El acuartelamiento de Camposoto en San Fernando, sede del Centro de Formación de Tropa número 2 (el Cefot-2 de Camposoto) ha sido escenario de su enésima jura de bandera, y a la vez histórica: y es que este primer ciclo de 2026 destinado a la formación de militares profesionales ha sido el más numeroso desde la creación del centro en 2010.
Un total de 1.456 alumnos (1.212 hombres y 244 mujeres) participaron el sábado día 11 en este acto que marca el final de su formación básica y el inicio de su carrera militar. Un total de 1.590 se incorporaron al Cefot-2 a principios de mayo, por lo que hasta 134 aspirantes se han quedado en el camino.
Un primer ciclo de 2026 marcado además por un brote de chinches en el cuartel, principalmente en zonas de descanso y alojamiento, que obligó a desalojar al alumnado durante unas semanas, hasta la desinfección de las instalaciones.
Una plaga sobre la que la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) insiste en pedir aclaraciones, ya que esa limpieza, asegura en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz, no fue realizada por una empresa especializada, “sino por personal instructor que, aparentemente, carecía de la formación, certificación y equipos de protección necesarios para manipular los insecticidas empleados, por lo que se podría haber contravenido la normativa de riesgos laborales”.
DESDE AGOSTO LES ESPERA LA FASE DE FORMACIÓN ESPECÍFICA
Volviendo a la jura de bandera, estuvo presidida por el general de brigada César García del Castillo, subdirector de Doctrina, Orgánica y Materiales. Y como es habitual, los alumnos estuvieron acompañados por familiares y amigos que quisieron compartir este momento “con orgullo y emoción”.
Como reconocimiento al esfuerzo y dedicación demostrados durante esta primera fase de instrucción, el coronel director del centro, Manuel Cervera, hizo entrega de un diploma al alumno número uno de la promoción, distinguido por “su excelente rendimiento y comportamiento ejemplar”.
El acto finalizó con el tradicional homenaje a los soldados que dieron su vida por España y el desfile ante la autoridad.
Como final de este primer periodo (la fase de formación militar general, en la que además los potenciales soldados se familiarizan “con la disciplina, el rigor y los valores” que caracterizan a las Fuerzas Armadas), realizan la firma de su primer compromiso con Defensa.
Ahora, estos casi 1.500 jóvenes se marcharán a sus hogares de vacaciones unos días, antes del inicio en agosto de la fase de formación específica, con una duración de 10 semanas. Una vez superada, se despedirán del Cefot-2 para incorporarse a sus respectivas unidades de destino.
ENTREGA DE LOS REALES DESPACHOS A 253 NUEVOS SARGENTOS
También en San Fernando, un día antes, el viernes 10, la Escuela de Suboficiales de la Armada (Esubo) acogió el acto de entrega de los Reales Despachos a la LXXXVII promoción de Suboficiales de la Armada, una ceremonia presidida por el Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro, tras la finalización del correspondiente periodo de formación de los nuevos sargentos.
Esta promoción está integrada por 253 nuevos sargentos, de los que 217 pertenecen al Cuerpo General de la Armada y 36 a la Infantería de Marina. Del total de egresados, 48 son mujeres.
La entrega de los Reales Despachos supone la culminación del proceso formativo que los alumnos desarrollan en la Escuela de Suboficiales de la Armada, el centro responsable de la formación y perfeccionamiento de los suboficiales de la Armada española.
Durante la ceremonia, como es tradicional, la presidenta de la Diputación, Almudena Martínez, entregó los sables que reconocen al alumnado más destacado de la promoción: Andrés Pérez Monje, perteneciente al Cuerpo General de la Armada, y Noel Pazos Neira, del Cuerpo de Infantería de Marina.















