“Estamos en la Cádiz liberal y debemos ser conscientes de lo que supone ese espíritu; que nuestros gobiernos sean de personas sensatas y coherentes y no tengamos aquí a representantes de Vox, que van en contra del espíritu del gaditanismo”.
Con esta apelación final (‘el que la coja, pa él’…) del alcalde de Chiclana, José María Román, algo disgustado por la falta de tiempo para desarrollar sus intervenciones, se cerró un nuevo encuentro organizado por Radio Cádiz, sentando en la misma mesa a reflexionar a seis de los siete regidores de la Bahía de Cádiz mancomunada. Con aroma a precampaña.
El programa especial, emitido en directo el pasado 8 de julio a la hora del almuerzo desde la sede gaditana de la Fundación Cajasol bajo el lema ‘Seis alcaldes, una Bahía’, estuvo conducido por Pedro Espinosa y citó, por quinta vez en la última década (tras los encuentros de 2015, 2017, 2019 y 2023), a los máximos responsables de seis de los siete ayuntamientos que integran la estéril Mancomunidad de Municipios de la Bahía; sin contarse una vez más con la alcaldesa de Jerez.
Como ya ocurriera en la edición de octubre de 2023, participaron el alcalde de Cádiz, Bruno García (PP); la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada (PSOE); el alcalde de Chiclana, José María Román (PSOE); el de El Puerto, Germán Beardo (PP); la alcaldesa de Puerto Real, Aurora Salvador (Confluencia de Izquierdas); y el regidor de Rota, Javier Ruiz Arana (PSOE).
Si hace casi tres años la charla se convocaba en los primeros meses de mandato tras las elecciones municipales, en esta ocasión este intercambio de impresiones entre mandatarios, en tono más institucional-amistoso que político, se ha organizado a menos de un año de los próximos comicios de mayo de 2027.
CON GANAS DE REPETIR COMO ALCADABLES
Por ello mismo, la última pregunta que el conductor del programa lanzó a los presentes era la esperable: ¿volverán a ser alcaldables? Y ninguno lo descartó.
“Si los compañeros así lo quieren, así será”, respondió Ruiz Arana. Aurora Salvador defendió que “hay mucho por hacer” y que necesita “por lo menos ocho años” para culminar el proyecto iniciado. Germán Beardo aseguró que su intención es optar a “otros cuatro años más para culminar la gran transformación de El Puerto” y afirmó detectar en la calle que seguirá gobernando. Patricia Cavada confesó sentirse “absolutamente ilusionada y con fuerza para afrontarlo”, mientras que Bruno García aseguró tener “toda la ilusión del mundo” y avanzó que antes de agosto despejará la incógnita. José María Román, por su parte, no terminó de contestar.
Antes, cada uno de los seis vendió su gestión y los retos que esperan completar antes de que termine el presente mandato. El alcalde de la capital puso el foco en el protagonismo fundamental de la vivienda, construyendo, rehabilitando y exigiendo a otras administraciones que ayuden, pero además, expresó su preocupación por “lo social” y por culminar “grandes proyectos que estaban ahí sobre la mesa, a los que le estamos dando la solución”, como el eternizado pabellón Portillo cuya obra es inminente.
Por su lado, la máxima representante de La Isla subrayó que llegó a la Alcaldía hace ya más de diez años “con un proyecto claro de hacia dónde tenía que ir San Fernando. Hoy es una ciudad muy distinta a la que me encontré, esa ciudad absolutamente dormitorio, gracias a que hemos ido desarrollando proyectos importantes que han permitido esta transformación. Y hasta las elecciones, queremos rematar proyectos como el parque de La Magdalena o empezar la obra del estadio de Bahía Sur y, por supuesto, tener los presupuestos 2027 que nos marquen el futuro”.
