El fracasado kiosco-bar plantado no sin polémicas en los antiguos jardines de Varela, en Cádiz, en tiempos de Teófila Martínez en la Alcaldía, y que apenas estuvo operativo durante algunos meses entre 2008 y 2012, podría volver a reabrir tras más de una década abandonado a su suerte.
Así, como ya avanzó semanas atrás el alcalde Bruno García, el Ayuntamiento acaba de aprobar la licitación de la explotación de este chiringuito junto a la avenida como establecimiento de hostelería sin música: saldrá a licitación por un período de diez años y el canon mínimo anual de algo más de 47.000 euros.
Este local cuenta con una planta y una superficie de 288,32 metros cuadrados. El área ocupada tiene forma rectangular y presenta fachada a la calle Doctor José Manuel Pascual y Pascual, correspondiente al largo del rectángulo ocupado, mientras que los tres límites restantes se encuentran incluidos dentro del recinto vallado de los jardines de Varela. El acceso se realiza tanto desde la vía pública como desde el interior de la plaza.
OTROS KIOSCOS
La puesta en marcha de este kiosco municipal, explican desde el Ayuntamiento en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, se suma a la licitación de otros establecimientos cerrados y que también se han puesto a disposición de empresarios del sector.
Al respecto, ya se ha logrado adjudicar a la empresa Viva La Pepa los locales para hostelería de la Glorieta Ana Orantes (por un canon superior a los 57.600 euros anuales), y de la plaza Campo de la Aviación, en el barrio de Loreto (por casi 51.000 euros al año).
Y en paralelo, también se intenta encontrar interesados para los ubicados en Parque de los Cinco Continentes y el del foso del Pelícano (donde además todavía no existe físicamente), pero su reciente licitación quedó desierta.














