El buque escuela de la Armada del Uruguay, el Capitán Miranda, hace escala un año más en el Puerto de Cádiz, en el contexto de su viaje de instrucción anual (ya va por el trigésimo sexto).
Reafirma así una vez más “los históricos lazos que unen a Uruguay con la Bahía gaditana”; de hecho este barco se construyó en Puerto Real y se ha reformado en un par de ocasiones tanto en los astilleros de Cádiz como de San Fernando.
A su llegada a la capital gaditana en la mañana de este miércoles fue recibido por el embajador de Uruguay en España, Bernardo Greiver del Hoyo. Y junto al comandante del buque, el Agregado de Defensa de la Embajada y el cónsul de Uruguay en Cádiz, pasaron por el Ayuntamiento, según se ha informado a DIARIO Bahía de Cádiz.
En la recepción en Cádiz, el alcalde Bruno García ha incidido en que “queremos seguir fortaleciendo nuestra relación con Uruguay y especialmente con Montevideo”, asegurando que “Cádiz tiene una especie de segunda embajada en Uruguay y queremos que Uruguay sienta también Cádiz como un espacio suyo, como su casa. Nos unen el carnaval, nuestra historia, las fortificaciones y tantos vínculos que hacen que esta relación cultural e institucional tenga mucho futuro”.
Por su parte, el embajador Greiver del Hoyo ha respondido que “cuando desde Uruguay llegamos a Cádiz realmente nos sentimos en casa. El Atlántico queda cerca porque la distancia la acortan nuestra amistad y todas las grandes cosas que hacemos juntos”.
“El Capitán Miranda es un símbolo de Uruguay y para nosotros volver con él a Cádiz, donde comenzó su historia hace casi cien años, es volver a casa. Trabajar juntos con Cádiz en esta nueva etapa es mucho más que un trabajo”, ha subrayado.
El buque cumple hoy una doble misión, similar a la del Elcano: completar la formación práctica de los guardiamarinas y ejercer como embajada itinerante del Uruguay en los puertos que visita
JUEVES Y VIERNES, PUERTAS ABIERTAS
A lo largo de este XXXVI viaje de instrucción, esta goleta de tres palos ha recalado en puertos de Brasil, Curazao, México, EEUU y Portugal, participando además en encuentros náuticos como la Sail Curaçao y la Sail 250, organizada con motivo del 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos, a la que también se unió el Juan Sebastián de Elcano.
Tras su escala en Cádiz, el buque continuará su travesía con destino a Tenerife y Salvador de Bahía antes de regresar a Montevideo el próximo septiembre.
Durante su estancia en el muelle gaditano, el velero abrirá sus puertas al público el 13 y viernes 14, en horario de tarde, de 18 a 20 horas, ofreciendo a los visitantes y curiosos la oportunidad de conocer “una de las embarcaciones más emblemáticas de la Armada uruguaya y un símbolo de la tradición marítima del país”.
Para la Embajada de Uruguay en el Estado español, esta nueva escala del Capitán Miranda constituye “una magnífica oportunidad para seguir fortaleciendo los históricos vínculos de amistad” entre ambos países.
UN POCO DE HISTORIA
Este barco (con una eslora de 60,45 metros y 8 de manga) fue construido en los astilleros de Matagorda, en Puerto Real, en 1930. En sus comienzos, sirvió como buque oceanográfico para cartografiar las costas de Uruguay.
En 1977 fue objeto de una gran reforma, en el dique de Cádiz, en la que fue transformado en el velero-escuela actual, dotado de tres mástiles. Y en junio de 1993, tras la histórica Gran Regata Colón 92 (tan recordada igualmente en Cádiz), ingresó muy deteriorado en el astillero de la entonces Empresa Nacional Bazán, en San Fernando, actualmente Navantia, donde fue de nuevo objeto de una profunda restauración y modernización.
Este buque de vela de la Armada uruguaya lleva el nombre de Francisco Miranda, eminente marino uruguayo, hidrógrafo, historiador, profesor, conferenciante, escritor e investigador sobre temas del mar. Descendiente de españoles, su apellido está unido a la ilustre estirpe de marinos, tanto en España, como en la generación uruguaya.