“Mi sensación es que estamos viviendo un tiempo muy bonito en Chiclana, de muchas complicidades entre todos. Hoy somos un espacio apetecible para venirse a vivir y para esos días más felices del verano, sin olvidar a los que residimos aquí”, esbozó José María Román, a medias, ya que el periodista le cortó para repartir tiempos entre todos.
Para el alcalde portuense, su reto hasta final de mandato es “acabar con lo que prometimos que haríamos; hemos acabado con la deuda, hemos bajado impuestos, estamos renovando los grandes contratos municipales, haciendo grandes obras, mejorando el mantenimiento de los barrios, y como culmen llegarán el nuevo Plan General”.
“Que haya convivencia, que todos estemos a gusto en Puerto Real, con orgullo y siendo reivindicativos”, es la máxima de su primera edil. Y a decir de Ruiz Arana, con su gestión busca “que tengamos calidad de vida en Rota, vivienda, un nuevo Plan General… pero lo fundamental, en este contexto, es seguir demandando un mejor transporte público, ese cordón umbilical con el resto de la Bahía, estamos muy aislados”.
SIN FE EN LA MANCOMUNIDAD
No faltó en este encuentro a seis el recurrente debate sobre si la siempre cuestionada Mancomunidad, con competencias testimoniales, debe desaparecer o no. Y todos los presentes, salvo el alcalde chiclanero, se mostraron con mayor o menor contundencia partidarios de buscar otras fórmulas de cooperación.
“Creo que hay que darle tiempo al tiempo. Hay una realidad social de Bahía cada vez más marcada y hay que darle tiempo al tiempo para que las estructuras administrativas lean lo que el tiempo nos depara. Soy de la absoluta convicción de que somos más potentes a la hora de afrontar las demandas pendientes si fuésemos Bahía de Cádiz. Si nos comparamos con Málaga y Sevilla, o Cádiz va como Bahía o es complicado para cada uno por separado”, sostuvo una vez más el socialista José María Román, que años atrás llegó a presidir el ente supramunicipal.
En el lado opuesto, aunque también desde el PSOE, Patricia Cavada recalcó que “creo que precisamente a la Mancomunidad se le ha dado bastante tiempo y ha demostrado que no ha dado el resultado que quizás podríamos esperar. No creo que sea necesario mantener estructuras que generan un mayor coste, sino buscar otras fórmulas puntuales para avanzar en asuntos concretos”.
Pese a ello, la alcaldesa isleña se mostró “totalmente convencida de que compartir objetivos comunes y servicios entre los municipios es importante e interesante. Tenemos ejemplos claros como el transporte metropolitano”. Y, en este sentido, planteó extender esa colaboración a ámbitos como la promoción turística.
“Quizás, a la larga, los pasos nos deban ir llevando a una mayor unidad -agregó el alcalde de Cádiz-. Yo creo que estamos obligados a hacerlo. Hubo un tiempo en el que nos lamentábamos de las infraestructuras; ahora tenemos un puente que nos une mucho, o el Trambahía. Creo en ese planteamiento. Luego, en el día a día, cada uno está en su municipio y tiene problemas de sobra como para preocuparse de los de la ciudad vecina. Aunque es verdad que, en el futuro, muchos problemas locales se podrán resolver con la ayuda o colaboración del vecino. Pero para eso queda un tiempo”.
Por su parte, el alcalde de El Puerto defendió que el derecho administrativo “supera en el futuro y en el presente a las propias instituciones que son del pasado, sea la Mancomunidad, los entes consorciales o simplemente la agrupación de municipios para la prestación de un servicio. El servicio público es lo que verdaderamente debe ser útil a los ciudadanos”.
Desde la óptica de las dos localidades de menor tamaño de la comarca, la alcaldesa de Puerto Real evidenció que “a la Mancomunidad se le ha dejado, o se le está dejando morir, como un cementerio de elefantes. Si no se apuesta, si no apostamos entre todos, pues morirá”.
