Con el acto simbólico del primer corte de chapa ha comenzado la construcción, en Navantia San Fernando, del primer Buque Hidrográfico Costero (BHC) de los dos encargados por la Armada española.
Se trata de un contrato (cuantificado originalmente en 158,6 millones de euros) que generará aproximadamente 700 empleos directos e indirectos y más de 870.000 horas de trabajo (alrededor de cuatro años) en la Bahía de Cádiz.
Este hito tiene lugar inmediatamente después de superarse la CDR del buque, que certifica la finalización de la ingeniería de detalle y que tuvo lugar el pasado 24 de julio, con la participación de personal de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), de la Armada y de Navantia. La superación de este hito de ingeniería confirma la madurez del diseño constructivo, procediéndose así a la fase de fabricación.
El corte de chapa, que ha tenido lugar en el Taller de Unidades Abiertas Planas (TUAP) de la antigua Bazán, se ha celebrado como acto de trabajo y ha contado con la asistencia del director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima, Alberto Cervantes, y el responsable de programas nacionales de Defensa José Romero Anchuelo, acompañados de personal del equipo de programa.
Por parte de la Armada, se detalla en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz, han estado presentes Fernando Poole Quintana, Almirante de la Base Naval de La Carraca, y Francisco Díaz Rodríguez, director del Instituto Hidrográfico de la Marina.
PODRÁN OPERAR CON BIOCOMBUSTIBLES
El Ministerio de Defensa y Navantia firmaron en diciembre de 2023 la orden de ejecución para la construcción de dos buques hidrográficos, que permitirán a la Armada renovar su flotilla hidrográfica: los futuros buques sustituirán a los actuales de la clase Antares, de los años 70 del siglo pasado.

Su misión principal será la publicación, difusión y mantenimiento de la cartografía náutica oficial del Estado en aguas y costas españolas, un cometido del Instituto Hidrográfico de la Marina, responsable de operar estos buques y garantizar el cumplimiento de dichas misiones.
Los barcos tendrán 50 metros de eslora y un desplazamiento de alrededor de 1.000 toneladas. Con una dotación reducida de 30 personas, por su alto grado de automatización, tendrán una autonomía de 3.000 millas para mantenerse operando en aguas poco profundas durante 15 días y podrán operar con biocombustibles.
Los BHC a construirse principalmente en el astillero de San Fernando serán capaces de realizar levantamientos hidrográficos que permitan la elaboración de la cartografía, apoyo a la Flota con información geográfica, medioambiental y meteorológica y protección del patrimonio arqueológico subacuático.














