Las Mujeres Feministas de Cádiz no podemos guardar silencio. La rabia y el dolor nos atraviesan. El 5 de agosto, en menos de 24 horas, dos mujeres fueron asesinadas por violencia de género: una agente de la Guardia Civil de 50 años en Llanes (Asturias) y una mujer de 44 años en Murcia.
Con ellas ya son 35 las mujeres asesinadas en lo que va de 2026. Ambas tenían denuncias previas. Ambas fueron abandonadas por un sistema que falla una y otra vez.
Y mientras las mujeres siguen muriendo, el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, decide entregar las competencias de atención a la violencia de género a una consejería presidida por Manuel Gavira, máximo dirigente de Vox en Andalucía. Una formación política que niega la existencia de la violencia machista, que ataca al feminismo y que quiere desmantelar las políticas públicas de protección de las mujeres.
Esto no es un simple reparto de cargos. Es un mensaje claro: quieren acabar con la lucha feminista. Quieren silenciarnos. Quieren que dejemos de denunciar, de organizarnos y de señalar la impunidad. Quieren que las mujeres volvamos a callar mientras nos matan.
No lo vamos a permitir.
cada mujer asesinada es un fracaso colectivo. Porque cada intento de silenciar al feminismo es un ataque a la vida de las mujeres
Denunciamos con toda la contundencia: el fracaso reiterado de los mecanismos de protección; la falta de voluntad política real para salvar vidas; la decisión de poner en manos de negacionistas la atención a las supervivientes; el intento de acabar con el movimiento feminista y con todas las que nos oponemos a esta barbarie.
Estamos hartas de minutos de silencio. Hartas de comunicados vacíos. Hartas de ver cómo el dolor de las mujeres asesinadas se convierte en moneda de cambio político.
Exigimos la inmediata rectificación de esta decisión y políticas reales de protección. Porque cada mujer asesinada es un fracaso colectivo. Porque cada intento de silenciar al feminismo es un ataque a la vida de las mujeres.
No vamos a callar. No vamos a desaparecer. No vamos a bajar los brazos. DIARIO Bahía de Cádiz










