La piscina municipal de Rota seguirá cerrada “por el momento” como medida de prudencia y prevención, tras detectarse a principios de agosto un resultado positivo de Legionella en uno de los controles realizados en la instalación. Y siguiendo las indicaciones de la delegación territorial de Sanidad de la Junta de Andalucía.
El Ayuntamiento asegura que ha actuado con “máxima responsabilidad”, priorizando en todo momento la seguridad y la salud de las personas usuarias por encima de cualquier otra consideración.
Por este motivo, se ha optado por mantener la piscina cerrada mientras se desarrollan las actuaciones necesarias y se comprueba que todos los sistemas funcionan con las debidas garantías.
En una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, la concejala de Deportes, Luisa Fernández, aclara que este cierre se está prolongando debido a que se están llevando a cabo diversas actuaciones destinadas a garantizar las condiciones adecuadas de la instalación. Paralelamente, se tiene en proceso de licitación un proyecto para mejorar de forma definitiva el sistema de agua caliente de la piscina, reforzando así las condiciones de funcionamiento a medio y largo plazo.
PRIORIZANDO LA SEGURIDAD Y LA SALUD DE LOS USUARIOS
Aunque el Real Decreto 487/2022 de Legionela contempla la realización de muestreos trimestrales en este tipo de instalaciones, el Consistorio roteño ya tenía en funcionamiento un plan de muestreo adicional de carácter mensual que superaba la frecuencia mínima establecida por la normativa.
Este sistema de controles analíticos con periodicidad mensual, que se tiene contratado a una empresa especializada, no solo viene reforzando desde hace meses la vigilancia, sino que también permitió detectar rápidamente durante el verano la presencia de la bacteria y activar las medidas preventivas correspondientes, procediendo al cierre.
Por otro lado, el Ayuntamiento reitera que mientras la piscina municipal permanezca cerrada, no se cobrará la cuota a los usuarios afectados durante el periodo en el que no puedan hacer uso de la instalación.
Finalmente, el Gobierno local dice ser consciente de las molestias y los inconvenientes que el cierre está ocasionando a los vecinos y lamenta las dificultades que esta situación pueda estar generando. No obstante, considera que la seguridad y la salud de la ciudadanía “deben prevalecer ante cualquier urgencia por reabrir”.
Por este motivo, “la piscina no abrirá hasta que se hayan completado las actuaciones necesarias y se disponga de todas las garantías de seguridad y de correcto funcionamiento”, se apostilla.
Durante el pasado mes de junio, la concejalía de Deportes también cerró la piscina para acometer labores anuales de mantenimiento: pintura, albañilería, fontanería y reparaciones generales, así como la revisión y puesta a punto de equipos, sistemas e infraestructuras. Retomó su actividad durante julio, hasta que tuvo que cerrar preventivamente a principios de agosto por Legionella, una situación que sigue sin resolverse a las puertas de septiembre.













