Si es duro pasar el día y la noche en la calle en pleno invierno, no lo es menos en verano y sobre todo en jornadas de ola de calor, cada año más recurrentes. Y en el caso concreto de la ciudad de Cádiz, las personas sin hogar “no cuentan con espacios climatizados y atención suficiente”, asegura la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha), que ha llamado la atención del Ayuntamiento.
Mientras la población recibe recomendaciones para permanecer en lugares frescos, hidratarse y evitar la exposición al sol, “quienes viven en la calle carecen de la posibilidad de seguir estas medidas básicas de protección. Para ellas, la ola de calor no es una incomodidad: es una amenaza directa para su salud y su vida”.
Además, este colectivo vulnerable (según el último censo, unas 192 personas en la capital) presenta con frecuencia problemas de salud crónicos, que incrementan el riesgo de sufrir golpes de calor, deshidratación y otras complicaciones graves. A esta situación se suma el aislamiento social, la falta de recursos y, en demasiadas ocasiones, la invisibilidad institucional.
“Resulta inaceptable que, año tras año, estas situaciones no se tengan en cuenta. El calor extremo, cada vez más frecuente e intenso como consecuencia del cambio climático, exige respuestas permanentes y coordinadas por parte de las administraciones públicas”, subraya la Apdha en el comunicado remitido a DIARIO Bahía de Cádiz.
Por ello, se exige al Ayuntamiento: la apertura de más refugios climáticos durante todo el día, más allá del Hogar Fermín Salvochea; la ampliación de los horarios y recursos de los centros de acogida y atención social; la instalación de puntos de distribución de agua potable, alimentos, gorras y material de protección solar; el refuerzo de los equipos de atención de calle para realizar un seguimiento activo de los más vulnerables; y, finalmente, “la puesta en marcha de políticas estructurales que garanticen el acceso a una vivienda digna, única solución definitiva al sinhogarismo”, en verano y en invierno.
Los sintecho “no necesitan únicamente solidaridad cuando llegan las temperaturas extremas. Necesitan derechos, protección y políticas públicas que garanticen su dignidad durante todo el año”, se reitera.
BOCADILLOS DURANTE TODO AGOSTO
En paralelo, la Apdha y la Asociación Personas Sin Hogar con Derechos (PESHO-DE) han lamentado que un verano más las personas en situación de calle verán reducida su dieta a bocadillos durante todo el mes de agosto por el cierre de la mayoría de comedores sociales en la ciudad.
Comer bocadillos todos los días no garantiza una alimentación adecuada y afecta especialmente a las personas con problemas de salud, de dentición o con necesidades alimentarias específicas, se subraya.
El único recurso que ofrecerá comidas de lunes a viernes será Amigas al Sur, en el Cerro del Moro; “cuya ubicación, alejada del resto de servicios, obligará a muchas personas a realizar largos desplazamientos a pie en plena ola de calor”.
“Cada verano, el calor vuelve a recordarnos, como en invierno el frío y la lluvia, que vivir en la calle mata. Evitarlo es una responsabilidad del Ayuntamiento y otras administraciones”, sentencian desde la Apdha.

















