El Gobierno local del PSOE en el Ayuntamiento de San Fernando trabaja para crear una línea de subvenciones, en régimen de concurrencia competitiva, dirigida al mimado sector de la hostelería, “esencial y seña de identidad” en la localidad, donde apenas hay industria salvo el astillero de Navantia y contratas alrededor.
Ayudas que parecen estar pensando, sobre todo, en los bares y locales de copas que se concentran en apenas unos cientos de metros en la calle Las Cortes, y entorno, después de que los vecinos lleven tiempo luchando por su derecho al descanso y frente al desmadre que padecen en los bajos de sus casas.
Como primer paso, el Ejecutivo liderado por Patricia Cavada eleva al pleno de este mes de junio una modificación de crédito de 85.000 euros (no se dice de qué partida del presupuesto sustrae esa cantidad) para crear estas subvenciones. Una vez culminada la tramitación administrativa correspondiente, permitirá poner en marcha la convocatoria pública, cuyas bases establecerán los requisitos, condiciones y actuaciones subvencionables.
La idea es financiar con dinero de todos los isleños actuaciones destinadas a reducir la emisión y transmisión de ruidos asociados a la actividad hostelera privada mediante la implantación de medidas y elementos de mitigación acústica. Así, en la teoría se busca “favorecer que los establecimientos dispongan de más recursos para incorporar soluciones que minimicen el impacto sonoro y contribuyan a una mejor integración de la actividad en los entornos urbanos y residenciales”.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz se añade que la propia administración local ya ha realizado un sondeo en el mercado localizando elementos innovadores que cumplan la función que, además de mitigar el sonido, mantengan la estética.
Es por ello que la intención es que se pueda comprar con estas futuras ayudas elementos de mitigación acústica como sombrillas y pérgolas con materiales que absorben el sonido, paneles acústicos decorativos para terrazas, jardineras acústicas, mamparas de separación, cerramientos ligeros diseñados para reducir la propagación del ruido y otros sistemas en el mismo sentido.
“BUSCAMOS SOLUCIONES QUE BENEFICIEN A TODOS”
En este sentido, la alcaldesa sostiene que esta medida “refleja la voluntad del Ayuntamiento de seguir acompañando al sector hostelero en su crecimiento y modernización, pero también de avanzar en un modelo de ciudad donde la actividad económica y la calidad de vida de la ciudadanía sean perfectamente compatibles”.
A decir de Cavada, este dinero está especialmente orientado a “acompañar” a aquellos negocios que ya vienen realizando un esfuerzo de adaptación a las medidas de limitación horaria y concienciación acústica impulsadas en determinadas zonas de la ciudad: “queremos reconocer el compromiso y la responsabilidad que muchos establecimientos están demostrando con el bienestar vecinal”.
Además, recalca que su estrategia está basada en el diálogo y la colaboración con el sector, alejándose de planteamientos exclusivamente restrictivos.
“Nuestro objetivo no es enfrentar intereses, sino buscar soluciones que beneficien a todos. Creemos que es posible tener una hostelería fuerte, dinámica y generadora de empleo al mismo tiempo que protegemos el derecho al descanso y la tranquilidad de quienes viven en la ciudad”, interpreta quien no quiere perder votos ni entre los empresarios hosteleros ni entre los vecinos que sufren a los bares.

















