La Diputación ha escenificado el inicio de las obras de consolidación estructural del antiguo IES Rosario, en pleno centro de Cádiz junto a la iglesia de San Agustín.
Unos trabajos que se venden como el primer paso para “recuperar” este edificio y que en el futuro (sin fechas) pueda albergar la Escuela de Hostelería Fernando Quiñones, hoy día en espacios alquilados a la Zona Franca. Aunque el PSOE ha vuelto a dudar de esta promesa ya que entiende que dicha escuela no “cabe” en este edificio.
Con todo, no es el primer intento de darle vida al instituto Rosario, primero como centro cultural y luego como centro administrativo, cuanto todavía mandada el PSOE en la institución provincial: a mediados de 2019 ya se concretó un proyecto de rehabilitación energética. Las obras comenzaron en enero de 2021 pero se paralizaron al poco tiempo tras detectarse patologías que podrían comprometer la estabilidad del inmueble.
Y de hecho, los trabajos que ahora se reactivan, adjudicados a la empresa sevillana Atlántico 18 por más de 735.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses (con la previsión de que estén rematados en enero de 2027), contemplan básicamente frenar el deterioro y restituir la seguridad de este edificio construido en el siglo XVII para acoger el convento de San Agustín.
En el año 1863 pasó a albergar el Instituto Público de Segunda Enseñanza, después denominado instituto Columela y, posteriormente, IES Santa María del Rosario, hasta que cerró sus puertas en junio de 2007. Terminó en manos de la Diputación en 2010, y desde entonces ha permanecido en el limbo y degradándose.
“CERRAMOS UNA HERIDA QUE LLEVA VEINTE AÑOS ABIERTA”
Así, este lunes no ha faltado la foto con el casco de la presidenta de la Diputación, Almudena Martínez, junto al alcalde Bruno García, y el diputado provincial y también concejal del PP en la capital Juan José Ortiz.
Para Martínez del Junco, comienza la “recuperación” de un “edificio emblemático para Cádiz” que “tras casi veinte años cerrado, deja de ser un edificio que espera soluciones” para convertirse “en un proyecto con futuro, ya en marcha”. Y del mismo modo, dice saldar una “deuda” con la ciudad y con la Escuela de Hostelería.
Al respecto, esta política jerezana ha asegurado que la institución provincial tiene reservados 3,8 millones de euros de sus presupuestos para las obras que deberán continuar a esta consolidación: la futura adecuación del edificio a las necesidades del centro formativo.
En esa misma línea, el alcalde ha defendido que la Diputación con gobierno de PP y La Línea 100×100 lleva tres años invirtiendo en la ciudad “como no lo había hecho nunca”. Los proyectos en Valcárcel (menguado al máximo con respecto a las pretensiones iniciales), el pabellón Portillo (donde se ha comprometido a aportar 5 de los 20 millones que supondrá su reconstrucción), este del IES Rosario y las actividades culturales que organiza son, para Bruno García, un ejemplo “de todo lo que viene haciendo la Diputación” que es “aportar y sumar”.
El primer edil derechista ha sentenciado que las obras en el IES Rosario suponen no solo “recuperar con mucho cuidado y mimo” el patrimonio de la ciudad, sino también “en un plazo razonable, ver un edificio con vida” y “cerrar una herida que lleva veinte años abierta”.

“DAR ESTABILIDAD AL ESQUELETO DEL EDIFICIO”
Estos trabajos solo afectan a la consolidación estructural del edificio, “no a su volumetría, fachada ni distribución de espacios”. El mismo se distribuye en planta alrededor de un claustro central limitado con arcos, en planta baja y tres alturas. La superficie del solar es de unos 1.000 metros cuadrados, y 1.829 m2 construidos.
El estado de conservación es variado y, según el informe técnico, se observan numerosas reparaciones de elementos estructurales de diferentes épocas. A partir de ahí, se van a realizar actuaciones para la consolidación, refuerzo y restitución de la seguridad del conjunto.
