El eternizado proyecto de reconstrucción del Pabellón Portillo en Cádiz, derribado allá por 2008 con Teófila Martínez en la Alcaldía (para “dar un pelotazo urbanístico que le salió mal”, según la repetida versión del PSOE), da un paso crucial tras meses y meses de promesas y burocracia, y décadas de un solar asalvajado entre las calles Brunete y Ciudad de Santander, en el barrio del Avecrem.
El Consejo Rector del Instituto Municipal del Deporte (IMD) reunido este jueves ha adjudicado la obra por casi 19,2 millones de euros y un plazo de ejecución de 30 meses a la constructora gallega Oreco Balgón, una de las tres aspirantes en el proceso de licitación (aunque una de las propuestas fue excluida por no entregar toda la documentación).
Una vez adjudicados estos suculentos trabajos se inician ahora una serie de pasos previos a su inicio efectivo como son la entrega de los avales, la formalización del contrato y el plan de seguridad y salud. Contando con ello, el alcalde Bruno García sigue confiando en que a lo largo de este año 2026 “pueda comenzar esta obra”, y estar en marcha para venderse en la antesala de las elecciones municipales de 2027.
“CERRAREMOS UNA HERIDA DE HACE AÑOS”
A decir del primer edil del PP, este equipamiento “era muy necesario para los deportistas y los clubes y servirá para revitalizar este barrio y cerrar una herida de hace años”. Al tiempo, ha agradecido el trabajo de los técnicos de Urbanismo y de Deportes, así como de sus concejales responsables y de la Diputación “para que este proyecto tan importante para la ciudad comience a ser una realidad”.
“Cuando llegamos al Gobierno de la ciudad pusimos este proyecto en nuestra lista de prioridades”, repasa García. En primer lugar, se avanzó con el proyecto del pabellón, se adjudicó la asistencia técnica para la redacción del mismo, se hizo el pliego de licitación, se sacó a concurso y “hoy ha quedado adjudicado”.
De manera paralela se ha ido obteniendo la financiación para hacer posible este demorado proyecto de cerca de 20 millones: “cuando llegamos al Ayuntamiento solo había reservados 5,5 millones”, se remarca en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Esa financiación está “totalmente garantizada”, una vez que la Diputación por fin ha consignado en sus presupuestos para 2026 los 5 millones comprometidos desde hace unos años. El resto del dinero saldrá de las arcas municipales: 4,3 millones de remanentes de los ejercicios 2023 y 2024, otros 4,6 millones de un préstamo, así como los más de 5 millones que ya reservó para el Portillo el anterior gobierno izquierdista liderado por José María González ‘Kichi’.


UN PORTILLO “FUNCIONAL”
El último proyecto del nuevo pabellón Portillo (tuvo que licitarse en dos ocasiones, rondando los 266.000 euros de coste), está pensado sobre todo para que sea “funcional”, es decir, se le dará prioridad a la práctica del deporte para los usuarios y deportistas gaditanos y para los clubes locales. No obstante, también podrá albergar competiciones de nivel.
En lo que se refiere a la zona deportiva, contará con una pista longitudinal de fútbol sala y balonmano; tres pistas transversales de baloncesto y una longitudinal; tres pistas transversales de voleibol; y seis vestuarios independientes para equipos y otros tres para árbitros. La pista será de tarima de madera de haya.
Con respecto a la zona de público, tendrá un “aforo total posible” para 2.105 espectadores, de las que 1.042 plazas estarán en el graderío inferior, 310 en el superior, 728 en un graderío extensible y otras 25 de prensa.
Pero además, este proyecto incluye en la esquina entre las calles Brunete y Ciudad de Santander una superficie comercial de algo más de 263 metros cuadrados. Y en el subsuelo, un aparcamiento de tres plantas con capacidad para 389 plazas, también para residentes de la zona.
















