El controvertido tramo 1 de la ruta cicloturista Eurovelo 8, que conecta Cádiz y la vecina San Fernando atravesando el sistema dunar de la playa de Cortadura entre el Ventorrillo El Chato y Torregorda, que como avisaron antes de las obras numerosos colectivos queda enterrado bajo la arena de forma recurrente, ya que atraviesa una zona especialmente expuesta a los vientos de levante y a los temporales marítimos, irá al pleno de junio del Ayuntamiento gaditano.
Junto con Agaden Ecologistas en Acción, Adelante Izquierda Gaditana ha elevado una propuesta con el objetivo de impulsar una solución que compatibilice la movilidad ciclista con la conservación de este espacio natural de alto valor ecológico.
Según se ha trasladado a DIARIO Bahía de Cádiz la moción plantea tres acuerdos. En primer lugar, instar a la Junta de Andalucía (es su competencia) y al propio Consistorio a evaluar los efectos que la actual infraestructura está produciendo sobre la dinámica litoral y los hábitats dunares en Cortadura.
En segundo lugar, se solicita a la administración autonómica que estudie y desarrolle una alternativa de trazado del Eurovelo por el saco de la Bahía, en el sendero ya existente aunque con apenas mantenimiento junto a la línea férrea, “aprovechando espacios ya modificados y minimizando la afección sobre las dunas”.
Y finalmente, la iniciativa a pleno propone instar a la Junta al desmantelamiento progresivo del actual tramo situado sobre las dunas (en el que se invirtieron sólo en su construcción más de 2,3 millones de euros de fondos europeos, a lo que hay que sumar el coste de la retirada de la arena cada vez que queda fuera de servicio, incluso con maquinaria pesada y lo que implica para el entorno natural) y a su reubicación junto a la vía del tren, “atendiendo a criterios científicos, ambientales y de sostenibilidad económica”.
“DEFENDER LA MOVILIDAD SOSTENIBLE SIN PONER EN RIESGO CORTADURA”
A colación, la concejala izquierdista Lorena Garrón insiste en que la playa de Cortadura “constituye uno de los enclaves naturales más importantes y mejor conservados de nuestro litoral, y las administraciones tienen la obligación de garantizar su preservación frente a actuaciones que puedan comprometer su equilibrio”.
En este sentido, apunta que la presencia de infraestructuras permanentes, incluso elevadas, “puede alterar la dinámica eólica y sedimentaria, limitar la movilidad de las dunas y favorecer procesos erosivos” que, a medio y largo plazo, terminan comprometiendo tanto la conservación del sistema natural como la estabilidad del propio sendero ciclo-peatonal habilitado.
Es por ello que tanto AIG como Agaden defienden que existen alternativas “más respetuosas con el medio ambiente y más eficientes desde el punto de vista económico, aprovechando corredores ya transformados, como el entorno de la línea ferroviaria, que permiten compatibilizar el uso ciclista con la preservación del sistema dunar”.
“Defender la movilidad sostenible no puede hacerse a costa de poner en riesgo uno de los espacios naturales más singulares de Cádiz. La protección de Cortadura exige apostar por soluciones que respeten el funcionamiento natural de la costa y ofrezcan garantías de sostenibilidad y permanencia a largo plazo”, sentencia Garrón.

















