El catamarán de la Bahía de Cádiz, servicio de transporte marítimo regular metropolitano que conecta el muelle de la capital con El Puerto de Santa María (línea B-042) y con Rota (línea B-065), realizando la travesía en 30 y 35 minutos, respectivamente, acaba de cumplir dos décadas.
Una efeméride que llega pendiente de la prometida renovación de la flota y sin expectativas de nuevas líneas: en sus primeros años se barajaron otras posibles rutas con San Fernando (por el frente de La Casería) y a Puerto Real (escalando en el Río San Pedro) que quedaron pronto en el limbo.
Desde su puesta en marcha el 6 de junio de 2006 más de 7,9 millones de viajeros se han subido al catamarán, que en estos veinte años ha cancelado servicios de forma puntual con motivo de los temporales de levante y por averías en la castigada flota, y durante meses con ocasión de la pandemia del Covid-19.
El pasado año 2025 sumó cerca de 350.00 usuarios, destacando el mínimo crecimiento del 1,4% obtenido en la línea que conecta Cádiz y Rota (que absorbe el 22,2% de viajeros de los catamaranes), mientras el enlace con El Puerto registra el 77,8% del total.
Detrás del servicio está el Consorcio de Transportes Bahía de Cádiz, aunque su explotación está encargada desde el pasado junio a la UTE (unión temporal de empresas) conformada por Sercobus y Socibus, por más de 7,2 millones de euros durante tres años.
Además, posee tres terminales marítimas propias ubicadas en los enclaves portuarios de Cádiz, El Puerto de Santa María y Rota. De hecho, estos días dispondrán de stands informativos con motivo de este vigésimo aniversario.
PENDIENTE DE LA RENOVACIÓN DE LA FLOTA
Por otro lado, se espera que en los próximos meses (no hay fecha concreta) empiecen a llegar los nuevos catamaranes que se vienen comprometiendo desde hace años para reemplazar a los buques más envejecidos.
Se encargaron a finales de 2024 a empresa familiar almeriense, Astilleros y Varaderos de Garrucha: tres nuevos barcos con una inversión de 8,9 millones de euros.
Dichas embarcaciones tendrán más capacidad, pasando de 150 a 200 pasajeros. Además, “reducirán más de un 30% las emisiones de CO2, ya que usarán tecnología híbrida, eléctrica y diésel”. Al ser la navegación cien por cien eléctrica a baja velocidad, “cuando lleguen a la dársena del puerto de Cádiz, al río Guadalete o a la entrada del puerto deportivo de Rota, lo harán sin humo ni ruido”, se vendió en su momento.
“UNA ALTERNATIVA SOSTENIBLE, EFICIENTE Y SIN CONGESTIÓN”
Para atender la demanda, la oferta de transporte a disposición de los usuarios regulares y ocasionales ronda las 200 expediciones semanales en temporada baja, y más de 300 expediciones semanales de media en temporada alta, así como operativos especiales principalmente durante el Carnaval de Cádiz y otros eventos destacados en la capital.
A colación, en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz la consejería de Fomento de la Junta de Andalucía subraya “la relevancia y la evolución” de este servicio.
E interpreta que el transporte marítimo “se ha consolidado durante todos estos años como una alternativa sostenible, eficiente y sin congestión, aprovechando la propia geografía de la Bahía y la cercanía entre sus núcleos urbanos, siendo un modo de transporte singular, no sólo en Andalucía, sino también en el resto de España”.
La principal ventaja del servicio de catamaranes de la Bahía, cuando no sufre averías o mal tiempo, es la reducción de los tiempos de viajes, haciendo que el transporte público sea más competitivo que el vehículo privado con menor longitud de trayecto.












