Puerto Real ya cuenta formalmente con su Ruta de la Memoria Histórica y Democrática, un itinerario que identifica en la localidad una docena de lugares vinculados con la Guerra Civil y la posterior represión de la dictadura franquista. La iniciativa surge de un proyecto impulsado desde el IES Manuel de Falla, trasladando el trabajo del aula durante varios cursos al espacio público.
El concejal de Memoria Democrática, Antonio Gil, acompañado por alumnado y profesorado de dicho instituto público, ha participado en la inauguración de esta propuesta, ya aprobada meses atrás también por el pleno.
“Era un compromiso adquirido por el área de Memoria Democrática y hoy es una realidad”, ha incidido este edil de Adelante Andalucía, quien ha querido dar las gracias a todas las personas que han hecho posible el proyecto.
“Esta ruta es el resultado de un trabajo arduo, riguroso y colectivo, realizado durante casi cinco años, en el que han participado alumnado, profesorado, investigadores, colectivos de memoria, vecinos, familiares, y el trabajo, entre otras personas, de Juani Cárdenas para que esta ruta saliera adelante. Queríamos que contara la historia de los lugares, pero también de las personas”, ha explicado por su lado Cristina Norato, coordinadora del grupo de profesorado del IES Manuel de Falla implicado en la iniciativa.
Antes de contarse con las placas instaladas ahora en cada emplazamiento señalado, este instituto público ya venía realizando el recorrido de forma guiada con sus estudiantes.
Tras el acto en el Consistorio, la comitiva se trasladaba a la plaza de los Descalzos, donde se llevaba a cabo una ofrenda floral junto a la placa que recuerda el último domicilio de Manuel Bolaños, vecino de la Villa y víctima del nazismo. Juani Cárdenas, investigadora vinculada al movimiento memorialista local y parte fundamental de esta iniciativa, ha subraya que “se trata de un día muy especial al rendir, también, homenaje a Bolaños y a su familia”.
DESDE LA PLAZA DE JESÚS A MATAGORDA
Cada uno de los doce puntos cuenta con una placa explicativa sobre un pie, con información, imágenes y un código QR de ampliación de contenidos. La ruta está abierta a la ciudadanía, que puede recorrerla libremente siguiendo la información de dichos monolitos, se señala en la nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz.
El recorrido arranca en la plaza de Jesús, donde está ubicado el plano de inicio, denominada plaza Juan Labrador durante la Segunda República y rebautizada como plaza de España tras el golpe militar fascista.
Allí organizó el alcalde José María Fernández Gómez, el 18 de julio de 1936, el intento de resistencia frente al golpe militar, que derivó en el asesinato de nueve concejales y del propio regidor. La represión se coordinó desde la comandancia militar instalada en el edificio de la calle Soledad, donde se constituyó el juzgado de instrucción militar. A escasos metros, en la calle San José, se ubicaba el Cuartel General de la Falange, sede desde la que se organizaba el reclutamiento de milicianos y el control político de la población.

Continúa el itinerario en el café-bar Florida, en la calle de La Plaza, punto de encuentro habitual de sindicalistas y republicanos cuyo gerente, Regino López Lasso, fue asesinado en septiembre de 1936. Muy cerca, en el mercado de abastos, tenía su puesto Rosa Cuenca ‘la Pasionaria’, condenada a veinte años de prisión por rebelión militar; frente al mercado se encontraba el ultramarinos ‘La Piedra’, del comerciante Antonio Porras Camacho, que sería asesinado en agosto del mismo año.
La Media Luneta, lugar de partida de la ‘Lancha de la Carraca’, es el punto de la ruta que recuerda a los puertorrealeños ejecutados por los sublevados la noche del 28 al 29 de agosto de 1936 en el penal militar de Cuatro Torres.
El siguiente hito se sitúa en la plaza Blas Infante y calle Sagasta. En la finca donde se ubica hoy Correos se encontraba el Depósito Municipal, conocido como la Cárcel, un lugar vinculado con la represión política de los vecinos. En la propia calle Sagasta fueron sacados de sus domicilios al menos diez trabajadores para ser asesinados.
Junto al ‘Ventorrillo de Fernando’, la ruta señala las barricadas conocidas como ‘El Punto por San Fernando’, levantadas por antifascistas entre el 18 y el 19 de julio de 1936 para frenar el avance golpista. A este punto le sigue la denominada ‘Prisión Rosales’, en el entorno de la actual estación de tren, que llegó a albergar a unas 260 personas detenidas por su ideología, trasladadas de noche al cementerio de San Roque.
El recorrido añade dos localizaciones más: la Iglesia Priorial, incendiada el 18 de julio de 1936 y origen de un proceso sumarísimo contra 75 vecinos abierto en mayo de 1937; y el muro del cementerio, escenario de las ejecuciones franquistas vinculadas a la Prisión Rosales.
Sin olvidar la zona que recuerda la histórica Batalla del Trocadero, del 31 de agosto de 1823, en la que las tropas francesas de los Cien Mil Hijos de San Luis tomaron el fuerte que hoy da nombre al caño de la Cortadura, marcando el regreso del absolutismo de Fernando VII. La memoria de este enclave se extiende también al siglo XX: en las inmediaciones, en Matagorda, se instaló entre marzo y agosto de 1939 un campo de concentración franquista que llegó a albergar a más de 5.000 prisioneros republicanos, aprovechando las instalaciones del astillero de la zona.

















