“Todavía queda mucho trabajo por delante para continuar generando oportunidades, mejorar los servicios públicos y avanzar en la normalización financiera del Ayuntamiento de Jerez”, uno de los más endeudados del Estado español. Lo afirma el concejal de Economía, Hacienda y Financiación Pública, Francisco Delgado, pese a hacer una valoración “positiva” de la evolución de la economía municipal y de los avances alcanzados desde junio de 2023, desde que el PP volvió al Gobierno local.
De antemano, este edil de derechas admite la evidencia: el Consistorio jerezano, intervenido en la práctica por el Ministerio de Hacienda, “continúa condicionado por una deuda estructural que ronda los 1.300 millones de euros” y seguirá necesitando durante años los mecanismos de financiación y los fondos de ordenación habilitados por el Gobierno de España.
De hecho, hace apenas unas semanas, con la única abstención del PSOE, se volvía a recurrir al Estado para saldar deudas con los proveedores solicitando un nuevo préstamo de 25 millones de euros. Y pocos días después, en otro pleno extraordinario, el PP sacaba adelante pedir alrededor 7 millones para actuaciones “ligadas a los últimos temporales”, aunque la oposición sospecha que es una excusa para “poner bonita” la ciudad recurriendo a mecanismos permitidos por Hacienda.
No obstante, a juicio de Delgado, “el Gobierno municipal está consiguiendo que esta situación no paralice el crecimiento ni la promoción de Jerez”. Es más, calcula que en el presente mandato ya en su último año se han cancelado ocho préstamos y se han abonado alrededor de 30 millones de euros de deuda al Ministerio de Hacienda. A esta cantidad se sumará un nuevo pago de 12 millones previsto para octubre de 2026.
LOS “HITOS” DEL MANDATO DE GARCÍA-PELAYO
Por otro lado, el responsable de Hacienda resalta que las liquidaciones presupuestarias desde 2023 han generado cerca de 77 millones de euros de remanente positivo, “rompiendo una tendencia histórica negativa”. Estos recursos permiten, dentro de las limitaciones establecidas por las reglas fiscales (impuestas por la Ley Montoro, de su mismo partido), atender deuda, reducir facturas pendientes, afrontar compromisos económicos y acometer actuaciones de mejora de los servicios públicos.
Entre otros hitos alcanzados figura, además, el cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria y regla de gasto en 2024: el presupuesto se cerró con un superávit de 217.000 euros y un remanente de tesorería positivo de 22,5 millones. Mientras el avance de la tardía liquidación de 2025 “apunta también al cumplimiento de ambos objetivos por segundo año consecutivo, con un gasto consolidado situado unos 3,1 millones de euros por debajo del límite establecido”.
Igualmente, este representante del Gobierno de María José García-Pelayo pone en valor la evolución de las operaciones pendientes de aplicar al presupuesto, conocidas como OPA o “facturas en el cajón”. Su volumen se situaba en 53 millones de euros en 2022, con el anterior ejecutivo local del PSOE, pasando a 34 millones en 2025, “y encontrándose actualmente en torno a los 29 millones, lo que supone una reducción cercana al 50% durante el mandato”.
Y también presume de una mejora significativa del periodo medio de pago a proveedores, un indicador que se mantiene alejado de los niveles anteriores a 2023, “y que, hoy en día, se ha reducido a 34 días en el Ayuntamiento y a 42 días en las empresas municipales”; gracias también a esos créditos recurrentes que se vienen pidiendo cuando el Ministerio de Hacienda lo obliga para saldar facturas impagadas.
En definitiva, para Francisco Delgado “la confianza de proveedores, entidades financieras y administraciones públicas es esencial para que el Ayuntamiento pueda continuar prestando servicios, realizando inversiones y promoviendo proyectos estratégicos para la ciudad”.

















