Número 5.632 – Año XXIII 26 de octubre de 2026

Opinión

Libertad de inexpresión

lectura flash
Añádenos en Google


El Día Mundial de la Libertad de Expresión es otro de los elementos que deben existir pero no son útiles ni responden a la verdad. Es como el día mundial de la paz, la ONU, el defensor del lector o del receptor o como el apéndice intestinal, ahí que los tenemos porque es mejor que estén a que no estén, queda democrático y el apéndice nos dice que venimos de una evolución, no del barro. Pero la libertad de expresión no existe porque eso es como madre que no hay más que una y o tienes o no tienes.

Todos los años dale que te pega con los días mundiales de esto o de lo otro, ¡qué aburrida se vuelve la vida con los decenios y a la vez qué divertida!, ¡sólo falta el día mundial de las casas adosadas! Hace poco le ha tocado su onomástica a la libertad de expresión y de nuevo ha salido a la palestra Reporteros sin Fronteras (RSF), una organización con un lado oscuro de narices en cuanto a su financiación que cree que la libertad de expresión es casi en exclusiva asunto de los gobiernos y de las organizaciones criminales. Pero no, en los medios de comunicación –si no en uno, en otro- a diario se atenta contra la libertad de expresión del periodista y no precisamente en los países dictatoriales sino en las democracias. Es evidente que en las dictaduras la libertad de expresión o es escasa o no existe pero eso no hace falta que me lo diga RSF, lo que debería hacer desde su fundación en 1985 por Robert Menard –que ha pasado de ser izquierdista a simpatizante del Frente Nacional de Le Pen- es investigar las coacciones que las estructuras de propiedad suponen para el periodista y para los derechos ciudadanos. Hoy en el mundo mandan dos factores: la banca y los fondos de inversión o capital riesgo. Las firmas Vanguard, Black Rock, JP Morgan Chase, HSBC o Paribas, entre otras, lo mismo invierten en un grupo mediático que en una empresa de armamento, algo que no es nuevo pero que RSF relega a un lugar secundario.

La falta de libertad de expresión y el adoctrinamiento están presentes en los medios, sobre todo en los españoles. Unos me adoctrinan a favor del PSOE más conservador al tiempo que van de progres, otros del PP, quitándole hierro a su corrupción escandalosa, algunos digitales me lanzan el discurso monocorde de que el capitalismo neoliberal es muy negativo, es decir, como decía Balzac en el siglo XIX en referencia a la prensa parisina, hay quien todos los días escribe el mismo artículo. Lamentable y cómico. Es la libertad de inexpresión que no informa: vende al gusto del consumidor. DIARIO Bahía de Cádiz Ramón Reig

paraOPINIONmasarticulosramonreig


El Día Mundial de la Libertad de Expresión es otro de los elementos que deben existir pero no son útiles ni responden a la verdad. Es como el día mundial de la paz, la ONU, el defensor del lector o del receptor o como el apéndice intestinal, ahí que los tenemos porque es mejor que estén a que no estén, queda democrático y el apéndice nos dice que venimos de una evolución, no del barro. Pero la libertad de expresión no existe porque eso es como madre que no hay más que una y o tienes o no tienes.

Todos los años dale que te pega con los días mundiales de esto o de lo otro, ¡qué aburrida se vuelve la vida con los decenios y a la vez qué divertida!, ¡sólo falta el día mundial de las casas adosadas! Hace poco le ha tocado su onomástica a la libertad de expresión y de nuevo ha salido a la palestra Reporteros sin Fronteras (RSF), una organización con un lado oscuro de narices en cuanto a su financiación que cree que la libertad de expresión es casi en exclusiva asunto de los gobiernos y de las organizaciones criminales. Pero no, en los medios de comunicación –si no en uno, en otro- a diario se atenta contra la libertad de expresión del periodista y no precisamente en los países dictatoriales sino en las democracias. Es evidente que en las dictaduras la libertad de expresión o es escasa o no existe pero eso no hace falta que me lo diga RSF, lo que debería hacer desde su fundación en 1985 por Robert Menard –que ha pasado de ser izquierdista a simpatizante del Frente Nacional de Le Pen- es investigar las coacciones que las estructuras de propiedad suponen para el periodista y para los derechos ciudadanos. Hoy en el mundo mandan dos factores: la banca y los fondos de inversión o capital riesgo. Las firmas Vanguard, Black Rock, JP Morgan Chase, HSBC o Paribas, entre otras, lo mismo invierten en un grupo mediático que en una empresa de armamento, algo que no es nuevo pero que RSF relega a un lugar secundario.

La falta de libertad de expresión y el adoctrinamiento están presentes en los medios, sobre todo en los españoles. Unos me adoctrinan a favor del PSOE más conservador al tiempo que van de progres, otros del PP, quitándole hierro a su corrupción escandalosa, algunos digitales me lanzan el discurso monocorde de que el capitalismo neoliberal es muy negativo, es decir, como decía Balzac en el siglo XIX en referencia a la prensa parisina, hay quien todos los días escribe el mismo artículo. Lamentable y cómico. Es la libertad de inexpresión que no informa: vende al gusto del consumidor. DIARIO Bahía de Cádiz Ramón Reig

paraOPINIONmasarticulosramonreig

COMENTARIOS 0