El Ayuntamiento de San Fernando sigue ultimando trámites de cara a la próxima licitación del que será su contrato de limpieza viaria y recogida de basuras más importante de la historia, pasando a absorber hasta 15 millones de euros anuales, frente a los alrededor de 10 millones que se gasta en el vigente, renovado a finales de 2020.
La propia alcaldesa Patricia Cavada ha precisado que de forma inminente se aprobarán los pliegos que regirán esta contratación, que iniciará su tramitación definitiva con su paso por la Comisión Informativa y posteriormente por la Junta de Gobierno Local antes de su publicación y apertura del proceso de licitación.
Esta política del PSOE ha defendido que el futuro contrato de limpieza y recogida de residuos se incorpora a lo que llama “estrategia global de mejora continua de los servicios municipales”, con el objetivo de seguir elevando los estándares de calidad y responder a las nuevas necesidades de una ciudad que, interpreta, “continúa creciendo y transformándose”.
Ha recordado además que cuando accedió a la Alcaldía en 2015, con el apoyo de los andalucistas, la falta de limpieza urbana figuraba como el segundo problema que más preocupaba a los isleños. Desde entonces, “hemos venido desarrollando una estrategia continuada de mejora de medios, refuerzo de recursos y control del servicio que ha permitido una evolución positiva en la percepción ciudadana”, entiende. “Si ya hemos conseguido un avance importante, este nuevo contrato nos permitirá dar un salto aún mayor”, tiene claro la alcaldesa.
El vigente contrato entró en vigor en octubre del año 2020, adjudicado a Cespa (que ahora se llama PreZero, al comprarse el 100% del área medioambiental de Ferrovial) por cuatro años (y hasta dos prórrogas) por algo más de 34 millones de euros (con IVA). En principio se le pagaban 8,6 millones anuales, aunque con los generosos aumentos que se le han ido concediendo, este goloso servicio hoy le cuesta a los cañaíllas alrededor de 10 millones anuales.
Y sí ya es el servicio más costoso para el Consistorio isleño, lo será todavía más cuando dentro de meses (si no hay demasiados recursos y contratiempos por medio), el coste anual pase a rondar los 15 millones de euros al año, unos 60 millones durante los cuatro años de duración que se van a licitar.
Este “esfuerzo económico”, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, “permitirá no sólo absorber el incremento de costes producido en los últimos años, sino también incorporar nuevos servicios, ampliar prestaciones, incrementar las plantillas, renovar los medios materiales y reforzar los mecanismos de control y seguimiento”.
UNOS 25 OPERARIOS MÁS
Uno de los aspectos más importantes del próximo contrato es la mejora de las condiciones laborales de la plantilla. El pliego contempla un incremento cercano al 23% en el número de jornales: la previsión es pasar de una plantilla de aproximadamente 148 trabajadores a superar los 175 operarios.
Junto a ello, se ha incorporado una medida demandada por los trabajadores, como es la convergencia económica de los distintos colectivos laborales que actualmente desarrollan sus funciones bajo condiciones salariales diferentes. Esta equiparación permitirá avanzar hacia una mayor justicia salarial y reducir desigualdades, garantizando que trabajadores que desempeñan funciones similares puedan contar con condiciones económicas más homogéneas.
LLEGARÁ EL CONTENEDOR MARRÓN
Por otro lado, y tarde, como la mayoría de ayuntamientos, este pliego exige a la futura contrata la implantación del llamado quinto contenedor o contendedor marrón: la recogida selectiva de biorresiduos mediante la incorporación de la denominada quinta fracción. Se trata de una obligación (que se incumple desde hace meses) recogida por la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular.
Además, el pliego incorpora algunas prestaciones como la gestión integral de plagas, que permitirá actuar de forma coordinada sobre limpieza y control sanitario. También se ampliará la recogida puerta a puerta para establecimientos comerciales y hosteleros. Y al actual servicio de recogida de cartón comercial se sumará la recogida específica de vidrio.
Igualmente, se reforzará la recogida de muebles y enseres mediante fórmulas más personalizadas que permitan reducir la presencia de estos restos abandonados en la vía pública. Sin dejar de promover e impulsar el uso de los puntos limpios de la ciudad. Y se incorpora un servicio permanente de mantenimiento de senderos y áreas recreativas.
Otra de las novedades será la incorporación de servicios específicos para atender situaciones que requieren una respuesta diferenciada. Entre ellas se encuentra la instalación, mantenimiento y limpieza de aseos portátiles para eventos. De la misma manera contempla servicios especiales para la retirada de cartelería, actuaciones extraordinarias en fiestas y festejos, y respuestas específicas ante fenómenos meteorológicos adversos.
NUEVA MAQUINARIA Y BOMBOS
Y como es habitual, el futuro contrato conllevará a la empresa adjudicataria la obligación de renovar la totalidad de la maquinaria y de los vehículos, aumentando además el número de recursos disponibles. La flota pasará de las aproximadamente 26 unidades actuales a cerca de 59 vehículos y equipos especializados, incluyendo camiones de recogida, barredoras, aspiradoras y maquinaria específica para diferentes tareas.
El pliego refuerza la apuesta por la electrificación de vehículos y maquinaria siempre que las características técnicas lo permitan. Esta medida permitirá reducir emisiones contaminantes y disminuir ruidos molestos.
A ello se sumará la llegada de nuevos contenedores de basuras, “mejorando tanto su funcionalidad como su integración en el entorno urbano”.
De la misma manera, se ampliará los sistemas tecnológicos de seguimiento y control: la monitorización en tiempo real de vehículos, operarios y servicios “permitirá optimizar recursos, mejorar la eficiencia y garantizar una mayor capacidad de supervisión”. Y se incorporará un sistema de indicadores de calidad “mucho más exigente”.
Tras la aprobación de los pliegos y su publicación, el Gobierno local del PSOE espera contar con una amplia concurrencia de “empresas especializadas de primer nivel nacional” interesadas en optar a la prestación de este cebado servicio: o lo que es lo mismo, hacer negocio con la basura de La Isla.














