La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha) ha vuelto a exigir al alcalde de Cádiz, Bruno García, que ordene la inmediata prohibición del llamado “protocolo de la vergüenza” denunciado por el colectivo de jardineros (obligados a una sistemática “limpieza de indigentes”), y depure responsabilidades, “en vez de desviar la atención hacia hechos irrelevantes a estas alturas y mantener una actitud oscura y engañosa al respecto”.
Y es que esta entidad asegura que, pese a la polémica surgida el pasado enero (en paralelo a la muerte de hasta cinco personas sin hogar en mes y medio invernal) una vez que saltó a la luz la existencia de este protocolo ordenado desde el Ayuntamiento, y negado por el Gobierno local del PP, continúan ejecutándose esas limpiezas regulares en zonas verdes activadas desde julio de 2024. Una afirmación basada en “fuentes fidedignas”, se subraya en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
Recuerda la Apdha que desde hace dos veranos, dos trabajadores de la contrata de Parques y Jardines, la UTE Infraestructura Verde, junto a la Policía Local, todos los martes, miércoles, jueves, viernes, sábados y domingos de la semana han venido realizado un recorrido denominado “limpieza de indigentes” por distintas zonas donde pueden dormir sintechos. Allí, desalojan y se llevan las pertenencias (mantas, colchones, sacos, cartones…) en un vehículo eléctrico y las arrojan al punto limpio.
A partir de enero, tras la denuncia pública del comité de empresa de dicha concesionaria y de asociaciones, cuando la polémica salta a distintos medios, este protocolo “pasa a aplicarse los martes, jueves y sábados del mismo modo y con la misma finalidad”, se insiste.
“Se puede deducir que se está produciendo un claro hostigamiento a las personas sin hogar por parte del Ayuntamiento para hacerlas desaparecer de la vista en una ciudad donde, lo que parece más importante es el turismo”, sostienen desde la Apdha.
“SI YA EXISTÍAN LOS PROTOCOLOS, NUNCA SE APLICARON DE ESTA MANERA INHUMANA”
En su defensa, el actual alcalde popular “como un avezado trilero, repite una y otra vez que él solo sigue los protocolos del anterior equipo de Gobierno izquierdista, para cargar las responsabilidades en otra parte”. Sin embargo, la Asociación Pro Derechos Humanos defiende que “antes de julio de 2024, al margen de que existieran o no tales protocolos, no es esa la cuestión, nunca se aplicaron de esta manera sistemática e inhumana”.
En este punto, este colectivo considera que en vez de abrirse una comisión de investigación, como se aprobó en el último pleno, para determinar “de quién son los protocolos”, lo que ya debería de haber hecho el Gobierno municipal “es ordenar que dejen de aplicarse y que la limpieza de los jardines se realice con una periodicidad razonable y sin poner como objetivo a las personas sin hogar”.
“Son, primeramente, personas, tan de carne y hueso como las demás y con las mismas necesidades y derechos y por lo tanto estas actuaciones, además de inhumanas, son ineficaces, pues obligarlas a trasladarse de un punto a otro de la ciudad no las va a hacer esfumarse”, se apostilla.
“QUE SE PONGA FIN YA A ESTA EMERGENCIA HUMANA”
Del mismo modo, la Apdha incide en que solo proporcionarles un alojamiento digno y permanente a todos los sintecho, a la par que un grupo de profesionales cualificado trabaje con ellas sus dificultades para su reincorporación social, “solucionaría el problema, y la sociedad y las administraciones públicas, es decir el Ayuntamiento, asumirían, por fin, su responsabilidad respecto a que pueda haber personas que acaben en la calle en esta nuestra supuesta civilización”.
Y se recuerda a colación que Bruno García, en diversas ocasiones, ha manifestado que no hay problema de presupuesto en el Consistorio para abordar y solucionar esta cruel realidad: “y le creemos, pues sería inadmisible que se gasten millones en cosas superfluas y no se ponga fin ya a esta emergencia humana”.
En la reapertura hace unas semanas del reformado albergue municipal, sobre esta cuestión, el alcalde calculó que actualmente la ciudad ya oferta más de un centenar de plazas para que la mayoría de estos vecinos en situación de calle pueda dormir bajo un techo “de manera digna”.
















