Tras años persiguiéndose, y una eternizada tramitación, al fin el Ayuntamiento de Cádiz sacó a lo largo del pasado mes de agosto la licitación del pliego de los autobuses urbanos, un servicio que se presta hoy con una flota precaria y envejecida.
Es además la primera vez que este servicio público sale a concurso público en la capital gaditana, ya que desde tiempos del franquismo está explotado por la misma empresa, Tranvía de Cádiz a San Fernando y Carraca. E igualmente será de los contratos municipales más costosos tras la limpieza y recogida de basuras: el gasto total durante 12 años rondará los 212 millones de euros, casi 17,7 millones anuales.
Y como era previsible, todavía no se ha cerrado el plazo de la licitación y el pliego (y goloso contrato) ya ha recibido hasta cuatro recursos presentados por empresas del sector interesadas, solicitando la suspensión del procedimiento como medida cautelar.
Es de suponer que esta incidencia, que desde el Gobierno local del PP asumen con normalidad, retrasará un poco más todos los plazos (como ocurrió en el pasado mandato a la hora de renovarse la contrata de limpieza).
AIG: “BRUNO GARCÍA NO TIENE UN MODELO DE MOVILIDAD CLARO”
Sin embargo, desde Adelante Izquierda Gaditana ya consideran que estos recursos “suponen un nuevo revés para el Gobierno de Bruno García” y evidencian “la falta de un modelo claro de movilidad y la improvisación con la que se ha gestionado el transporte público municipal”.
Al tiempo que se reclama que explique qué consecuencias tendrá la paralización cautelar del procedimiento sobre los plazos previstos y qué medidas se piensan adoptar para garantizar mientras tanto un servicio digno.
“Tenemos un alcalde que se ha llevado casi cuatro años más preocupado de vender titulares en torno al servicio de autobuses que de solucionar los problemas reales del servicio. Y ahora nos encontramos con patinazo tras patinazo: ni tenemos un servicio decente ni tenemos garantizado un pliego que pueda ponerse en marcha en el corto o medio plazo”, se queja la portavoz municipal izquierdista, Lorena Garrón.
En la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, este partido de la oposición repasa que esta incidencia ya en el esperado trámite de contratación, llega después de “una etapa marcada por una flota muy envejecida, averías e incidencias recurrentes y un conflicto laboral que en 2025 desembocó en 19 días consecutivos de huelga, la más larga de la historia del servicio”.
“En estos tres años -subraya Garrón- hemos tenido un servicio cada vez más viejo y más caro. Hemos tenido problemas de mantenimiento, una huelga histórica, trabajadores al límite y averías prácticamente todos los días. Y mientras tanto, seguimos sin una renovación real de la flota y sin alternativa alguna para mitigar la deficiencia de este servicio”.
“¿QUÉ HACEMOS MIENTRAS TANTO?”
AIG reitera, además, que se abstuvo en la aprobación de este pliego porque consideraba que el modelo planteado por la derecha presentaba “importantes deficiencias”. “No hablamos de cualquier contrato: hablamos del transporte público durante doce años y de más de 212 millones de euros. Sin embargo, nos encontramos con cambios en las líneas que generan rechazo, con un modelo tarifario que puede encarecer el servicio para la ciudadanía y ahora, además, con cuatro empresas que recurren los pliegos”, se critica.
El problema de fondo, para Garrón, es que el PP “no tiene un modelo de movilidad para Cádiz y, encima, no ha querido contar con los colectivos sociales de movilidad y accesibilidad”.
“Con este nuevo revés, los gaditanos van a seguir esperando para tener los autobuses que necesitan. Y la pregunta es muy sencilla: ¿qué hacemos mientras tanto quienes utilizamos el transporte público todos los días? Porque el alcalde puede seguir haciendo anuncios y fotos, pero la ciudadanía necesita autobuses que funcionen, que lleguen a los barrios y que sean asequibles”, apostillan desde la coalición de izquierdas.
PSOE: “BRUNO GARCÍA NO ES CAPAZ DE MEJORAR NADA”
De la misma manera, desde el PSOE se ha calificado de “jarro de agua fría” los recursos presentados por cuatro empresas licitantes en el servicio de autobuses, un procedimiento que “comienza de la peor manera posible y confirma la pésima gestión del PP”.
Para el portavoz municipal socialista, Óscar Torres, este “tropiezo” no es un hecho aislado, sino la demostración de la “incapacidad de gestión del alcalde. Ni la limpieza, ni el mantenimiento urbano, ni el transporte público, ni el aparcamiento… no ha sido capaz de mejorar nada, pero es que ya no es capaz ni de sacar una licitación sin incidencias”.
Además, critica que el equipo de Gobierno haya vuelto a actuar de espaldas a la ciudadanía y a la oposición, enterándose de estos recursos a través de los medios y antes, incluso, de que se haya alcanzado la fecha tope para la presentación de ofertas por parte de las compañías interesadas. Al tiempo que hay preocupación ante las declaraciones de Bruno García restando importancia al asunto y afirmando que “ya esperaban estos recursos”, “un argumento intolerable” para Torres.
“Se han tirado tres años mareando la perdiz, debatiendo y decidiendo si la estructura de costes aprobada en el anterior mandato era válida o no, para terminar presentando un pliego similar al que había, pero eso sí, infinitamente más caro para las arcas municipales y para los bolsillos de los gaditanos”, reiteran los socialistas.
En definitiva, viendo cómo ha arrancado esta tramitación, el principal partido de la oposición advierte de que esta contratación se alargará aún más de lo previsto en el tiempo y la consecuencia directa es “que los gaditanos van a tardar años en ver un autobús nuevo circulando por las calles”.
EL FUTURO, FUTURO, BUS URBANO DE CÁDIZ
El pliego a licitación, ahora recurrido, contempla como punto estrella la renovación de toda la flota en un plazo máximo de cuatro años, pasando todos los vehículos de diésel a híbridos. Se requerirán 60 buses, frente a los 48 actuales, la mayoría obsoletos. Al ampliarse la flota total, en teoría se podrá mejorar la frecuencia de paso.
Asimismo, el pliego prevé un aumento de la plantilla y todo el personal estará adscrito a Cádiz, algo que no ocurre ahora (la actual empresa, Tranvía, también explota el servicio en San Fernando, y la mitad de la línea interurbana entre ambas localidades). Así, se pasará de los 115 conductores a unos 150.
Por otro lado, introduce como novedad una línea circular rodeando el casco histórico con una frecuencia de cinco minutos en hora punta. Y otra línea circular por extramuros, pero sólo en verano, del 15 de junio al 15 de septiembre.
También plantea la controvertida fusión de las líneas 2 y 3 en una nueva (aunque tras las quejas de barrios de extramuros, el alcalde ya se ha comprometido a que la línea 2 no cambie mucho). Y habrá un servicio de autobús nocturno en las líneas 1 y 5 durante los viernes y los sábados.
En el pliego se recogen igualmente servicios extraordinarios para los grandes eventos, y el número de horas del servicio se aumenta en un 25%, pasando las actuales 160.000 horas a 207.000 horas.
Y se exigirá contar con una App que informe en tiempo real del servicio, la puesta en marcha de un bonobús digital y se creará un puesto de control en la propia concejalía de Movilidad.













