Izquierda Unida (dentro de la coalición municipal Adelante Izquierda Gaditana), ante la “auténtica pesadilla y caos absoluto” que está suponiendo la reordenación del estacionamiento regulado en diferentes zonas de Cádiz para “priorizar” a vecino (desde el 4 de julio en teoría ya se multa, aunque todavía se están tramitando nuevas tarjetas de residente) promovida por el Gobierno local del PP (el mismo PP que estando en la oposición demonizó esos “colorines”, las zonas verde y naranja que empezó a implantar la izquierda), ha pedido volver al modelo anterior.
En concreto, esta formación insta al alcalde Bruno García y a su concejal de Movilidad, José Manuel Verdulla, que “rectifiquen” volviendo al espíritu original de la ordenanza en su diseño para la zona de extramuros, “recuperando la zona de residente por barrios y ampliando las calles para residentes tal y como las propias entidades vecinales en su momento reclamaban para proteger de forma eficiente al vecino, especialmente en verano, frente a la presión que supone el turismo”.
Pero a la vez, IU exige a ambos que “abandonen la improvisación, y doten de personal y recursos a Emasa para atender a la demanda que está recibiendo” desde que se han puesto en marcha estos últimos cambios. De hecho, el comité de esta empresa municipal ya ha denunciado que desde el Consistorio “han vendido a bombo y platillo una nueva regulación de aparcamientos sin haber preparado la maquinaria ejecutora, ni el personal, ni los sistemas informáticos, provocando incertidumbre y desconocimiento”.
“NO SE HA PENSADO EN LAS CONSECUENCIAS”
En el mismo sentido, el responsable de organización de IU Cádiz, Pedro Jiménez, lamenta que el alcalde popular, “fiel a su estilo”, ha propuesto este nuevo modelo de aparcamiento regulado “sin haber pensado en las consecuencias, saltándose los cauces de participación como es la Mesa de Movilidad, y sin apenas informar debidamente a la ciudadanía”. A lo que se añade el “desastre” organizativo por parte de quienes mandan en Emasa.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, Jiménez entiende que la idea de “reconvertir” extramuros como un sólo distrito, en lugar de mantener la zona de residente barrio a barrio, y de dejar barrios como La Laguna o Loreto con unas calles declaradas como residentes y otras no, “es una medida que está fomentando el uso del coche para desplazamientos internos y restando preferencia al vecino del barrio, justo lo contrario del espíritu de esta ordenanza”.
Con los últimos cambios, se aumentan las plazas de zona verde y naranja (y menguan las azules y las libres), que queda dividida en cuatro zonas principales: casco histórico, extramuros, interdistritos para Bahía Blanca y el barrio de Santa María, y paseo marítimo.
Hasta ahora, la zona verde para residentes se ceñía al barrio en el que se reside. Sin embargo, desde este mes de julio todos los vecinos del casco histórico y extramuros poseedores de la tarjeta pueden estacionar en cualquier zona verde y naranja dentro del centro o de Puertatierra (según donde viva) aunque no podrán utilizarla en la otra.













