Manolo Santander, Manolito Santander, ya cuenta con estrella en el llamado Paseo de la Fama del Carnaval de Cádiz, en la plaza Fragela, a las puertas del Gran Teatro Falla; cuando se cumplen siete años de su muerte, se ha descubierto su placa y se le ha homenajeado junto a su familia, amigos y carnavaleros.
Referencia de la chirigota clásica y viñera, sin venderse nunca a las modas ajenas, Santander falleció el 3 de septiembre de 2019 a los 56 años de edad. Meses antes, con él todavía sobre las tablas del Falla (ya enfermo), su grupo ganó el primer premio de la modalidad con ‘La maldición de la lapa negra’.
Este acto en la tarde-noche del jueves, con presencia del alcalde Bruno García y su concejala de Fiestas, Beatriz Gandullo, y de los portavoces municipales de la oposición, Óscar Torres del PSOE y Lorena Garrón de Adelante Izquierda Gaditana, estuvo guiado por Germán García y contó con coplas de sus agrupaciones históricas.
Así, se subieron a las tablas Emilio Santander (su hermano) y Kuki Gatica; el cuarteto del Gago; Antonio Martín; la comparsa de su hija Palmi Santander; ‘Los chicucos del Santander’ (creado para la ocasión); y su chirigota, ahora de Sánchez Reyes, Juan Pérez y su hijo Manolín.
“ME HAN DICHO QUE EL AMARILLO…”
Manuel Santander Cahué, trabajador de aquella planta de Delphi en Puerto Real, empezó a pisar el Gran Teatro Falla en 1981 en juveniles con ‘Los ases del jazz’, y formó parte de distintos grupos que han pasado a la intrahistoria de la fiesta como ‘El crimen del mes de mayo’ y ‘Hasta que la muerte nos separe’. Participó en agrupaciones con los hermanos Sánchez Alba, con los Alcántara, con Carapalo o con El Libi.
En los últimos años compartió autoría con Sánchez Reyes. Cosechó numerosos premios en el COAC, y en su palmarés destacan dos primeros premios como autor con ‘Los de Capuchinos’ en 2000 y ‘La maldición de la lapa negra’, en el año de su adiós.
Pero sin duda, su gran éxito le llegó en 1998 con una chirigota que ni ganó, obtuvo el cuarto premio. Con ‘La familia Pepperoni’, Santander presentó un pasodoble, el “me han dicho que el amarillo…” dedicado al Cádiz CF (entonces, en Segunda B) que no tardó en convertirse en el himno oficioso de su equipo del alma, y estandarte de la afición amarilla.
Se le impuso el Antifaz de Oro en 2012, y ese mismo año fue reconocido con uno de los galardones más prestigiosos del mundillo, el premio Baluarte del Carnaval que otorga la Fundación Cruzcampo.
Además, desde junio de 2023, la plaza de la Reina, en pleno corazón de su barrio de La Viña, pasó a denominarse como plaza Manolo Santander; fue uno de los últimos actos públicos que presidió el entonces todavía alcalde José María González ‘Kichi’.
EL PASEO DE LA FAMA SIGUE AMPLIÁNDOSE
Este Paseo de la Fama del Carnaval de Cádiz (ideado en los últimos años de Teófila Martínez en la Alcaldía, se inauguró en 2013), y ya suma una docena ‘estrellas’.
A principios de este 2026 se añadieron las placas dedicadas a Adela del Moral y a Julio Pardo. También estaba prevista la colocación de la que recordaba a Juan Carlos Aragón, pero se canceló horas antes al hacerse públicas denuncias de su expareja.
Estas losas se unieron a las ya descubiertas y colocadas años atrás: las de Paco Alba, Enrique Villegas, Antonio Rodríguez ‘El Tío de la Tiza’, Manuel López Cañamaque, Ramón Díaz ‘Fletilla’, Antonio Martín, Pedro Romero, José Macías Retes y Eduardo Delgado. DIARIO Bahía de Cádiz














