El Club Náutico El Trocadero asumirá este verano en Puerto Real el servicio de salvamento, socorrismo y asistencia al baño en las playas. Este contrato adjudicado por el Ayuntamiento por unos 120.000 euros, tras el proceso de licitación correspondiente, se prestará del 15 de junio al 15 de septiembre en La Cachucha, Los Espigones y las playas del Río San Pedro (La Ministra y El Conchal).
El contrato cubre la presencia de personal especializado, principalmente socorristas, así como los medios materiales necesarios para intervenir en el agua y en la orilla, incluida embarcación.
El mismo prioriza la prevención, basada en la vigilancia activa y la información, junto a intervenciones de rescate, primeros auxilios y avisos por megafonía. E igualmente se contempla el apoyo al baño a personas con movilidad reducida.
Como novedad este verano, el servicio amplía su horario diario y funcionará de 11.30 a 20.30 horas, media hora más por la mañana y por la tarde, se subraya en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
A colación, el concejal de Infraestructura Azul, Antonio Gil, señala que “el contrato refuerza la seguridad en nuestras playas y garantiza un servicio accesible para toda la ciudadanía, con más tiempo de atención y mejores condiciones para quienes lo necesitan”.
“Frente a modelos que recortan o privatizan sin control, apostamos por invertir en la seguridad, en la dignidad de los servicios públicos y en la igualdad en el acceso”, presume este edil de Adelante Andalucía.
ADELANTE LA ORDENANZA DE PLAYAS
Sin dejar las playas puertorealeñas, el pasado ordinario de abril aprobó la nueva ordenanza municipal que regula el uso, la seguridad, la protección ambiental y la convivencia, con el objetivo de garantizar un disfrute ordenado y sostenible del litoral.
La norma (que contempla multas ante los incumplimientos) se basa en cuatro pilares fundamentales: la seguridad, la salubridad, la conservación del medio ambiente y la convivencia ciudadana, sin sustituir la normativa estatal, pero adaptando el uso de las playas al ámbito municipal.
Uno de los aspectos más destacados es su marcado enfoque ambiental. La ordenanza considera las playas como un espacio natural sensible y establece medidas para proteger el litoral, reducir residuos, preservar ecosistemas y minimizar impactos. En este sentido, se prohíbe arrojar o abandonar cualquier tipo de basura y se refuerza la gestión responsable. Especial relevancia tiene la implantación de la separación selectiva obligatoria en ‘islas verdes’ en La Ministra, La Cachucha y Los Espigones.
Y se incluye un título específico para prohibir arrojar colillas y residuos de tabaco o vapeo y para prever zonas libres de humo. Este es un punto muy importante en clave ambiental, porque ataca uno de los residuos más frecuentes y dañinos en playas.
También se regula el uso responsable del agua, limitando el uso de duchas y lavapiés, y se ordenan aspectos como la zonificación de las playas, las actividades, la presencia de animales o la protección de espacios sensibles como el Parque Natural.
“Esta ordenanza refuerza el compromiso municipal con la protección del litoral y establece normas claras para compatibilizar el disfrute de las playas con su conservación”, afirma Gil; para quien “con medidas como el reciclaje obligatorio o el control de usos damos un paso adelante hacia un modelo más sostenible”.
















