El Ayuntamiento de El Puerto ha iniciado la plantación del nuevo arbolado de la avenida de la Bajamar, otra fase más de la “transformación integral” de esta vía céntrica (que reabrió al tráfico antes del verano de 2025), una vez que avanza la problemática y eternizada ejecución del tanque de tormentas de La Puntilla.
“Supone mucho más que una actuación paisajística: marca el inicio de una nueva etapa para una avenida completamente renovada, concebida para ser más amable, sostenible y adaptada al clima de la ciudad”, se subraya.
Con esta intervención concluye la reurbanización del entorno “tras unas obras complejas, pero imprescindibles, para resolver un histórico problema de inundaciones y proteger el río Guadalete de los vertidos contaminantes durante los episodios de lluvias intensas”, se explica en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
La elección de las especies responde a “un exhaustivo estudio técnico” que busca garantizar la convivencia entre el arbolado, las infraestructuras urbanas y el entorno residencial, para evitar los problemas que históricamente provocaban determinadas raíces sobre acerados y servicios.
EJEMPLARES DE TURBINTO Y GREVILLEA
En la acera situada a la derecha según el sentido de circulación hacia La Puntilla se están plantando ejemplares de Schinus terebinthifolia, conocido popularmente como turbinto. Se trata de un árbol de hoja perenne especialmente indicado para el clima mediterráneo litoral gracias a su extraordinaria resistencia a la sequía, a la salinidad ambiental y a las altas temperaturas. Su porte elegante, que alcanza entre seis y diez metros de altura, unido a una copa densa y equilibrada, permitirá proporcionar sombra.
En la acera opuesta, donde existe una mayor disponibilidad de espacio, se están plantando ejemplares de Grevillea robusta, conocida como árbol de fuego, una especie de mayor desarrollo que “podrá desplegar todo su potencial”.
La grevillea destaca por su rápido crecimiento y por su excelente adaptación a las condiciones climáticas de El Puerto, soportando con gran eficacia la sequía, el viento y la influencia marina. Su amplia copa incrementará igualmente las zonas de sombra. Pero además, “su espectacular floración anaranjada en primavera convertirán la avenida de Bajamar en un corredor urbano de gran belleza”.
“Dijimos que devolveríamos Bajamar a los vecinos más moderna, más segura y también más verde. Hoy comenzamos a plantar el futuro de esta avenida. Cada árbol que incorporamos representa nuestro compromiso con una ciudad más sostenible, más amable y preparada para afrontar los desafíos del cambio climático, mejorando al mismo tiempo la calidad de vida de quienes viven y disfrutan de este entorno”, apostilla el alcalde Germán Beardo.

















