Coincidiendo con el 24 de Septiembre, aniversario de las Cortes Generales y Extraordinarias de 1810 reunidas en las entonces Isla de León, hoy San Fernando, Izquierda Unida ha vuelto a sacar a la palestra su propuesta (ya lanzada en 2021 y 2022) de que la ciudad recupere la denominación oficial de La Isla, a secas.
A decir del coordinador de IU La Isla, Gonzalo Alías, “no hablamos de un capricho estético, sino de una cuestión con un respaldo historiográfico que nadie ha podido rebatir”; y es que entiende que resulta una paradoja “seguir festejando cada 24-S la libertad constitucional bajo el nombre del monarca que la abolió”.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, la coalición de izquierdas, hoy sin representación en el Ayuntamiento, repasa que el nombre actual de San Fernando se “impuso” en 1813 (cuando pasó de villa a ostentar el título de ciudad) como homenaje a un Fernando VII que, al regresar al trono, derogó esa Constitución de Cádiz de 1812 que comenzó a fraguarse en la propia localidad, y persiguió a los diputados que la habían redactado.
“Cada 24-S, el Ayuntamiento gasta dinero público en celebrar que aquí nació la libertad, y al mismo tiempo mantiene en el callejero el nombre del rey que la aplastó. Esa contradicción no la hemos inventado nosotros, está en los libros de historia”, se incide.
Por eso, Alías vuelve a proponer que sea la ciudadanía, mediante consulta popular, quien decida si se rescata el nombre con el que “los cañaíllas” se identifican.
“NO RENUNCIAMOS A LOS 100.000 HABITANTES”
Por otro lado, IU La Isla conecta esta reivindicación con la propuesta que presentó hace tres años denominada ‘Horizonte 100.000’, tras la pérdida de habitantes que sufre la localidad en los últimos tiempos.
En este punto, se critica que mientras el Gobierno local del PSOE con Patricia Cavada al frente se dedica a gestionar San Fernando “como si fuera una empresa de eventos de fin de semana”, los barrios “siguen envejeciendo, el comercio de toda la vida cierra y algunos servicios básicos siguen en manos de multinacionales que encarecen los recibos”.
Frente a ese modelo, se defiende la “municipalización de servicios” (esta misma semana se ha confirmado que se barajará la internalización del contrato de instalaciones deportivas), el “apoyo real” al comercio de cercanía, y un parque de vivienda pública “que permita a la gente joven quedarse”.
“Este cambio de denominación está históricamente justificado y es una oportunidad para reflexionar sobre la identidad, la memoria democrática y el modelo de ciudad que desean sus vecinos para las próximas décadas. No renunciamos a los 100.000 habitantes, pero para lograrlo hay que dejar de vender la ciudad como escaparate y empezar a construirla como un lugar donde merezca la pena vivir y quedarse”, defiende el coordinador local de IU.
EL EJEMPLO DE LA CIUDAD IRLANDESA DE CORK
Además, como curiosidad y ejemplo internacional, Gonzalo Alías recuerda el caso de Cork, la segunda ciudad de la República de Irlanda, cuyo nombre procede del gaélico y significa literalmente ‘marisma’. Una ciudad que ha convertido su paisaje marítimo y su identidad territorial en una poderosa marca cultural y económica.
“Nosotros también somos una ciudad nacida de las salinas, de las marismas y del Parque Natural Bahía de Cádiz. No necesitamos añadir apellidos para explicar quiénes somos. La Isla es un nombre con personalidad propia, profundamente arraigado entre los cañaíllas y reconocido mucho más allá de nuestras fronteras”, sostiene el líder local de Izquierda Unida.













