Jerez ha rendido homenaje a Juan Manuel Durán González, marino, aviador e Hijo Predilecto de la ciudad (nacido en 1899 en la hoy calle Honda) con un acto institucional celebrado en la tarde del martes en la plaza de las Angustias, junto al monumento erigido en su memoria.
La ceremonia, organizada conjuntamente por la Armada española y el Ayuntamiento, ha coincidido con el centenario del fallecimiento de este militar gaditano cuya trayectoria lo convirtió en uno de los grandes protagonistas de la aviación española del siglo XX: formó parte de la tripulación del Plus Ultra que completó en 1926 la primera travesía aérea transoceánica entre España y América.
La alcaldesa María José García-Pelayo y el Almirante de la Flota (ALFLOT), Enrique Delgado Roig, presidieron con “gran solemnidad” este homenaje militar junto a miembros de la Corporación municipal, familiares de Juan Manuel Durán así como representantes de las ELAs y barriadas rurales y de la sociedad jerezana.
En el momento de los discursos, el Almirante de la Flota aplaudió este “acto de justicia histórica y de reconocimiento a uno de aquellos españoles que con su talento, su preparación y su extraordinario espíritu de servicio contribuyeron a engrandecer el nombre de España en una época de profundos desafíos y grandes avances tecnológicos”.
“La memoria de nuestros marinos no pertenece sólo a la historia sino también a sus familias que han sabido conservar y transmitir su ejemplo de entrega, de honor y de servicio como lo es la familia Durán”, insistió Delgado Roig; remarcando que Jerez “puede sentirse orgullosa de contar entre sus hijos con un protagonista de una de las páginas más brillantes de nuestra historia aeronáutica”.
“EJEMPLO E INSPIRACIÓN”
Por su lado, la alcaldesa puso en valor este homenaje para reconocer a “una persona que llevó el nombre de Jerez por todo el mundo a través de la defensa a su país y a su tierra en una profesión que hace cien años estaba abriendo caminos completamente nuevos. Puso su conocimiento y su valor al frente de un hito único en ese tiempo, un hito que deben conocer también los jóvenes”.
“El nombre de Juan Manuel Durán no solo ha quedado grabado en letras de oro de la historia de nuestra ciudad, sino que su legado fue viajando hasta lugares como Barcelona o Las Palmas de Gran Canaria, donde cuenta también con homenajes”, demostrándose que “no solo pertenece a Jerez, sino también a una memoria compartida por distintos territorios vinculados a su vida y a la aventura del Plus Ultra, como también lo reconoce la Medalla al Mérito de la Corona de Italia, entre otras distinciones militares nacionales e internacionales”.
Para finalizar, la popular García-Pelayo recalcó que “hoy es Jerez quien hace grande su memoria, manteniendo vivo su legado para que las generaciones presentes y futuras sepan que entre nosotros nació un hombre cuya trayectoria merece seguir siendo ejemplo e inspiración. Porque un pueblo que honra a quienes le dieron prestigio y ejemplo es un pueblo que conoce el valor de su propia historia”.
UNA HAZAÑA HISTÓRICA
El vuelo Plus Ultra a través del hidroavión Dornier Wal, partió de la localidad onubense de Palos de la Frontera el 22 de enero de 1926 con el objetivo de unir España y Sudamérica. La expedición recorrió alrededor de 10.500 kilómetros en siete etapas desde Palos hasta Buenos Aires pasando por Las Palmas, Cabo Verde, Brasil y Uruguay. Este viaje, que aquel joven gaditano hizo junto a otros tres compañeros, se convirtió en una de las grandes gestas de la historia aeronáutica española y unió para siempre, a los dos continentes separados por el Atlántico.
Juan Manuel Durán fue elegido para esta expedición porque era piloto, marino y navegante. Conocía el cielo, pero también el mar. Y se consideró que su presencia era vital para calcular la navegación astronómica y de estima sobre el océano. De hecho, se ofreció a desembarcar durante su parada en Cabo Verde para aligerar el peso de la aeronave, ya que presentaba un exceso de peso crítico para afrontar el salto definitivo sobre el mar: “sin su actuación es más que probable que la hazaña no se hubiera culminado”, aseguran desde el Ayuntamiento en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz.
A su regreso a Jerez, el 5 de febrero de 1926, “repicaron las campanas, sonaron las sirenas de las fábricas y de las bodegas, se encendieron tracas y cohetes, se colocaron banderas y gallardetes y los vecinos se echaron a la calle jubilosos, leyéndose un manifiesto en las puertas del Ayuntamiento, el cual promulgó una jornada festiva y acordó nombrarlo Hijo Predilecto de la ciudad”, se relata.
Solo unos meses después de la gesta del Plus Ultra, con apenas 26 años de edad, falleció tras un accidente durante unas maniobras aeronavales frente a Barcelona.

















