Eduardo González Mazo ya tiene su retrato en la Galería de Rectores habilitada desde 2024 en el Rectorado de la Universidad de Cádiz, en el Centro Cultural Reina Sofía de la capital.
La incorporación demorada del cuadro de González Mazo (catedrático de Química Física que fuera rector entre 2011 y 2019) supone un nuevo capítulo en la preservación de la memoria institucional de la UCA. Una pintura encargada al gaditano Cecilio Chaves.
La ceremonia de develación del retrato del también rector honorario, presidida por el actual rector Casimiro Mantell, reunió representantes de la comunidad universitaria, autoridades y personas vinculadas a la institución, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Un acto precedido de un minuto de silencio en memoria de José Carlos Gómez Villamandos, consejero de Universidad de la Junta de Andalucía y anteriormente rector de la Universidad de Córdoba, fallecido a principios de junio.
“IMPULSAMOS EL CAMPUS URBANO MÁS BONITO DEL MUNDO”
En su intervención, Eduardo González Mazo aprovechó para realizar un repaso emocionado a los ocho años en los que estuvo al frente de la institución, agradeciendo el apoyo de la comunidad universitaria y reconociendo tanto los logros alcanzados “como los errores cometidos”.
Pero además, reivindicó la ambición que marcó la gestión de su equipo de gobierno, resumida en una idea: “siempre nos inspiró el convencimiento de que nuestra universidad podía aspirar a todo”. A partir de esa filosofía, recordó algunos de los hitos alcanzados, entre ellos la obtención del Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEI.Mar), la incorporación de la UCA a la alianza europea SEA-EU, el crecimiento de la actividad investigadora y la consolidación de proyectos estratégicos para la institución.
Además, al término de su mandato, la UCA “era una universidad saneada económicamente, reconocida de manera significativa en foros nacionales e internacionales y con un alto ritmo de crecimiento en los principales indicadores que definen una institución académica”.
Por otro lado, González Mazo mostró especial orgullo por las actuaciones desarrolladas en el campus de Cádiz y por la creación del denominado cinturón universitario frente al mar: “posiblemente el campus urbano de Humanidades, Ciencias Sociales y Ciencias de la Salud más bonito del mundo”, y además estrechamente conectado con la sociedad gaditana.
“DETRÁS DE CADA RETRATO HAY TRABAJO, DECISIONES Y PROYECTOS COLECTIVOS”
Ya cerrando el acto, Casimiro Mantell dedicó buena parte de su intervención a recordar la etapa compartida con Eduardo González Mazo, con quien formó parte del equipo de gobierno. El actual rector rememoró algunas de las iniciativas impulsadas durante aquellos años y destacó la visión estratégica que marcó aquel periodo, apostando por proyectos que “hoy continúan siendo pilares de la proyección de la UCA”.
Asimismo, enmarcó la incorporación del retrato de González Mazo en la Galería de Rectores como un reconocimiento a una trayectoria que forma ya parte de la historia de la Universidad de Cádiz. En este sentido, incidió en que este espacio no solo homenajea a quienes han ocupado el Rectorado, sino que refleja la evolución de la propia institución a través de las distintas etapas de su desarrollo.
“Los rectores no dejan de ser la historia de la Universidad”, sentenció Mantell, destacando que detrás de cada retrato hay años de trabajo, decisiones y proyectos colectivos impulsados por toda la comunidad universitaria.
MÁS DE 45 AÑOS DE HISTORIA DE LA UCA
Esta Galería de Rectores de la UCA se inauguró en septiembre de 2024, y junto al recién colgado de González Mazo, ya expone los retratos de Felipe Garrido, presidente de la Universidad de Cádiz en sus años de fundación, de 1980 a 1984; del primer rector Mariano Peñalver (1984-1986), José Luis Romero Palanco (1986-1994), Guillermo Martínez Massanet (1994-2003), Diego Sales (2003-2011) y de Francisco Piniella (2019-2024).
El espacio, en cuyas paredes se rinde homenaje a las personas que han representado y dirigido la UCA a lo largo de sus más 45 años de historia, se reformó además para acoger los actos principales del Rectorado en una sala multifuncional, dotada con equipamiento multimedia y con aforo para un centenar de personas.

















