DIARIO Bahía de Cádiz.
“Si todo ello fuera poco –señala
por su parte el vocal de la Asociación, el historiador Miguel Vélez- hay que
destacar que el Claustro de Profesores del actual Instituto de Educación
Secundaria (IES) ‘Isla de León’ se opuso a que el centro llevara el nombre
de García Ráez, y eso en vida aún del dictador Francisco Franco. De hecho,
se eligió el nombre de ‘Isla de León’ como mal menor, proponiendo el
Claustro valientemente como alternativa el nombre de ‘Rafael Alberti’”.
Por su parte, el
vicepresidente de Amere, Carlos Haut, concluye el comunicado de la
Asociación con las siguientes palabras: “No podemos entender que desde un
Ayuntamiento que se dice democrático se rindan honores quien apoyó un golpe
de Estado que derribó a un régimen democrático legalmente elegido en las
urnas”.