Para el Gobierno local de El Puerto de Santa María, encabezado por Germán Beardo, “hay portuenses de primera y de segunda” ya que, dependiendo de la afinidad con la asociación vecinal o el barrio, “se hacen obras, reformas gestiones que mejoran la calidad de vida de los habitantes de los mismos, o no”.
Es una queja de la Federación Local de Asociaciones Vecinales (Flave Sol y Mar), que entiende que esta manera de actuar desde la derecha en el Ayuntamiento, “es un hecho bastante peligroso, puesto que se hace una gran diferencia entre unas zonas y otras según se le muestra pleitesía al equipo de Gobierno y los concejales que tienen responsabilidad en las áreas que afectan a los barrios”.
Frente a ello, la Flave remarca en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que todos los vecinos pagan sus impuestos, “y por tanto, la arbitrariedad no debería ser un condicionante a la hora de mejorar los barrios”.
EJEMPLOS CONCRETOS
Para apoyar su denuncia, estos representantes vecinales señalan ejemplos concretos que, a su juicio, demuestran que “no en todos los barrios se actúa de la misma manera”. De este modo, se han mejorado las bolsas de aparcamiento de El Tejar o El Juncal, “mientras que la zona que los vecinos de Los Frailes utilizan para dejar sus vehículos (paralela a la Ronda del Ferrocarril), en cambio, no se ha adecuado, cuando la calidad del espacio deja mucho que desear”.
De la misma manera, a pesar de que a Barrio Obrero se le ha prometido en varias ocasiones una mejora integral e importante en la plaza Tula Ruiz Golluri, “que necesita una actuación urgente y mayúscula”, su AVV no tiene constancia de que esté prevista ninguna obra en la misma, “a pesar de que se compromete la salud de los vecinos y viandantes”, debido al mal estado del pavimento.
O en la zona de Crevillet o Maestro Dueñas, el propio concejal de Participación Ciudadana, Javier Bello, se comprometió también a acometer distintas mejoras, “y tampoco se ha cumplido hasta el momento”.
En definitiva, la Flave le afea al Ejecutivo local del PP que “hace y deshace” en los barrios portuenses “según le bailan el agua”; pero al tiempo, lamenta que “ni los vecinos se echan a la calle, ni la oposición reclama que se actúe”. “¿Hasta cuándo se va a seguir permitiendo esta situación?”, apostilla.













