Mientras se anuncia en El Puerto de Santa María la plantación de nuevo arbolado en la reurbanizada avenida de la Bajamar “concebida para ser más amable, sostenible y adaptada al clima de la ciudad”, Ecologistas en Acción ha salido a denunciar al mismo Ayuntamiento, con Gobierno local del PP, por la eliminación sistemática de ejemplares, “no reponiendo los árboles talados y cementando los alcorques para hacer imposible una nueva plantación”. Política arboricida “en plena emergencia climática y cuando estamos sufriendo continuas olas de calor”.
A colación, esta asociación recuerda que el último pliego del servicio de zonas verdes, adjudicado a finales de 2024 a Althenia, recoge la replantación de todos aquellos alcorques vacíos. Sin embargo, “no solamente no se están plantando árboles en estos alcorques, sino que la práctica habitual es el relleno con cemento, dejándolo inutilizado”.
Una práctica que además “se lleva haciendo desde hace varios años”. En octubre del 2025, Ecologistas solicitó información al Área de Medio Ambiente sobre el número de alcorques vacíos, calculando más de 600. Ha pasado ya casi un año y “no nos consta que se haya repuesto ningún árbol fuera de algunas calles del centro, de los cuales la gran mayoría se han secado”.
En el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz el colectivo verde señala casos concretos detectados en los últimos meses: en la calle Miguel Ángel Blanco, paralela a la avenida de Fuentebravía, se han cementado ocho alcorques. Y lo mismo se ha hecho en numerosas calles de la urbanización El Ancla, y la avenida de Los Cisnes, “donde no se ha dejado ni un solo árbol y se han cementado todos los alcorques, dejando una imagen desolada”.
“Científicamente está demostrando que la eliminación de árboles en las ciudades provoca graves consecuencias ambientales, económicas y de salud”, alertan una vez más desde Ecologistas en Acción, que pone el acento en el impacto térmico (“la diferencia entre una calle arbolada y una donde el sol incida en el cemento y el asfalto puede ser de hasta diez grados”); la calidad del aire (“los árboles actúan como filtros naturales que retienen partículas contaminantes”); o la biodiversidad (sin árboles, “desaparecen los hábitats para aves, insectos polinizadores y otros animales, rompiendo el equilibrio ecológico local”).
















