La tercera edición del programa municipal plurianual ‘Orgullos@s de nuestra historia’, este 2026 con el lema ‘Cádiz, emporio del orbe’ alrededor de esa ciudad que entre los siglos XV y XIX fue puerto atlántico, centro comercial y punto de conexión entre Europa y América, alcanza uno de los hitos y grandes alicientes: ya se puede entrar en las famosas Cuevas de María Moco (al menos quienes hayan logrado sus invitaciones gratuitas, ya que la demanda ha superado las expectativas).
Se trata de un conjunto de galerías militares situado bajo el Frente de Tierra, construidas en la segunda mitad del siglo XVIII. Entre ellas se encuentran los túneles de comunicación, las contraminas y las galerías de fusileros. El tramo de 200 metros que el Ayuntamiento abre temporalmente a las visitas (hasta el domingo 20, y posteriormente del jueves 24 al domingo 27 de septiembre, con pases de 30 minutos para grupos de 18 personas que hayan concertado previamente la cita) corresponde a una de estas últimas.
Esta iniciativa permitirá que cientos de curiosos puedan conocer este espacio subterráneo y acercarse a una parte de la historia defensiva de la ciudad que, durante décadas, ha permanecido vinculada también al imaginario y a las leyendas populares.
En la primera visita del miércoles junto a periodistas, alcalde Bruno García ha destacado la importancia de que este espacio pase “de la leyenda a la realidad” y pueda ser conocido directamente por los vecinos: “las Cuevas de María Moco siempre estaban en el imaginario, en la leyenda, pero son una realidad y hoy lo vamos a abrir para que la ciudad lo haga suyo”.
Además, ha agradecido especialmente al Instituto Hidrográfico de la Marina su colaboración y disposición para hacer posible la apertura de este espacio, ya que el acceso se encuentra dentro de estas instalaciones militares en San Severiano.
Finalmente, el primer edil del PP ha incidido en que la recuperación de espacios abandonados constituye uno de los objetivos de ‘Orgullos@s de nuestra historia’ (una de sus promesas electorales en 2023), junto a la divulgación de la historia local. En este caso, estas Cuevas de María Moco “representan el símbolo de ‘Cádiz, emporio del orbe’ al permitir conocer una parte de nuestra historia que se encuentra bajo tierra”.
Para poder abrir estos días temporalmente se han llevado a cabo trabajos de adecuación, especialmente de limpieza y desinfección, así como la habilitación del acceso mediante nuevas escaleras y determinadas actuaciones destinadas a facilitar la visita, manteniendo las características del enclave; colaborando especialmente las concejalías de Cultura y de Mantenimiento Urbano.

NUNCA SE UTILIZARON EN COMBATE
A colación, el arqueólogo municipal, José Gener, ha aclarado que estas galerías formaron parte del sistema defensivo vinculado a la importancia estratégica que adquirió Cádiz como puerto comercial. “Cuando una ciudad se convierte en algo importante, un emporio, es decir, un punto de comercio, necesita ser defendida”; tradicionalmente se conoce la defensa de superficie, sus murallas, baluartes y castillos, “pero que también existía una defensa bajo tierra”, ha recalcado.
Esta red de túneles en la capital gaditana cuenta con galerías de comunicación, las contraminas y las galerías aspilleradas o de fusileros, se detalla en la información trasladada a DIARIO Bahía de Cádiz.
La galería de fusileros se encontraba en una zona avanzada del Frente de Tierra, próxima a lo que en su momento era una zona de playa de fango vulnerable ante un posible desembarco. Las aspilleras (aberturas estrechas) permitían a los fusileros defender este punto desde el interior, protegidos de la exposición exterior, pero igualmente respondían a criterios de ventilación. Contaba además con respiraderos que comunicaban con el exterior.
La construcción de este entramado (con muros de piedra ostionera y mortero de cal y arena, mientras que las bóvedas son de ladrillo) se sitúa en la segunda mitad del siglo XVIII, dentro de las distintas fases de planificación y ejecución de las fortificaciones de Cádiz, junto a la ingeniería militar de la época.
El espacio no constituye un único laberinto subterráneo conectado, sino que existen diferentes galerías y sistemas defensivos independientes. En el caso de las contraminas, Gener ha advertido además de la peligrosidad de algunos espacios que permanecen cerrados, con pozos que pueden alcanzar una profundidad de hasta 13 metros.
Con todo, el arquitecto municipal ha reconocido que las galerías nunca llegaron a utilizarse en combate. Posteriormente, algunos de estos espacios tuvieron otros usos y llegaron a emplearse incluso para ocultar objetos procedentes de actividades ilícitas.
Y respecto al curioso sobrenombre de María Moco, ha apuntado que no existe una explicación documentada sobre su origen y que las diferentes historias asociadas a este nombre forman parte del ámbito de la leyenda. Entre ellas aparecen relatos relacionados con una mujer enamorada de un comandante, una gitana vinculada a la brujería o una contrabandista.

RECOMENDACIONES PARA LA VISITA
Por las características del espacio subterráneo, a los afortunados que puedan visitar estas Cuevas de María Moco se les recomienda utilizar calzado cómodo y cerrado y mantener durante todo el recorrido el casco de protección facilitado.
Durante la visita deberán mantener encendida la iluminación proporcionada, y evitar tocar paredes, pavimentos o cualquier otro elemento del recorrido para contribuir a la conservación de este enclave histórico.
La visita transcurre por un túnel con zonas estrechas y de dimensiones reducidas. Las personas a las que este tipo de espacios pueda producirles malestar o ansiedad deben comunicarlo al personal antes de iniciar el recorrido.

‘CÁDIZ, LA ARMADA Y LA CIENCIA’, COMO COMPLEMENTO
Como parte de la experiencia, antes de pasar a las cuevas cada grupo pasa previamente por la exposición ‘Cádiz, la Armada y la Ciencia’, abierta en paralelo en el mismo Instituto Hidrográfico de la Armada.
Esta muestra aborda la aportación de la Armada española a la ciencia y permite conocer el papel que desempeñó Cádiz en el desarrollo económico, naval y científico de España, especialmente a partir de 1717, año en el que la Casa de Contratación se trasladó de Sevilla a Cádiz, convirtiendo a la ciudad en la sede oficial del comercio con América.
Ese mismo año se fundó la Academia de Guardiamarinas y Cádiz se convirtió en capital del Departamento Marítimo. A este contexto se sumaron la fundación del Arsenal de La Carraca, en San Fernando, y posteriormente la creación del Real Observatorio de la Marina, en 1753, y del Real Colegio de Cirugía, en 1748, dos instituciones vinculadas a la Armada y fundamentales para el desarrollo del conocimiento científico.
De este modo, la iniciativa busca poner en contexto la estrecha relación entre Cádiz, la Armada, la ciencia y el desarrollo de la ciudad durante el periodo histórico (de 1493 a 1805) al que está dedicado este año ‘Orgullos@s de nuestra historia’.
Esta celebración lúdico-cultural se inauguró el pasado viernes día 11 en la plaza de San Juan de Dios con el espectáculo ‘Puerta de un nuevo mundo’, y se extiende hasta el 20 de septiembre con conferencias, visitas, recreaciones, yincanas, concursos y otras actividades variopintas (todo el programa completo, AQUÍ). Sobresaliendo la decena de muestras y exposiciones ofertadas.













