CARTA AL DIRECTOR enviada por Martín Martínez Martínez, de Barcelona
Las urgencias inaplazables, esas situaciones, que pueden acabar muy mal y que por ello te exigen rapidez: Una fuga de gas. Un incendio en la cocina. Un accidente cerebro vascular o ictus. Nos lo explicaba un vecino. Él había vivido estas situaciones. ¡Inolvidable! Decía, llevándose las manos al pecho.
Pensando en las urgencias mencionadas, he acabado pensando en las nacionales y en las globales. En España hay problemas que urge resolver, hay necesidades que urge satisfacer. Concretando: necesitamos un decreto que evite desahucios como el de esa señora mayor en Madrid. Necesitamos repartir entre todas las comunidades los menores de Ceuta que no podemos devolver. Necesitamos resolver el problema de las listas de espera sanitarias… Y también, un Gobierno que pueda aprobar presupuestos y leyes estructurales.
A nivel global, también tenemos urgencias. Urge acabar o reducir los desplazamientos masivos de personas, esos desplazamientos provocados por las guerras y por el hambre. Urge regular el desarrollo de la IA, pues parece que, por una parte con ella nos pueden perjudicar, controlándonos demasiado, o expulsándonos del mercado laboral.
Y por otra parte, nos ha de preocupar el posible sesgo o fallo de los algoritmos que deciden. Me refiero a los sistemas autónomos de la IA. DIARIO Bahía de Cádiz











