La consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha decretado hasta el próximo 16 de octubre (como mínimo) el periodo de declaración como área en alerta de la entidad singular de Campiña-Serrano, en el término municipal de El Puerto de Santa María, después de confirmarse un caso humano de infección por el virus del Nilo Occidental (VNO).
Se trata de un caso de meningoencefalitis por virus del Nilo Occidental en un hombre, residente en la zona de Los Perales, que permanece hospitalizado en Puerto Real. Es el primer caso humano detectado este año en la provincia de Cádiz y eleva a 66 los registrados en Andalucía en lo que va de 2026. De ellos, tres personas han fallecido y el 60% ha presentado síntomas leves. Actualmente son 27 los municipios andaluces declarados como área en alerta, entre ellos también Benalup-Casas Viejas.
La declaración implica que el Ayuntamiento portuense debe intensificar las tres vigilancias previstas: entomológica, animal y humana, además de reforzar las actuaciones de prevención y control de mosquitos, y la de información a la población.
En la información recogida por DIARIO Bahía de Cádiz, el Consistorio asegura que ha activado un dispositivo especial en Campiña-Serrano, con seguimiento diario, inspección de posibles focos de cría y refuerzo de los tratamientos larvicidas, en coordinación con las autoridades sanitarias. Las actuaciones se extienden a los núcleos de población afectados y sus alrededores.
SEGUIMIENTO DIARIO MIENTRAS SE MANTENGA LA ALERTA
En las inspecciones realizadas, con nuevas labores de revisión y toma de muestras, no se ha detectado presencia de larvas de mosquito en los puntos examinados, según fuentes municipales. No obstante, mantendrá el seguimiento diario y los controles y tratamientos preventivos mientras permanezca activa la alerta.
El Puerto de Santa María, como otros ayuntamientos gaditanos, cuenta con un Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial del Virus del Nilo, supervisado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS). Hasta ahora, el municipio se encontraba en un nivel de riesgo medio, que suponía inspecciones mensuales de zonas urbanas, no urbanas y rurales susceptibles de albergar focos de cría.
El plan contempla el control programado de 69 puntos, 26 rurales y 43 urbanos, aunque las inspecciones pueden incorporar otras localizaciones en función de avisos o incidencias. Los controles incluyen la revisión de la red de alcantarillado, fuentes, estaciones depuradoras, infraestructuras hidráulicas, lagunas y otros puntos con acumulaciones de agua.
Cuando se detecta un criadero, se aplican productos larvicidas autorizados para impedir que las larvas completen su desarrollo. El servicio municipal de vigilancia y control vectorial está contratado actualmente a la empresa Anticimex.
“PREVENCIÓN, PREVISIÓN Y COORDINACIÓN”
A colación, el concejal de Medio Ambiente, Jesús Garay, afirma que, tras el aviso de la Junta, se está actuando desde el primer momento “con prevención, previsión y coordinación”. En este sentido, señala que se ha intensificado la vigilancia con un dispositivo de seguimiento diario y que se reforzarán “los tratamientos sobre las larvas, que constituyen la actuación más eficaz para evitar la proliferación de mosquitos”.
Además, se adoptará “cualquier otra medida que aconsejen los técnicos y las autoridades sanitarias”, anota este edil del PP, que pide tranquilidad y colaboración a la ciudadanía. “La declaración de área en alerta implica reforzar las medidas de vigilancia y control. No debe interpretarse como motivo de alarma, sino como la activación preventiva de los protocolos establecidos ante un caso confirmado”, precisa.
En esta situación, el Ayuntamiento debe activar en paralelo campañas de información dirigidas especialmente a propietarios de parcelas y fincas privadas, con atención a posibles focos de cría en piscinas y albercas abandonadas o sin mantenimiento y bebederos de animales, incluidos los utilizados para caballos.
Entre las recomendaciones trasladadas a la ciudadanía están evitar acumulaciones de agua en macetas, cubos, recipientes y bebederos; mantener piscinas, albercas y depósitos correctamente tratados; renovar con frecuencia el agua destinada a los animales; utilizar repelentes autorizados; instalar mosquiteras y, especialmente al amanecer y al anochecer, usar ropa que cubra la mayor parte de la piel.
El Gobierno local liderado por Germán Beardo apostilla que mantendrá la coordinación con la delegación territorial de Sanidad y ajustará las actuaciones a los resultados de las inspecciones y evaluaciones técnicas. Y si fuera necesario realizar tratamientos adulticidas, se llevarían a cabo siguiendo los procedimientos y autorizaciones establecidos.

















