El Ayuntamiento de San Fernando aprobó de manera inicial a lo largo del verano una “profunda actualización” del Reglamento de Honores y Distinciones de la Ciudad, que refresca el texto vigente desde 2009.
Un texto que entre otros puntos incorpora y ordena las variopintas distinciones municipales creadas durante los últimos años, “dotándolo de mayor coherencia, participación y soporte jurídico”, según el Gobierno local del PSOE. Además, institucionaliza la celebración de una jornada anual de honores, que tendría lugar cada año en torno al 27 de noviembre, fecha en la que, en 1813, las Cortes concedieron oficialmente a San Fernando el título de ciudad.
Y pese a que en su momento la alcaldesa Patricia Cavada vendió que en este nuevo Reglamento se incorpora una “importante apuesta” por la participación ciudadana en los procesos de propuesta y selección de candidaturas, el PP tuerce el gesto.
De hecho, ha presentado alegaciones al texto impulsado por el Ejecutivo socialista buscando “introducir cambios que garanticen participación y pluralidad en la concesión de los principales reconocimientos de la ciudad”.
“HAY EXCESIVO PROTAGONISMO PARA LA ALCALDÍA Y EL GOBIERNO”
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, la concejala popular Carmen Roa considera positiva la renovación de una normativa que data de 2009, pero entiende que algunos de los cambios planteados “conceden un protagonismo excesivo a la Alcaldía y a la Junta de Gobierno Local en decisiones que, por su carácter institucional, deberían contar con una amplia participación”.
“Los honores y distinciones pertenecen a San Fernando. Un gobierno los concede en representación de la ciudad, pero precisamente por eso creemos que las reglas deben procurar que las decisiones sean plurales, estén suficientemente motivadas y puedan sobrevivir a cualquier mayoría política”, señalan desde el principal partido de la oposición.
Así, entre las alegaciones presentadas, se plantea modificar el procedimiento para los títulos de Hijo Predilecto, Hijo Adoptivo y Medalla de la Ciudad. El nuevo texto atribuye a la Alcaldía el análisis previo de las candidaturas y la decisión sobre cuáles continúan su tramitación antes de llegar al pleno, que tendría la última palabra (aunque si hay un partido con mayoría, como ahora mismo…). La derecha propone que esa valoración cuente con la intervención de una Comisión de Honores y Distinciones con representación de los distintos grupos municipales.
También cuestionan que el Premio Cortes de la Real Isla de León (que este venidero 24-S se entregará al Elcano) y el Premio Libertad de Prensa puedan concederse por resolución directa de la Alcaldía (como así viene ocurriendo desde siempre), “sin que el Reglamento establezca la intervención previa de un jurado, comisión u otro órgano colegiado”.
MESA DE LA EPIFANÍA…, ¿PARA QUÉ?
Pero Carmen Roa pone el foco en la nueva regulación de cara a las navidades y la elección de las personas que se disfrazan cada cabalgata del 5 de enero de Melchor, Gaspar y Baltasar, entre otros personajes; y el papel que Cavada quiere que tenga la Asociación de Reyes Magos.
La propuesta reflejada en el texto ya aprobado de forma inicial está basada en la constitución de una Mesa de la Epifanía en la que, gracias a una alegación de la Asociación de Reyes Magos, participe esa propia entidad, “pero limitando su intervención a expresar un parecer que no tiene carácter vinculante”. Por su parte, la Junta de Gobierno Local mantiene la valoración de las personas propuestas y la designación termina formalizándose mediante Decreto de Alcaldía.
“No tiene mucho sentido crear una Mesa de la Epifanía para reconocer la participación de la asociación y, al mismo tiempo, dejarla sin capacidad efectiva para intervenir en una decisión en la que lleva años desempeñando un papel esencial”, se quejan desde el PP.
“El PSOE tiene mayoría absoluta y puede sacar adelante esta normativa con sus votos, pero creemos que en los honores, las distinciones y las tradiciones de San Fernando debería buscarse un modelo abierto y sin dependencia del gobierno de turno, porque estamos convencidos de que los honores y distinciones que otorga nuestra ciudad no deben estar sujetos a intereses políticos o partidistas”, sentencia Roa, quien apostilla que “Cavada todavía está a tiempo de corregir estos aspectos”.