Mientras, Javier Ruiz Arana reiteró que la Mancomunidad actual “en la práctica no está dando ningún tipo de resultado nuevo. Al tiempo que creo que hay otras fórmulas para trabajar conjuntamente entre municipios”.

TURISMO, POBLACIÓN Y FINANCIACIÓN
Entre otros asuntos sobre la mesa, los seis alcaldes, también los del PP, coincidieron en apoyar la tasa turística que la Junta de Moreno Bonilla niega a los ayuntamientos para que la implanten si quieren; y en alabar las bondades de re-municipalizar el servicio de ayuda a domicilio (casi siempre tras la presión de las trabajadoras), pendiente únicamente en la capital, aunque Bruno García ya empieza a dar pasos para la demandada internalización una vez que finalice el contrato actual con la problemática Óbolo.
En este apartado, Cavada dejó en el aire una queja: y es que pese a ser una competencia propia de la comunidad autónoma recae en las administraciones locales, y les termina costando dinero, más allá de la financiación que reciben: “teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, tendremos que ir a un debate sobre si este servicio lo tiene que prestar directamente la Junta de Andalucía”.
También hubo tiempo para hablar de crecimiento poblacional y de las tendencias contrapuestas que conviven en la misma área metropolitana. Mientras Chiclana crece y crece y se acerca a los 100.000 habitantes, la capital acumula décadas perdiendo vecinos y ya teme bajar de esa barrera, lo que le haría perder recursos económicos.
A su vez, Puerto Real ambiciona llegar los 50.000 empadronados para contar con mayor financiación para prestar mejores servicios. En cambio, San Fernando “que quiere ser una ciudad ecosistémica”, El Puerto y Rota abandonan la carrera obsesiva por la cantidad y dicen apostar por priorizar la calidad de vida en sus municipios.
“La Junta no se entera -se volvió a quejar Román-, no pido porque me quiera pelear, pido porque crezco, y por tanto necesito un nuevo instituto, necesito un nuevo centro de salud, hay que planificar un hospital público para dentro de 20 ó 25 años. Chiclana crece y tenemos que ir creciendo en todos esos servicios porque, de lo contrario, deja uno de no tener las carreteras que hay que tener o los servicios que la ciudadanía requiere”.
Ruiz Arana, por su lado, aprovechó para reclamar un nuevo modelo de financiación local “y, sobre todo, para ayuntamientos que estamos en la costa que estamos atendiendo a mayor población de la que dice los censos; que nos digan cómo tenemos que financiar, de una forma efectiva, todos esos servicios que se prestan a quienes no están empadronados pero viven con nosotros durante meses”.
“Los costeros deberíamos ser compensados porque hay una España que se llena y otra que se vacía”, constató Beardo. Al tiempo que alcaldesa puertorrealeña lamentó que “somos, en los ayuntamientos, el gobierno más cercano, pero nos dan muy pocos recursos y nos hacen poner mucho la cara ante el ciudadano. Nos dejan muy desprotegidos”.
¿PERO HAY GRUPO DE WHATSAPP?
Este encuentro radiofónico, adobado con canciones elegidas por cada uno de los intervinientes (desde Karol G a Nina Alemania pasando por Extremoduro), finalizó sin grandes titulares ni anuncios, y sin quedar claro si se llegó a crear ese grupo de whatsapp de alcaldes de la Bahía que Bruno García propuso hace tres años en este mismo programa de la cadena Ser.
Una hora de conversación cordial para constatar que existe sintonía entre los variopintos regidores cuando se trata de diagnosticar los problemas comunes de la Bahía (aunque todos están más centrados en mirarse el ombligo que en el vecino), pero bastante menos cuando llega el momento de plantear soluciones compartidas.
Sí, la comarca/área metropolitana está bastante asumida como una realidad social, del día a día; falta saber si algún día encontrará el instrumento político-administrativo con el que actuar como tal. DIARIO Bahía de Cádiz Dany Rodway













