Un verano más, unos días más tardes de lo habitual, se repite la estampa en el muelle de Cádiz: el buque escuela de la Armada española, Juan Sebastián de Elcano, ha regresado este viernes 31 de julio a ‘casa’ tras más de seis meses de navegación (y sin pasar antes por Marín), poniendo fin a su XCVIII crucero de instrucción que partió del mismo punto el pasado 10 de enero, y que ha estado marcado en parte por la participación en el 250 aniversario de la independencia de EEUU.
Sobre las 11 horas, el emblemático buque escuela ha atracado en el muelle Ciudad, recibido por familiares y amigos, además de por autoridades militares y civiles como el alcalde Bruno García, la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores, la delegada del Gobierno andaluz, Mercedes Colombo, o la presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, Teófila Martínez. A partir de las 16 horas tiene previsto volver a zarpar para regresar a su base de La Carraca, en San Fernando.
La asociación Cádiz con Elcano ha animado un año más a la flota deportiva de la Bahía y a los propietarios de embarcaciones de recreo a acompañar al buque escuela en esta enésima bienvenida, desde el fondeadero hasta la entrada de la bocana del puerto gaditano.
MÁS DE 20.000 MILLAS DE PERIPLO
Los últimos casi siete meses del Elcano en los que ha sumado más de 20.000 millas por el océano Atlántico y el mar Caribe, con José María de la Puente Mora-Figueroa de comandante, han formado a 73 guardiamarinas (de las promociones 428 de Cuerpo General) junto a 158 infantes de marina de dotación a bordo.
Este último crucero de instrucción ha constado de once escalas, diez de ellas en el extranjero. Tras salir de la Bahía de Cádiz y recalar en Santa Cruz de Tenerife, el buque puso rumbo al Caribe donde visitó Puerto España (Trinidad y Tobago), San Juan (Puerto Rico), Santo Domingo (República Dominicana), Veracruz (México), Puerto Limón (Costa Rica) y Willemstad (Curaçao).
Posteriormente esta “embajada flotante” se desplazó a EEUU, con escalas en Galveston, Norfolk, Baltimore y Nueva York. Allí, entre los días 4 y 8 de julio, se incorporó a la parada naval conmemorativa del 250 aniversario de aquel país, junto a otra veintena de buques escuela.
En este periplo ha desarrollado las dos principales misiones que tiene encomendadas: contribuir a la formación integral (“marinera, militar, social y humana”, se remarca en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz) de los guardiamarinas, como parte de su plan de estudios en la Escuela Naval Militar, y apoyar la acción exterior del Estado español.

EL XCIX CRUCERO ACABARÁ EN GRAN REGATA EN CÁDIZ
Días antes de cerrarse este XCVIII crucero de instrucción, la Armada ya daba a conocer cómo será el siguiente, en la antesala de su centenario.
Así, partirá el 10 de enero de 2027 del Puerto de Cádiz, rumbo a Las Palmas de Gran Canarias. Desde allí se cruzará como es habitual el océano Atlántico hasta llegar a la isla de Barbados, antes de pasar por los puertos de El Callao (Perú), Guayaquil (Ecuador), Balboa (Panamá) y Cartagena de Indias (Colombia).
En su recorrido por Centroamérica, Elcano continuará en abril por Veracruz (México) y Santo Domingo (República Dominicana) antes de regresar, atracando a finales de mayo en A Coruña, y a principios de junio en Lisboa (Portugal). La vuelta a la capital gaditana se prevé para el 10 de junio, donde permanecerá abierto a las visitas hasta el 16 de julio, participando así en una nueva Gran Regata en el muelle por su inminente centenario.
A colación, Cádiz con Elcano ha insistido estos días que trabaja intensamente en diversos proyectos destinados a contribuir a los actos conmemorativos de este centenario de la botadura, que está organizando la Armada. Dichos actos se desarrollarán entre el 5 de marzo de 2027 y el 17 de agosto de 2028.
Construido en los astilleros de Cádiz (hoy Navantia, entonces Echevarrieta y Larrinaga), este bergantín-goleta se botó el 5 de marzo de 1927 y se entregó el 29 de febrero de 1928. Desde entonces sólo ha dejado de navegar en los años 1937, 1938 y 1939 a causa de la Guerra Civil a raíz del golpe militar franquista contra la II República, y en 1956 y 1978 por obras de gran carena.
El buque escuela lleva el nombre del marino español que dio la vuelta al mundo por primera vez en 1522, completando el viaje que había comenzado bajo el mando del marino portugués (al servicio de la corona española) Fernando de Magallanes, fallecido a mitad de travesía. Carlos I otorgó a Elcano un escudo de armas con la leyenda ‘Primus circumdedisti me’ (El primero en circunnavegarme).

















