Los autobuses urbanos en El Puerto de Santa María, un servicio que se presta en precario desde hace años a la espera de que algún día se licite el prometido nuevo contrato, son desde el 1 de septiembre “completamente gratuitos para todos los usuarios”.
El alcalde Germán Beardo, que en principio anunció esta “medida histórica” a partir de la renovación de la concesionaria (que nunca llega), el pasado junio decidió adelantar la gratuidad. Y es que se acercan las elecciones municipales de mayo de 2027.
Una gratuidad (que no es tal, ya que lo que no pagan los viajeros vía billete directamente, lo paga el Ayuntamiento indirectamente vía presupuestos) que al menos durante este 2026 se está aplicando también en los buses de la vecina San Fernando, con éxito (aunque también es verdad que se partía de una demanda muy discreta).
En el caso portuense, Adelante Andalucía ya evidencia que esta medida para fomentar el uso del transporte colectivo, “pierde buena parte de su sentido si no va acompañada de las garantías mínimas de calidad y fiabilidad que cualquier servicio público debe ofrecer”.
“No basta con que el autobús sea gratis; tiene que llegar, tiene que funcionar y tiene que ser seguro. Lo contrario es pan para hoy y hambre para mañana”, se apostilla, coincidiendo con la reciente denuncia de la Federación Local de Asociaciones Vecinales (Flave Sol y Mar).
“Agosto termina con los autobuses cayéndose a pedazos, sin que ninguno se libre, y con una promesa del equipo de Gobierno de gratuidad del servicio por no se sabe cuánto tiempo, por lo menos hasta que lleguen los autobuses nuevos. Una medida insuficiente y que se trata de una estrategia para no asumir ni reconocer los múltiples fallos que existen”, entienden desde la Flave, que asegura haber recopilado quejas de vecinos lamentando la falta de seguridad, constantes averías, el incumplimiento de los horarios, o los problemas con el aire acondicionado.
SE DEMANDA UN PLAN DE CHOQUE
A colación, Adelante El Puerto repite que “es fácil hacer propaganda electoralista y vender la gratuidad del billete a bombo y platillo; lo difícil es que esa propaganda se traduzca en hechos, en un servicio real que la gente pueda usar sin miedo a que el autobús se quede tirado en cualquier punto de la ciudad”.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, esta formación sin representación en el Ayuntamiento exige al Gobierno de Beardo que dé explicaciones públicas sobre el estado actual de la flota, el mantenimiento que se le viene realizando y el calendario previsto para la renovación o reparación de los vehículos en peor estado.
Y a la vez reclama la puesta en marcha de un plan de choque inmediato que garantice la fiabilidad del servicio mientras se resuelve la situación de fondo; y pide conocer el coste real que va a suponer el mantenimiento de la gratuidad, “información que hasta el momento no se ha detallado públicamente”.
Adelante Andalucía sentencia que el transporte público “es un derecho y una herramienta clave de cohesión social”, especialmente para las personas con menos recursos, mayores o con movilidad reducida. “El Puerto necesita un servicio digno, no uno gratuito pero deficiente que acabe alejando a la gente del autobús en lugar de acercarla”, se defiende.