El informe patológico reveló “presencia de humedades y fatiga de materiales”, mientras que “las distintas modificaciones estructurales, sin un criterio unificado, han comprometido la seguridad de forjados y líneas de carga originales”, ha reiterado el arquitecto de la Diputación y director de la obra, Daniel Rodríguez. La hoja de ruta técnica se centrará por tanto “en la estabilidad del esqueleto del edificio”.
La planta baja es la que presenta mejor estado. Los elementos horizontales y los soportes de los niveles superiores tienen patologías estructurales importantes. Además, se observa que a lo largo del tiempo se han realizado diversas reparaciones y modificaciones en la configuración estructural para adecuarla a los diferentes usos que ha tenido el edificio.
Como actuaciones principales, el proyecto de obra incluye demoliciones puntuales de muros, la sustitución y reparación de forjados, el anclaje de columnas al cimiento, refuerzos metálicos y de hormigón y la preparación de la cubierta para alojar una futura montera.
En líneas generales, en los techos de la planta baja se ejecutarán actuaciones para restituir las líneas de carga originales, reparar fisuras en columnas, sustituir forjados de la galería que se encuentran en mal estado y colocar un nuevo forjado en la primera crujía de fachada principal.
En los techos de la planta primera se sustituirá el forjado en la parte oeste de la galería y se realizarán refuerzos estructurales en otros forjados. A su vez, en los techos de la segunda y tercera planta se realizará un refuerzo estructural mediante la reconstrucción de las vigas existentes y el incremento de su capacidad de resistencia, se restituirán las líneas de cargas originales y se ejecutarán nuevos pilares metálicos.
Y en la tercera planta, además, dado su mal estado de conservación será necesario demoler un vano corto y sustituirlo por un nuevo forjado. También se prepararán los techos para la instalación de una montera.
En cuanto a la futurible obra de adecuación al uso del IES Rosario para acoger la Escuela de Hostelería Fernando Quiñonez se realizará de acuerdo a un proyecto cuya redacción se prevé encomendar a la empresa pública Tragsa tras el verano.
Esta Escuela de Hostelería Fernando Quiñones de la Diputación (que gestiona en convenio con la Junta), es hoy referente para los sectores de la hostelería y el turismo no sólo a nivel provincial. Nació en 1973 en el edificio de Valcárcel hasta que se trasladó a la Zona Franca (al edificio Europa, con un alquiler anual de oficinas que ronda los 200.000 euros) ante el estado ruinoso del antiguo hospicio.
PSOE: “LA ENÉSIMA MENTIRA DEL PP A CÁDIZ”
Frente al triunfalismo en la Diputación y el Ayuntamiento, el PSOE califica este acto de inicio de obras como “la enésima mentira y un nuevo paripé del PP a la ciudad de Cádiz”, a menos de un año para las elecciones municipales de 2027.
Así, para el portavoz municipal socialista, “estamos ante la misma estrategia de engaño que están aplicando con Valcárcel. Pretenden hacer ver que estas obras son para acoger próximamente la Escuela de Hostelería, cuando la realidad es que se trata únicamente de obras de consolidación estructural”.
“El edificio está muy deteriorado y, al ser un inmueble con protección urbanística, la Diputación, como propietaria, tiene la responsabilidad legal de mantener su estructura. No están haciendo ninguna gran obra de futuro, están apuntalando para que las paredes no se vengan abajo. Exactamente lo mismo que ocurre en Valcárcel”, sostiene Torres en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Además, el principal partido de la oposición municipal vuelve a poner el foco sobre un aspecto clave sobre el que la derecha no se ha pronunciado: la falta de espacio para que las actuales instalaciones de la Escuela de Hostelería Fernando Quiñones quepan en el IES Rosario.
“La realidad es incuestionable: la escuela, tal y como está planteada en la actualidad, no cabe en el antiguo instituto. Exigimos a Bruno García y a la Diputación que dejen de tomar el pelo a los gaditanos, que ya están cansados de mentiras, de anuncios vacíos y de fotos insustanciales”, apostillan desde el PSOE.

















